Pamplona
Arrosadía pierde su única parcela dotacional pública y se construirá vivienda
La decisión, que ya fue comunicada a los vecinos por parte de Nasuvinsa, implica que la demanda de biblioteca o centro de salud queda en suspenso


Publicado el 01/08/2026 a las 05:00
El verano avanza y los vecinos de Arrosadía siguen preocupados por el cambio de uso previsto para una parcela de la plaza Xavier Mina, frente al Hotel Iriguíbel. El solar, reservado para un edificio dotacional de dos plantas, albergará finalmente una promoción de alrededor de 90 viviendas de protección en un edificio de siete plantas.
La decisión fue comunicada por Nasuvinsa en una reunión informativa celebrada a principios de mes. La convocatoria se realizó pocos días antes mediante un aviso colocado en los portales de la zona; aspecto que algunos residentes califican de “plazo insuficiente”.
Según la propuesta, el edificio sustituirá la reserva de suelo destinada a equipamientos públicos, donde el planeamiento permitía desarrollar las más que deseadas instalaciones que piden los vecinos desde hace años: biblioteca, centro de salud o cualquier otro servicio para el barrio. Pero, en su lugar, se construirá vivienda protegida de pequeño tamaño, sin garajes ni trasteros y con una única orientación. La principal crítica, y así lo explica la plataforma ‘No a las Torres de Arrosadía’ no se dirige a la construcción de pisos, cuya necesidad reconocen, sino a que se ubique en la única parcela reservada para equipamiento.
“Nuestro barrio seguirá aumentando población con las nuevas promociones, entre ellas dos torres residenciales de doce plantas, mientras que la llegada de servicios públicos permanecerá invariable”, se quejan.
PLAZAS Y MÁS
En tal tesitura también alertan del posible incremento de los problemas de aparcamiento en una zona que ya soporta una elevada demanda por la proximidad de la Universidad Pública de Navarra y del estadio de El Sadar, a lo que se suma la futura ampliación de la zona de estacionamiento regulado.
Para la plataforma “los procesos participativos desarrollados durante la tramitación del proyecto no han tenido reflejo en las decisiones”. Indican que ya se ha expresado de forma reiterada su rechazo; hasta el punto de que han impugnado el proceso participativo impulsado por el Ayuntamiento de Pamplona.
En este sentido, los afectados declaran que el consistorio “ha desoído las miles de firmas” recogidas por los vecinos en contra del proyecto. Ante esta situación, anuncian que recurrirán a la vía judicial con el objetivo de intentar paralizar las modificaciones urbanísticas previstas. “Incrementar la oferta de vivienda no debería implicar la desaparición de la única reserva de suelo destinada a equipamientos del barrio”, repiten.
Y, como guinda del proceso, quienes se encuentran liderando la defensa de los servicios públicos para Arrosadía se quejan de una paradoja: “Por la venta de parcelas situadas entre las calles Ultzama, Irati, Blas de Laserna y Jimeno Jurío, muy próximas a Xabier Mina, Pamplona ha recibido 10 millones de euros. “No cede el suelo, sino que las vende, a pesar de ser para vivienda social; y, a nosotros, en parcelas dotacionales, donde el consistorio tiene la obligación de construir y mantener una dotación, sí ve la necesidad de vivienda”, lamentan.