Pamplona
La avenida Corella se convierte en peatonal en la nueva Txantrea Sur
Lo será en su primer tramo y a partir del cruce con Torralba, admitirá tráfico


Actualizado el 02/06/2021 a las 06:00
Uno de los cambios más relevantes que la urbanización de la Txantrea Sur va a traer para los vecinos de esta parte del barrio será el nuevo diseño que aportará a la avenida Corella, un vial situado hasta ahora en el límite de la urbanización residencial, que ahora pasará a ser una calle interior, peatonal en su primera parte y con tráfico en el tramo final.
Cuando apenas restan cuatro meses para que concluya esta primera fase de las obras, los nuevos viales, rotondas y aceras que delimitarán los futuros edificios con 500 nuevas viviendas van dando forma a este espacio situado al sur del barrio, cerca del cauce del río Arga.
De la obra centrada en la primera fase de la reurbanización se ha ejecutado algo más del 50%, pero ya en el consistorio se prepara la licitación de la segunda fase, la que prolongará el nuevo vial de borde hasta el límite con Burlada.
También se ejecuta a la vez la primera fase del nuevo parque Begibistan, aunque en este caso la superficie afectada se limita al entorno del antiguo colegio de las Josefinas, frente al puente de la Magdalena, apenas una muestra de los 100.000 metros finales que tendrá el parque. En este caso el porcentaje de obra ejecutado es menor, del 36%, y la finalización se prolongará más allá de septiembre a causa de los trabajos necesarios para incorporar los restos arqueológicos de la noria de sangre aparecida en el huerto de las Josefinas. La segunda fase no se ejecutará hasta el año que viene.
AVENIDA PEATONAL
Hasta ahora la avenida Corella estaba conformada por una acera de apenas 3,5 metros de anchura y una calzada de 11 metros (dos espacios de aparcamiento en línea a cada lado y una zona de rodadura de dos direcciones). Con la urbanización que ahora se ejecuta la avenida pasa a ser peatonal en su primer tramo, a lo largo de 275 metros (desde donde se cruza con la calle Mendigorría hasta su confluencia con la calle Torralba) y adopta una anchura total de 18,5 metros medidos entre las fachadas de las viviendas actuales y las fachadas de los nuevos edificios.
Txema Ovejas regenta el único comercio abierto al público de la avenida, en la esquina con la calle Torralba, la cafetería Peruggia. Lleva 7 años al frente del negocio, aunque este último ha sido, como para toda la hostelería, uno de los peores. “¿Que cómo llevamos las obras? Bueno con polvo y ruido, pero yo no me puedo quejar porque gracias a ellas he podido mantener el negocio abierto, porque muchos de los operarios se acercan aquí a tomar el café y almorzar”. De cara al futuro, cuando el tramo de la calle donde tiene montada su terraza, sea peatonal, el hostelero cree que tendrá su parte buena y otra no tanto. “Antes tenía enfrente una campa y los clientes podían aparcar sin problema, ahora será más difícil aparcar, pero seguramente podré contar con nuevos clientes”.
En la denominada plaza del Viento, un tramo peatonal que une la calle Mendigorría con la avenida Corella, Ascensión Domínguez asegura que no verá desde su negocio de moda para mujer las obras terminadas. Después de 24 años al frente de Zuriñe Modas, Ascensión prepara el establecimiento para su cierre inminente. “Pero seguro que queda todo el barrio muy bonito, aunque llevamos muchos años esperándolo. Mi hijo cogió el bar Arkaitz, en la misma avenida Corella, cuando dijeron que toda esta zona se iba a transformar, pero pasaron 25 años y no se hizo nada”.
Los que sí aguardan con ilusión la llegada de los nuevos vecinos de Txantrea Sur son Eduardo y Marta, al frente de la pescadería Mendigorría, en la calle del mismo nombre. “Si son 500 nuevos vecinos, a nada que venga a comprarnos un 10%, lo notaremos. Esta zona del barrio necesitaba ya de una reforma importante y por fin parece que ha llegado”.
NUEVAS ROTONDAS
Su apertura estaba anunciada para el mes de mayo y los pronósticos se han cumplido. El sur del barrio de la Txantrea dispone de dos nuevas rotondas que aliviarán sin duda el tráfico rodado de sus calles. La primera se ha construido delante del instituto Irubide, al que incluso le ha mordido algo de terreno y de momento da acceso exclusivamente a la calle Magdalena. Luego también lo hará al nuevo vial que discurrirá por el borde sur del barrio, todavía en construcción.
La segunda rotonda, también concluida y en uso desde hace unas semanas, se localiza en el cruce de las calles Torralba y Mendigorría, donde hasta hace unos meses había un aparcamiento provisional. Ambas rotondas tienen un diámetro interior de 21 metros y exterior de 37, incluida la calzada.