Reconocimiento

Francisco Ceberio (Frenos Iruña) recibe el Premio al Directivo del Año

El galardón, que cumple su sexta edición, está promovido por la Asociación para el Progreso de la Dirección y Diario de Navarra

Premio al Directivo del Año 2026 Francisco Ceberio Maiza Frenos Iruña

77 elementos

GALERÍA DE FOTOS de la entrega del Premio al Directivo del Año de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Diario de Navarra-DN Management 2026 a Francisco Ceberio Maiza, director general de Frenos Iruña.MIGUEL OSÉS

Marialuz Vicondoa

Actualizado el 02/10/2026 a las 20:08

Saber valorar a la persona en la empresa es uno de los rasgos que destacaron de Francisco Ceberio Maiza, director general de Frenos Iruña, quienes intervinieron este viernes en la entrega del Premio al Directivo del Año (PDA). El galardón, en su sexta edición, está promovido por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y por Diario de Navarra-DN Management, y patrocinado por CaixaBank, Gobierno de Navarra, Merces-Benz Gazpi y Orange Empresas.

Acompañaron al premiado, en el Hotel Iruña Park, más de 200 personas, entre las que figuraban su mujer, Asun Istúriz Goñi, y compañeros de trabajo. Asistieron, además, José Antonio Canales, directivo de Viscofan y premiado en 2022, y los consejeros del Gobierno foral Mikel Irujo (Industria), Carmen Maeztu (Economía Social y Empleo) y Juan Luis García (Universidad).

De Ceberio, Isabel Moreno, directora territorial Ebro en CaixaBank, destacó “su capacidad para dirigir con éxito en circunstancias complejas con un estilo sencillo y cercano; su modo de trabajar; su humildad para rectificar, la primacía dada a las personas y su modo de trabajar”. Hizo extensiva la felicitación a la mujer del premiado, “quien tendrá mucho que ver en el éxito conseguido por su marido en la empresa”.

En su intervención, Alfonso Bañón, presidente del consejo de administración del Grupo La Información (editor de Diario de Navarra), señaló que este premio busca reconocer a personas, no solo por lo que han conseguido, sino por la manera en la que han ejercido su responsabilidad. Añadió que la función de Diario de Navarra no solo consiste en contar la actualidad. “También en identificar aquello que debe ser conocido, entendido y compartido. El tejido empresarial merece esa mirada. Merecen atención quienes crean empresas, quienes las hacen crecer, quienes las internacionalizan, quienes innovan, quienes atraviesan dificultades y encuentran la manera de seguir adelante. Y merecen especialmente reconocimiento quienes ejercen el liderazgo empresarial y entienden que una compañía no vive al margen de la sociedad, sino que forma parte de ella”, añadió.

Bañón también habló sobre qué supone dirigir una empresa. “Es interpretar el entorno cuando cambia, tomar decisiones cuando no existen certezas, asumir riesgos y responder de las consecuencias. Dirigir es dejar huella”, apuntó.

Intervinieron también antes de la entrega del premio Héctor Barbarin y Santiago Sesto, presidente de APD Navarra y director general de APD España, respectivamente. El primero tuvo un recuerdo especial para Nacho Ansó, fallecido el pasado diciembre en accidente en Sevilla, donde dirigía el hotel NH. También intervino Jasone Altuna, directora general de Euskaltel y directora territorial de Euskadi y Navarra de Orange España.

Ceberio: "Tenemos una desventaja total con el resto en fiscalidad"

Un técnico que reclama una mayor atención a las Humanidades “porque aportan empatía necesaria para liderar y criterio ético”; que defiende “el arte de quitar presión a las cosas” y la importancia de cuidar la salud mental; que apuesta por la “participación compartida en la propiedad, la gestión y los resultados de la empresa”... Así es Francisco Ceberio Maiza (Etxarri Aranaz, 7-11-1958), director general de Frenos Iruña y galardonado con el Premio Directivo del Año, según el discurso que ofreció al recoger el premio. Frenos Iruña, con 70 años de vida, funciona desde hace 46 años como una empresa en la que la propiedad está en manos de los trabajadores como SAL (Sociedad Anónima Laboral). Ceberio se puso al frente de esta compañía, fabricante de elementos de sistemas de frenado para automoción y para industria eólica, en 1993. Hoy cuenta con 150 trabajadores, factura 20 millones de euros y tiene plantas en Pamplona, Lérida y en India, y previsión de abrir otra en EE UU.

Ceberio ha liderado una transformación de una empresa que cuando llegó estaba en una situación de quiebra. “Era una empresa famosa por las huelgas en los primeros años. Puedo decir que en los últimos 45 años no hemos tenido ni una. Algo conseguido porque hemos pasado de la confrontación a la participación de los trabajadores”, explicó orgulloso en su intervención.

Defendió las ayudas públicas que, en los peores años de la empresa, le ayudaron a salir de la crisis, pero también, aprovechando que estaba delante del consejero de Industria, Mikel Irujo, reclamó un mejor trato fiscal. “Si no se cuida la empresa, peligra el estado de bienestar. Y tenemos una total desventaja respecto a otras comunidades en cuanto a tratamiento fiscal. Hay que cuidar la empresa y tratarla mejor fiscalmente”, dijo. “Debemos recordar que las empresas ejercen de motor indispensable de riqueza, empleo de calidad y son vehículo para el conocimiento y el bienestar en general”, añadió.

En su intervención también reivindicó la importancia del esfuerzo y del trabajo. “Cada vez se valora menos el esfuerzo. Pero, si no hay trabajo, no hay proyecto. Como decía Arimendiarrieta (impulsor del Grupo Mondragón), nuestro título nobiliario más admirado ha sido el trabajo”. Hubo sitio también para el recuerdo de las personas que le han ayudado a llegar hasta aquí. “Ningún proyecto empresarial perdurable es obra de una sola persona”, señaló. Y se refirió a “nuestro histórico profesor y líder técnico Paulino Martínez; a Javier Saenz Egea, que en tantas reconversiones de empresas me ha acompañado, y a Fernando Martínez Chocarro, clave en todos los procesos de crecimiento”.

Quiso también el galardonado defender el derecho al error o, por lo menos, el de asumirlo sin complejos. “A lo largo de los años hemos cometido errores e imprecisiones. Ocultarlos sería absurdo. Lo valioso no es la infalibilidad, sino la rapidez para detectar el fallo, corregirlo con humildad y extraer un aprendizaje colectivo”.

Dedicó el final de su intervención al “pilar silencioso” que ha sido y es su familia. “Es lo más valioso. A mi esposa (Asun Istúriz), a mis hijos (Unai y Asier), nietos (Leo y Julen) y a mi familia debo su paciencia infinita, su comprensión y su amor incondicional en los momentos más difíciles. Este premio les pertenece a ellos y a mis padres, más que a nadie”, finalizó emocionado el galardonado.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora