HistorIA

Ejecutados junto al río Arga de Pamplona: la trágica historia de los ahorcados de Miluce

En 1351, Carlos II de Navarra –padre de Carlos III– aplastó una revuelta e intento de organización más allá del poder de la corona. El resultado fue sangriento

Imagen recreada por la IA de los cuatros ahorcados junto al puente de Miluce en 1351
AmpliarAmpliar
Imagen recreada por la IA de los cuatros ahorcados junto al puente de Miluce en 1351DDN
Imagen recreada por la IA de los cuatros ahorcados junto al puente de Miluce en 1351

CerrarCerrar

Ruperto Mendiri

Publicado el 17/09/2026 a las 05:00

Reino de Navarra, mediados del siglo XIV. Pamplona como el resto de localidades navarras trata de remontar de varios años aciagos. En 1347, se suman las malas cosechas con varios años arrastrando déficits de producción agraria. Para colmo de males, un año después, en 1348, la peste bubónica (negra) se instala también en el reino y la población se reduce drásticamente a la mitad en 1349. Navarra está devastada.

En 1350 llega a la corte navarra el rey legítimo: Carlos II de Évreux, padre de Carlos III el Noble, y castigado por la historia con el sobrenombre de 'El Malo'. Son muchos los historiadores que aseguran que el apodo es inmerecido. En el caso que nos ocupa actuó de forma salomónica, ejemplarizante y brutal a nuestros ojos contemporáneos .

Carlos II había nacido en Évreux en 1332. Con 17 años, el 27 de junio de 1350, fue coronado en la catedral de Pamplona. Juró los fueros, recibió el juramento de los ricoshombres y realizó el ceremonial tradicional de elevación sobre el pavés, ese escudo alargado sobre el que se aupaba al monarca en la ceremonia de coronación. 

EL POLÉMICO 'MONEDAJE'

Una de sus primeras medidas fue el 'monedaje', una 'ayuda' económica para acuñar nueva moneda, que se financió sobre todo con el esfuerzo de los labriegos y habitantes populares de las villas. La carga era de ocho salarios por fuego o unidad familiar. Los nobles, hidalgos y una parte de autoridades eclesiásticas, las que no se dedicaban al comercio, quedaron exentas del pago. Era un contexto de pobreza generalizada. Y aquello era demasiado para el pueblo. 

El impuesto, en una Navarra arrasada por la peste y las malas cosechas, fue absolutamente impopular. Como recoge José María Lacarra en 'Historia política del reino de Navarra',  "el alcalde y preboste de la Navarrería de Pamplona -estamos en la ciudad de los tres burgos-, encargados de recaudarlo, rogaron al tesorero 'que lo mandase a recoger a porteros o a quien quisiere'". La prueba es que, según la misma fuente, un pariente del rey fue agredido entre Navarrería y San Cernin. 

Recreación con la IA de Carlos II firmando el documento que sentenciaba a los cuatro campesinos navarros
AmpliarAmpliar
Recreación con la IA de Carlos II firmando el documento que sentenciaba a los cuatro campesinos navarrosDDN
Recreación con la IA de Carlos II firmando el documento que sentenciaba a los cuatro campesinos navarros

CerrarCerrar

En ese contexto, que era un polvorín, comenzaron a organizarse Juntas, que en aquella ocasión, estaban comandadas por labradores de la cuenca de Pamplona. Eran una forma de contrapoder y de organización política y administrativa al margen del poder real. En los alrededores de Pamplona se creó la Junta de Miluce, que evolucionó hasta tal punto que contaban con su propio 'sello oficial' para firmar documentos, tenían ordenanzas, y los "paramientos y vedamientos" típicos de la normativa tradicional navarra, cierta forma de legislación. Incluso tenían sus propios "funcionarios". La Junta de Miluce adquiría peso en una régimen absolutista.

La reacción del monarca no se hizo esperar. Aplastó la "revolución" campesina de forma taxativa y condenó a muerte a cuatro junteros (dirigentes de la Junta) con nombre y apellido: Miguel Pérez de Egüés, Pedro Zuri, Pascoal Jhesu y García Martínez de Iza

Puente de Miluce, sobre el río Arga
AmpliarAmpliar
Puente de Miluce, sobre el río ArgaArchivo
Puente de Miluce, sobre el río Arga

CerrarCerrar

No se sabe la fecha exacta de la ejecución, que se produjo en 1351, antes del 6 de julio. Sí el lugar. Junto al antiquísimo puente de Miluce del río Arga, todavía en pie junto al barrio de San Jorge, se levantó en secreto y de madrugada el patíbulo del que penderían los campesinos. Los cuatro junteros fueron ahorcados ante el pueblo. Como dice Lacarra, aquel intento de organización campesina "fue cortado bruscamente y en embrión y serviría para afirmar el carácter autoritario de la monarquía". 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora