Pamplona

Casa Atáun y La Algodonera, dos históricos de la calle Mayor que cierran

Félix Inda, que tomó el relevo del pastelero Jesús Atáun, deja el día 30 el edificio, propiedad del Ayuntamiento

Casa Atáun y La Algodonera, dos históricos de la calle Mayor que cierran
AmpliarAmpliar
Casa Atáun y La Algodonera, dos históricos de la calle Mayor que cierranP.G.
Casa Atáun y La Algodonera, dos históricos de la calle Mayor que cierran

CerrarCerrar

Pedro Gómez

Actualizado el 08/06/2020 a las 11:22

Dos históricos establecimientos desaparecen a finales de este mes de la calle Mayor de Pamplona: los míticos regalices y txantxigorris de casa Atáun y la mercería La Algodonera. En ninguno de los casos, la crisis sanitaria ha afectado en la decisión. Han sido motivos personales.

Ya a finales de febrero, Félix Inda anunció en el escaparate de casa Atáun que el próximo 30 de junio iba a ser su último día de trabajo en el establecimiento que alquiló al Ayuntamiento en 1985. Inda pone fin a 35 años fabricando y vendiendo regalices, txantxigorris y otros dulces artesanos, pero no se jubila porque seguirá en el negocio como mayorista.

Félix tomó el relevo de Jesús Atáun, que el 3 de julio de 1983 decidió retirarse de la pastelería que abrió su padre a finales del siglo XIX. Un año antes, el Ayuntamiento dirigido por el socialista Julián Balduz llegó a un acuerdo para rehabilitar el edificio, que hace esquina con la calle Eslava. El consistorio se quedaba con la propiedad del edificio y Jesús Atáun podía quedarse a vivir y trabajar. Durante las obras de remodelación, el pastelero se alojó en el hotel La Perla. Cuatro meses después le comunicaron que ya podía regresar, pero cambió de planes. Decidió jubilarse y quedarse a vivir en el hotel. Pactó con el Ayuntamiento una renta vitalicia de 100.000 pesetas. El pequeño de los seis hermanos falleció el 5 de junio de 1994 a los 93 años de edad.

Ante el plantón de Jesús Atáun, el Ayuntamiento sacó a concurso la gestión del negocio y un joven Félix Inda resultó adjudicatario el 1 de julio de 1985. Con el tiempo, cambió el formato de las incómodas barras de regaliz por las prácticas pastillas en cajitas con dispensador que él mismo diseñó. Durante años su hermana Nekane atendió el mostrador. “Como despedida y recuerdo de agradecimiento”, Féliz ha sacado una edición especial de estas cajitas de regalices con las fotos sepia del establecimiento.

Unos metros más arriba de la calle Mayor, en el número 15, la mercería lencería La Algodonera, ha colocado el cartel de liquidación por jubilación. Isabel de la Era Satrústegui lleva más de 25 años en este negocio centenario. “Con tristeza y mucho ajetreo” trabaja estos días. Los descuentos del 30% están generando colas de clientes habituales y ocasionales.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora