Sentencia
Condenan a un feriante por la disputa con otro por el lugar de las barracas en Sanfermines
El juzgado le impone 16 meses de prisión tras considerar probado que amenazó a otro con una navaja


Publicado el 09/08/2026 a las 05:00
La discusión entre dos feriantes por el lugar que ocupaban las atracciones en el recinto ferial de Sanfermines ha terminado con uno de ellos condenado a 16 meses de prisión por haber amenazado al otro con una navaja. No ha quedado probado que también empleara una pistola, como sostenía la víctima. La sentencia del Tribunal de Instancia nº 3 de Pamplona impone además al acusado una indemnización de 1.000 euros y la prohibición de acercarse y comunicarse con el denunciante durante 28 meses.
La disputa tuvo lugar en los días previos a los Sanfermines de 2024. El 2 de julio, el acusado se acercó a otro feriante e inició una discusión acerca del lugar que ocupaban las atracciones. Según considera probado la magistrada, el acusado profirió expresiones amenazantes como: “No vas a tener salud para disfrutar de lo que tienes” y “no te vas a escapar, por menos chulería que esto he pegado tres tiros a uno, o tres puñaladas; te voy a matar; una muerte solo vale cinco años”. A continuación, le exhibió una navaja y le dijo: “Ven para acá que quiero hablar contigo, tira para el campo, tira”. El amenazado se fue alejando y llamó a la policía. Los agentes de la Policía Nacional se incautaron al llegar de una navaja de once centímetros de hoja. El juzgado de instrucción ya acordó el mismo día de los hechos imponer una orden de alejamiento.
Condenado y denunciante han ofrecido versiones contradictorias. La víctima siempre ha mantenido que el acusado esgrimió una navaja y que le intentó herir, y que también sacó una pistola, pero que se le encasquilló cuando la armaba. El acusado lo negó (dijo que todo era para que lo apartaran de las ferias), pero la sentencia destaca que los policías encontraron la navaja en manos de un testigo, y que este dijo que se la había pasado el denunciado. Tanto este último como la víctima se reprochan ser personas conflictivas.
Tras analizar todas las pruebas, la magistrada ve probado que el acusado sí amenazó al denunciante valiéndose de una navaja, pero no que intentara herirle. Tampoco ve acreditada la presencia de una pistola. Al apreciar que había problemas anteriores y que la intimidación fue grave, impone una indemnización.