Aniversario

Plaza del Castillo: 25 años del parking que diseccionó 2.000 años de la historia de Pamplona

La construcción del aparcamiento desató un episodio turbulento pero crucial para conocer el devenir histórico de la ciudad. Supuso la eliminación de los restos de un complejo termal romano de cuya existencia no había constancia hasta entonces

Sección del parking de la plaza en febrero de 2003 con las cuatro plantas subterráneas. En diagonal, desde la derecha, el lienzo de muralla del castillo de Santiago que se integró en el proyecto
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Sección del parking de la plaza en febrero de 2003 con las cuatro plantas subterráneas. En diagonal, desde la derecha, el lienzo de murallaque se integró en el proyectoARCHIVO/JOSÉ CARLOS CORDOVILLA
Sección del parking de la plaza en febrero de 2003 con las cuatro plantas subterráneas. En diagonal, desde la derecha, el lienzo de muralla del castillo de Santiago que se integró en el proyecto

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Ruperto Mendiri

Publicado el 09/08/2026 a las 05:00

"Lo he dicho por activa y por pasiva: estoy segura de que hoy en día la administración no habría tomado la decisión de desmantelar las termas romanas de la plaza del Castillo". Quien lo dice es la doctora en Arqueología María García Barberena (Pamplona, 1980), que en aquellos días de julio de 2001 se encontraba finalizando la carrera de Historia. Con una tesis sobre la evolución urbana de Pamplona entre los ss.VII a.C.-VIII d.C., es una voz más que autorizada en todo lo que rodeó la construcción del parking de la plaza del Castillo, una operación urbanística que remodeló la capital navarra y que todavía hoy genera debates enconados en el salón de plenos. El Gabinete Trama, que entonces dirigía la arqueóloga Mercedes Unzu -madre de García Barberena-, fue contratado por el consistorio para hacer el escrupuloso estudio arqueológico de aquella obra (20 tomos de inventarios, 700.000 restos cerámicos y 3.377 fotografías de la excavación). Hoy, la propia María García Barberena está al frente del Gabinete Trama.

El pasado 23 de julio se cumplieron 25 años del inicio de unas obras que serían el prometedor arranque de una serie televisiva con un guion rico en hallazgos históricos inesperados, violencia en la calle, dimisiones, contestación social, juicios, enfrentamientos políticos e histórico-científicos, todo ello a partir de una enorme zanja abierta en el mismo corazón de Pamplona. Aquella excavación para construir el parking -14 metros hacia las entrañas de la ciudad- era una disección por estratos jamás realizada a los cimientos mismos de la historia de Pamplona (2.000 años bajo el suelo), desde el sanctasanctórum de la capital: la plaza del Castillo.

Eran las 5 de la mañana de aquel 23 de julio cuando los operarios de la empresa adjudicataria para la construcción del parking -Estacionamientos y Servicios SA (EYSA)- entraron en la plaza para derribar 74 árboles, 54 plátanos y 20 acacias. La tala de madrugada recuerda el "apeo" de 102 ejemplares que el actual equipo de gobierno realizó también al filo del amanecer en la cuesta de Beloso. Solo que sin la contestación social y política que tuvieron en junio de 2001 los inicios de las obras del parking.

La valla de las obras del parking fue destrozada a patadas
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La valla de las obras del parking fue destrozada a patadasDiario de Navarra
La valla de las obras del parking fue destrozada a patadas

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El 11 de enero de aquel año, el Ayuntamiento de Pamplona aprobó en el pleno la construcción de un parking en el subsuelo de la plaza del Castillo, sobre el que ya constaban viejas tentativas nunca ejecutadas. Bajo el primer gobierno municipal de Yolanda Barcina y en un clima de tensión política, UPN -partido en el gobierno en minoría-, con el apoyo del PSN y CDN, dieron luz verde al proyecto en aquel pleno. Todo, en un contexto de enorme crispación política.

"Había mucha tensión", precisa el actual parlamentario de UPN Juan Luis Sánchez de Muniáin, que sustituyó a José Ignacio Labiano, ya fallecido, al frente de la concejalía de Urbanismo tras la dimisión de este último en 2002. "Sin iniciarse la obra ya había una oposición radical de Batasuna y de su entorno. Aquel año, el último día de San Fermín, ETA asesinó al concejal José Javier Múgica (UPN) en Leitza. Íbamos con escoltas y nos decían que no pasásemos por la plaza, lo que nos obligaba a dar enormes rodeos para llegar al ayuntamiento. Había un ambiente organizado de continua violencia en la plaza y en las calles aledañas", continúa el actual parlamentario regionalista.

Las crónicas de este periódico dan muestra de las manifestaciones violentas contra el proyecto y también de las "cargas indiscriminadas", tal y como reza la portada del 25 de julio de 2021, por parte de la policía. Cinco operarios llegados de Madrid se encargaron de talar los árboles aquella madrugada de julio. Lo que vino a continuación fue una cadena de incidentes violentos por parte de una minoría radical, mientras una parte de la sociedad se organizaba para tratar de paralizar el proyecto de forma pacífica. También había muchas personas e instituciones partidarias del parking, como la Cámara de Comercio o la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo. Y es que, de alguna manera, como reconoce Sánchez de Muniáin, el aparcamiento se enmarcaba en una estrategia para revitalizar el Casco Viejo, una vez acometida la peatonalización y reurbanización a partir de un proyecto del arquitecto Fernando Redón.

HISTORIA DESENTERRADA 

Hasta entonces, los coches y las villavesas entraban en la plaza del Castillo, una imagen que quedó borrada de la vida pamplonesa con el inicio de las obras. Y mientras se aparcaba un episodio de una plaza con vehículos, la historia de la ciudad comenzaba a aflorar con las catas iniciadas a finales de julio de 2001. "Ya sabíamos que era un solar con un enorme potencial arqueológico -indica María García Barberena- por unos sondeos realizados en 1998 y en 2000. Pero nadie imaginaba que fuese a aparecer una maqbara islámica (una necrópolis con 100 inhumaciones orientadas a la Meca). Y tampoco que la ciudad romana llegara hasta allí. Los estudios de María Ángeles Mezquíriz la limitaban a la zona de Navarrería".

Restos humanos de la necrópolis musulmana hallados bajo el suelo de la plaza
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Restos humanos de la necrópolis musulmana hallados bajo el suelo de la plazaARCHIVO/ JAVIER SESMA
Restos humanos de la necrópolis musulmana hallados bajo el suelo de la plaza

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A esos dos increíbles hallazgos se sumó la aparición de parte de un lienzo de muralla de 120 metros de largo y un grosor de 3,9 metros que ningún historiador había documentado. No existían referencias. Según la memoria del Gabinete Trama, la muralla data de los siglos XIV y XV, y contaba con una torre defensiva de planta cuadrada. Fue el único hallazgo arqueológico que se integró en el parking y que puede verse si se desciende a la primera planta.

La aparición de estos tesoros arqueológicos paralizó durante meses las obras. Además, durante el proceso se fueron acumulando querellas contra los responsables políticos del parking. Seis ciudadanos presentaron con el inicio de las obras una demanda en la que acusaban a la alcaldesa Yolanda Barcina, al director de Cultura y de la Institución Príncipe de Viana, Juan Ramón Corpas Mauleón, y a concejales y responsables municipales de atentar contra el patrimonio histórico. Admitida a trámite, la jueza encargó una pericial a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, respondida por una contrapericial de Trama. La querella terminó por archivarse.

El embrollo fue escalando en varios ámbitos -social, histórico, judicial- y terminó con otra dimisión de enorme calado político: la de Javier Zubiaur, entonces director del Museo de Navarra y jefe de Arqueología, que se negó a avalar la decisión de Corpas, como director de Cultura, de desmantelar las termas romanas.

948 plazas
​Tiene el parking de la plaza del Castillo repartidas en cuatro plantas y en una superficie de 14.000 metros cuadrados. El proyecto inicial se planteaba en tres plantas y con una capacidad para 600 vehículos. La mitad de las 948 se destinaron a vecinos residentes.

25.000 FIRMAS 
​La plataforma en Defensa de la plaza del Castillo reunió 25.000 firmas para promover un referéndum sobre el parking. El TSJN lo denegó y se hizo de forma extraoficial el 29 de septiembre de 2001. Participaron una 20.000 personas que en su mayoría votaron por la paralización del proyecto.

120 metros de muralla 
​Es la única estructura de todos los vestigios hallados con las catas arqueológicas que se integró en el proyecto final y que puede verse en el parking.

Tesoros bajo la plaza: termas, tumbas, el barrio Çurriburu o la muralla

El estudio realizado entre 2001 y 2004 por el Gabinete Trama en la plaza del Castillo -centro nuclear histórico de Pamplona junto con la zona de la catedral - constituye el mayor y más importante sondeo de arqueología urbana realizada en la ciudade. Sus hallazgos son vitales para conocer el desarrollo histórico de la ciudad, con hallazgos que cubren una horquilla temporal de más de dos milenios.

Época prerromana. En el estrato más profundo de la plaza se encontró un conjunto lítico -herramientas de piedra- de entre 20 y 30 piezas de sílex del paleolítico medio. El estudio de Trama considera, no obstante, que no hubo un asentamiento estable.

Época romana (ss. I a.c-IV d.C.). Muy cerca del kiosco, frente al café Iruña, se localizaron restos de un gran complejo termal que se desconocía hasta entonces. Al otro lado del kiosco, frente al actual Baviera, se encontraron restos de un barrio artesanal.

Alta Edad Media (ss. VIII-X). Otro hallazgo inesperado que daba un nuevo vuelco a la historia de Pamplona: la aparición de restos una necrópolis musulmana, una maqbara, con cerca de dos centenares de cuerpos enterrados de hombres y mujeres de todas las edades.

Edad Media (ss. XI-XIII). Las excavaciones sacaron a la luz los restos del desaparecido barrio de Çurriburbu, ubicado junto al burgo -población- de San Nicolás. Se encontraron restos de una calle empedrada (orientación norte-sur) con viviendas a ambos lados, construidas sobre un foso y por tanto con “soluciones constructivas ingeniosas”. San Nicolás debió de presionar, tras la guerra de Navarrería (1276) para propiciar su destrucción.

Baja Edad Media (ss. XIV-XV). A esta época corresponde el castillo de Luis el Hutín, el convento de Santiago y la enorme muralla que puede verse en el parking y cuya existencia se desconocía. Ningún historiador había reseñado nada sobre su existencia. También se encontraron restos del convento de Santiago y de una necrópolis medieval cristiana.

Edad moderna (ss. XVI-XVIII). Tras la unión de los burgos, la plaza se convierte en un erial. Se construye el castillo de Fernando el Católico, el convento de las Carmelitas y se halla una muralla que llegaba hasta San Nicolás.

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