Pamplona
La Virgen Milagrosa de los Paúles necesita tus manos
Los Paúles van a restaurar la imagen de la virgen que corona su iglesia y que hace un mes perdió su mano. Han pedido la colaboración de sus fieles


Publicado el 03/11/2026 a las 05:00
Desde su pedestal a 40 metros de altura, la Virgen Milagrosa de la iglesia de los Paúles de Pamplona observa buena parte de Pamplona. Abajo, en la plaza de los Fueros hay que alzar la mirada para verla, con las manos abiertas en actitud de acogida. El pasado 16 de septiembre alguien detectó que tenía la mano colgando a punto de caerse. Especialistas del Grupo de Rescate de los Bomberos de Navarra actuaron con rapidez y la retiraron, evitando cualquier desgracia.
Ahora, los especialistas de la Institución Príncipe de Viana han comprobado que no basta con reparar la mano. Toda la imagen necesita una restauración profunda. Así que próximamente, los Misioneros Paúles van a encargar estos trabajos de restauración. Les gustaría que estén terminados para la novena a la Virgen Milagrosa, que comienza el 19 de noviembre y termina el 27. “Pero no vamos a precipitarnos, lo importante es que se hagan las cosas bien y que la estatua nos dure otros cien años más”, explican desde la comunidad.
Los Misioneros Paúles han hablado con varias empresas, que con el uso de drones han grabado la estatua para evaluar los daños. Son trabajos en altura, que requieren personal especializado. Hay que asegurar todos los elementos, reparar las zonas deterioradas, limpiar y preparar la superficie para aplicar una pintura especial protectora. Se estima que la restauración costará unos 14.000 euros.
Así que han apelado a la generosidad de los feligreses y de las personas que tienen gran devoción a la Virgen Milagrosa. En la iglesia han puesto una hucha y han habilitado un número de cuenta (ES79 0049 2729 5127 1460 6670, que tiene como titular a Paules Cdad Colegio Seminario La Milagrosa) y un Bizum. La colecta del domingo también se destinará a la restauración. La campaña también se ha difundido en el colegio Santa Catalina Labouré, muy vinculado a los Paúles. El 27 de noviembre de 1830, la Virgen se le apareció a Santa Catalina y pidió que se acuñara la imagen de la Virgen sobre un globo terráqueo, pisando una serpiente y con rayos de luz que salen de sus manos. La devoción se extendió rápidamente, especialmente a raíz de las curaciones milagrosas durante la epidemia de cólera en París en 1832. “Desde hace años, la Virgen Milagrosa, con sus manos abiertas, nos acompaña y protege. Ahora es ella quien necesita nuestras manos y nuestra ayuda”, explican los Misioneros Paúles.
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La estatua tiene 3,5 metros de altura. Fue colocada en 1930, año en que terminaron las obras de la iglesia, obra de Víctor Eusa. Aunque parezca de metal, el realidad es de hormigón con una capa de pintura. “La mano que se desprendió pesa una barbaridad. No quiero ni pensar qué habría ocurrido si se cae. Por aquí pasa mucha gente, de la Escuela Politécnica, de Proyecto Hombre, feligreses...”, comenta un religioso.
El edificio empezó a construirse en 1928. La comunidad de los Paúles estaba en la plaza de San José y encargó a Víctor Eusa, entonces joven arquitecto, la construcción de la iglesia junto a la carretera de Tafalla, frente a la Cruz Negra, en unos terrenos del glacis del Fuerte del Príncipe. La iglesia de la Milagrosa dio nombre al barrio construido los años 40-50 en el Mochuelo. La última vez que se pintó la imagen fue en el año 2000 con motivo de las restauración de la fachada y parte del templo. En el interior de la iglesia, en un lateral hay otra imagen de la Milagrosa, con su medalla, a la que acuden numerosos fieles a hacer sus peticiones. “Y la Virgen siempre escucha”, asegura un misionero paúl.