Pamplona pone en marcha dos nuevos carriles bici
Está previsto que las obras en el del entorno de Yanguas y Miranda comiencen la próxima semana


Actualizado el 28/05/2021 a las 08:18
500 personas cruzan a diario, de forma indebida, la calle Yanguas y Miranda a la altura de la calle García Ximénez, entre la antigua estación de autobuses y El Corte Inglés y lo hacen atravesando la mediana con vegetación que separa las dos calzadas. Buscando una solución peatonal a esta mala costumbre, el área de Movilidad del Ayuntamiento de Pamplona ha dado con la clave también para resolver la conexión del carril bici entre Yanguas y Miranda y la avenida del Ejército, que será una realidad en pocas semanas.
Lo explicaban este jueves el concejal del área, Fermín Alonso, y la responsable municipal de la Movilidad, Maribel Gómez, después de que se hayan barajado diversas opciones, “porque generar carriles bici en la ciudad consolidada resulta complicadísimo”, señaló el primero.
CORTAR LA MEDIANA
La próxima semana está previsto que comiencen las obras para eliminar el tramo de la mediana de Yanguas y Miranda que permitirá dar continuidad, peatonal y ciclista a la calle García Ximénez. En su lugar se adecentará un nuevo paso de peatones y otro ciclista semaforizados. De esta manera los usuarios de la bicicleta que proceden del Ensanche atravesarán Yanguas y Miranda y podrán continuar su marcha hacia la avenida del Ejército por la calle situada en la trasera del edificio de la antigua sede de la Caja de Ahorros Municipal. El mismo recorrido, a la inversa, realizarán quienes transitan por la avenida del Ejército y se dirigen al Ensanche.
El nuevo tramo de carril bici conllevará otro cambio que afectará al tráfico rodado en esta misma calle trasera, que a partir de ahora cambiará de dirección. Así, los vehículos sólo podrán entrar a esta calle desde la avenida del Ejército y saldrán por Yanguas y Miranda, solucionándose así otro problema: “Ahora el tráfico rodado salía hacia la avenida del Ejército y los conductores miraban a su izquierda sin ver si venían bicicletas o peatones por la derecha y ha habido varios atropellos”, aseguró Maribel Gómez.
Además este cambio de dirección evitará el uso que hasta ahora hacían de esta calle algunos conductores para evitarse el semáforo situado justo antes de la plaza de la Paz y para acortar el recorrido hacia la avenida del Ejército. Así que a partir de ahora los conductores que utilicen esta calle será porque tienen previsto aparcar allí, de otra forma no tendrá sentido transitarla.
CON SEMÁFORO
El presupuesto de este proyecto asciende a 47.950 euros de los que 38.314 se corresponden con la obra civil que es necesario realizar y los casi 10.000 euros restantes es lo que costará el grupo semafórico que se va a instalar en el nuevo paso peatonal y ciclista. Un semáforo que dará prioridad al transporte público, como ya lo hace el situado unos metros más adelante, junto a la plaza de la Paz.
El anteproyecto culminará un expediente que lleva abierto desde el año 2016 y cuya solución va a pasar definitivamente “por dar prioridad al transporte público sin afectar de forma significativa al tráfico”, aseguró Maribel Gómez. Así que las villavesas tendrán su carril exclusivo de subida al centro.
DOS CRUCES DE ACERA
En la mayor parte de su recorrido el carril bici transcurrirá por la calzada y solo donde no haya espacio ocupará la acera. Cambiará además dos veces de lado, arrancará en la Txantrea por la parte derecha, pasará a la izquierda a la altura de la nueva rotonda del Instituto Irubide y volverá a la derecha después de pasado el frontón Labrit.
El carril bus arranca en la calle Vergel y llega hasta la calle Amaya . También cabe destacar que a la bolsa de aparcamiento situada delante del frontón solo se podrá acceder a la altura de la calle San Agustín, donde estará también la salida, como ahora. Se cierra por tanto el acceso que se localiza junto al frontón.
ACERAS VOLADAS
El tramo más significativo del recorrido se sitúa en la curva existente frente al baluarte de Labrit. Allí se rompe la acera de la izquierda en sentido subida, muy poco utilizada por los peatones, para ensanchar la calzada y dar cabida al carril bici, que transcurrirá separado de los vehículos. Para los peatones, además de acondicionarse el camino que atraviesa el parque, se construye una acera volada en la curva, a la que se plantea dotar de varios miradores.

