Pamplona
El plan especial para la Milagrosa traerá el realojo de 90 familias
El Ayuntamiento aplicará la misma fórmula del Casco Antiguo, comprar pisos para su demolición


Actualizado el 24/06/2021 a las 07:56
El intrincado tejido urbano de la Milagrosa, un barrio que inició su expansión entre los años cincuenta y sesenta, al lado derecho de la avenida Zaragoza en dirección norte, ha requerido de un plan especial de actuación largamente acariciado por vecinos y Ayuntamiento. Ya en 2008, se trató de impulsar un proyecto que, con 3 millones de euros de ayudas europeas, trataba de revitalizar la Milagrosa con actuaciones en varios frentes: comercial, creación de espacios públicos, apartamentos tutelados para mayores o atención a la población inmigrante.
El segundo intento llegó en 2016 con la convocatoria, también europea, Edusi para la cual el consistorio previó intervenciones en zonas degradas por valor de 2,3 millones de euros. Pero la ayuda no llegó y mientras los 15.000 residentes del barrio veían como la población se hacía cada vez mayor, bajaban las persianas de los comercios, aumentaban los problemas de convivencia con la población inmigrante y todo ello sin solucionar sus aceras estrechas y el abundante tráfico rodado.
Por eso el Ayuntamiento anunció que no renunciaba a la regeneración de la Milagrosa para lo cual comprometió esta ayuda con fondos municipales, aunque la abultada cantidad obligaba a una intervención más escalonada, hasta el 2022. Y el primer paso era dotar a la zona con un Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU), que también se centra en la aledaña Santa María la Real, además de afectar a Arrosadía y Lezkairu, que enmarcan los extremos de ambas zonas residenciales.
Desde 2019 el equipo redactor ha ofrecido varias propuestas. La primera sacaba de ordenación 190 viviendas, lo que suponía que 190 propietarios veían que sus pisos estaban abocados a desaparecer. Como al Ayuntamiento le pareció excesivo, llegó una segunda opción, el rebajarlo a 90. Pero aún así, se pensó que eran demasiadas. Ahora, parece que se ha encontrado con la fórmula que hasta la fecha sólo se había aplicado en el Casco Antiguo: declararlos Zonas de Intervención Preferente (ZIP).
¿Qué implica? Una diferencia muy sustancial para el propietario, que pasa de tener una vivienda sin valor porque no se puede consolidar en el futuro diseño urbano del barrio a no ser que el Ayuntamiento, a través de su organismo Pamplona Centro Histórico u otro similar, vaya comprando de forma paulatina estas viviendas para su posterior demolición. A la par, ofrece a las 90 familias el realojo en promociones nuevas en el mismo barrio al precio de VPO. En concreto, junto a Arrosadía se desarrollarán una parcela dotacional y un complejo inmobilario, en el coexistirán dotaciones públicas en planta baja y viviendas. Así se hizo en la calle Carmen, Jarauta o Descalzos, en el Casco Antiguo.
Negativa foral
Este miércoles, la gerencia de Urbanismo conoció el documento que también incluye la novedad de dejar en pie el antiguo colegio Víctor Pradera-Paderborn, trasladado a Lezkairu. El Gobierno de Navarra, titular del edificio, parece que ahora no quiere su demolición, lo que obliga a los redactores del proyecto a presentar tres alternativas: la ya mencionada que deja la zona como está, una segunda que amplía un espacio con el derribo de construcciones aledañas, y una tercera que reproduce los planes originales de una gran plaza central con la demolición del inmueble educativo.
En este espacio se contemplaba la construcción de un Civivox para el barrio, que, si finalmente el Ejecutivo foral persiste en su negativa a que desaparezca Paderborn, deberá trasladarse a unos terrenos dotacionales junto a Arrosadia. Este emplazamiento le gusta menos al Ayuntamiento por no ser tan céntrico como el solar del antiguo colegio. La plaza en el solar de Paderborn se acompaña de otras tres que sí serán ejecutadas: una en Río Ega que consiste en reformar la existente y otras de nueva creación en Manuel de Falla y en el parque Tomás Caballero.
Y estos fueron algunos de los detalles que en gerencia de Urbanismo conocieron ayer los grupos municipales. Ahora, la Junta de Gobierno, integrada en exclusiva por el grupo de la alcaldía de NA+, aprobará este documento inicial que se publicará en el BON y saldrá a exposición pública. Una vez recabadas todas las alegaciones, con su posible incorporación al plan o su desestimación, el PEAU pasará al pleno para que el equipo de gobierno debata con EH Bildu, PSN y Geroa Bai su aprobación definitiva. Un proceso que se calcula terminará en diciembre.
Entonces los vecinos dispondrán de un plan que permitirá abrir la puerta a otra declaración, la de zona de rehabilitación preferente, como se ha hecho en Lezkairu, San Jorge o se acaba de aprobar en carretera de Sarriguren. Aquí, los residentes, a través de sus comunidades, promueven actuaciones de reforma de fachadas para ganar en eficiencia energética, además de quitar barreras arquitectónicas con la colocación de ascensores. Para impulsar estas reformas que recuperan urbanizaciones degradadas -y de paso frenan la devaluación social de los edificios-, el Ayuntamiento y el Gobierno de Navarra disponen de una batería de ayudas.
Reforma de la actual plaza del Río Ega, asociada a la implantación de un edificio dotacional polivalente, cuyo volumen se desarrollaría en distintos niveles o estratos. La reforma responde al objetivo de articular el eje este - oeste del barrio. Incluye un aparcamiento subterráneo.
Colegio Paderborn. Esta plaza se asocia a la construcción del Civivox y de un aparcamiento en su subsuelo, en la parcela del colegio siempre y cuando el Gobierno de Navarra acceda a su demolición. Sería una gran plaza mayor de 125 x 30 metros, que se concebiría como espacio emblemático de unión de los dos lados de la avenida de Zaragoza.
Cruce entre Manuel de Falla y Río Urrobi. La actuación facilitará un tránsito peatonal en el eje norte-sur del barrio, desde la calle Julián Gayarre hasta el nuevo desarrollo de Arrosadía y, finalmente, el parque del Orfeón Pamplonés y los accesos a las dos universidades.
Parque Tomás Caballero y la calle Tajonar, vinculada a la construcción de un aparcamiento subterráneo público y a un espacio dotacional adosado a la fachada norte del Colegio José Vila, a modo de nueva fachada de la plaza. Sería rectangular de más de 7.000 m2, que se extendería desde el fondo del parque Tomás Caballero hasta el costado este (portales impares) de la calle Tajonar, cruzando ésta, en una solución de plataforma sobreelevada tanto para calmar el tráfico de la calle como para facilitar la transición a la plaza y resto del parque desde el conjunto de Santa María la Real.