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Terrorismo

Luz en Pamplona para los asesinados por ETA

Todas las familias recordaron sus años de ostracismo e insistieron en que no se reescriba la historia de lo sucedido

Publicado el 22/03/2021 a las 07:36
Una de las imágenes más representativas del ostracismo social al que se vieron sometidas muchas de las familias de víctimas de ETA es la de la viuda del general Juan Atarés Peña, arrodillada junto al cuerpo de su marido asesinado en la Vuelta del Castillo de Pamplona. Una fotografía que muestra también a los hijos, rodeando a su madre mientras un sacerdote ora por el fallecido, tapado por una sábana. Sólo ellos y el religioso.
Este domingo, 21 de marzo, había gente. Centenares. Y hasta lucía el sol escapando de una previsión meteorológica de nubes como si quisiera rescatar de las sombras a las seis familias de José Luis Prieto Gracia, Juan Atarés Peña, Julio Gangoso Otero, Jesús Blanco Cereceda, Juan José Visiedo Calero y Tomás Palacín Pellejero. El Ayuntamiento de Pamplona y la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo (Anvite) sumaron su tercera jornada con la colocación de placas en homenaje a las víctimas. Tras las seis de ayer aparecen ya quince en este mapa del terror. Esta vez, tocaba el turno a los barrios de Iturrama, San Juan y Ermitagaña enlazados por un mensaje común de las familias: que no se olvide. Y el reproche de algunas por el “blanqueamiento” de esos asesinatos o el triste recuerdo de cómo tuvieron que vivir la muertes en soledad, sin el apoyo de una sociedad amordazada por el miedo o porque lo justificaba.
Además de familiares, vecinos y representantes de asociaciones de víctimas, también se contó con la presencia de las instituciones, a nivel municipal encabezada por el alcalde Enrique Maya (NA+) junto a ediles de su grupo, PSN y Geroa Bai. En representación del Gobierno de Navarra acudió la presidenta, María Chivite; la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo; y el director de Paz y Convivencia, Martín Zabalza. Una comitiva a la que se unió la vicepresidenta del Parlamento, Inmaculada Jurío, y el delegado del Gobierno central en Navarra, José Luis Arasti, además de parlamentarios, diputados y senadores de NA+, PSN y Geroa Bai. También se invitó a los máximos representantes de Policía Municipal, Policía Foral, Policía Nacional, Ejército y Guardia Civil.
Familia Prieto - “Pactan con el brazo político de ETA”
“A nuestro padre lo asesinó ETA, también el que lo vigiló, el que prestó su casa, el que condujo el coche y también los que animaban a la banda, los que decían ‘ETA mátalos’, y ellos cumplían en un ritual macabro uno de cada tres días”, dijo la hija de José Luis Prieto, Paz Prieto Sáenz de Tejada, quien fue muy crítica en su discurso con los Ejecutivos foral y central de los socialistas María Chivite y Pedro Sánchez. “En 2011 ETA dejó de matar, pero sin renunciar a sus ideas, ni reconocer el daño causado ni esclarecer 400 asesinatos. A cambio pidió estar presente en los foros de opinión e instituciones y que sus presos salgan. Y el pacto se va cumpliendo. Eso para las familias es una tortura continua. Cómo nos duele ver al Gobierno de Navarra y al de España pactar con Bildu, el brazo político de ETA. Este dolor no se lo pueden ni imaginar”. Chivite se limitó a escuchar sus palabras.
Familia Atarés - “Las víctimas fuimos olvidadas durante años”
“Que sea un gesto de reconocimiento y que ensalce con sentido estos términos que tanto empleamos, memoria, verdad, dignidad y justicia. Que se haga justicia con unas víctimas que durante años fuimos olvidadas y casi menospreciadas”, dijo el nieto de Juan Atarés, Luis Álvarez Atarés. “Que sirva de testimonio fiel de lo que ocurrió, de la verdad. Que en esta batalla del relato nadie reescriba la historia”, continuó en su discurso, para añadir más adelante: “Y hacerlo ( su asesinato) en nombre de no se sabe bien qué. De algo que muchos justificaban y justifican. Esos que hoy manejan nuestras instituciones como si nunca hubiera pasado nada”.
Familia Gangoso - “Mi madre no lo supera. Como muchos”
Era la viuda de Julio Gangoso la encargada de dar las gracias pero el discurso de Ana María Fidalgo Mingallón se rompió por las lágrimas. “Quería venir aunque sabía que lo iba a pasar mal porque no lo ha superado. Como muchos. Ella nos habla de él cada día y agradece actos así para que no caiga en el olvido”, decía la hija de la víctima, Ana María Gangosa Fidalgo. La familia, la viuda, sus dos hijos y una nieta, se había desplazado desde Benavente (Zamora).
Familia Blanco - “En muchos casos, ha sido blanqueado”
“Han sido muchos años en la sombra, viviendo en un silencio un dolor irreparable. En muchos casos, ha sido blanqueado y normalizado por parte de la sociedad, instituciones y algunos grupos políticos”, dijo la hija de Jesús Blanco, Marisa Blanco Ortiz. “Es por eso que nos parece necesario mantener vivo el recuerdo de todos ellos y el simbolismo de estas placas lo va a hacer posible”.
Visiedo y Palacín - “Dieron su vida por la libertad y democracia”
No pudieron acudir desde Melilla ni Aragón las familias de Juan José Visiedo y Tomás Palacín, respectivamente. El hermano de Visiedo mandó una carta que leyó el comisario jefe regional de operaciones de Policía Nacional, Cástor Cao Freijido. “Para que nunca se olvide el sacrificio de estos españoles, que dieron su vida por la libertad y la democracia y que nunca volvamos a sufrir las atrocidades que acontecieron”. Palabras a las que Cao añadió: “Deseo que estas placas también nos sirvan a todos para reflexionar lo difícil que es mantener una convivencia en libertad, sin amenazas ni coacciones. Y los sacrificios que en ocasiones hay que asumir, cuando se impone la tolerancia, cuando en el que está frente a ti lo ves como a un enemigo e incluso deseas su muerte”.
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