Pamplona
Condenan a un policía municipal por llevarse bebido una patrulla fuera de servicio en Sanfermines
Condujo por la ciudad el día del Chupinazo con cuatro menores a bordo sin sistemas de retención


Actualizado el 29/07/2026 a las 18:05
Un agente de la Policía Municipal de Pamplona ha sido condenado por haberse llevado una patrulla policial cuando se encontraba fuera de servicio el pasado 6 de julio, conducir por la ciudad bebido y hacerlo encima llevar a bordo a cuatro menores sin los debidos sistemas de retención infantil. El agente reconoció los hechos en el juzgado de guardia, la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pamplona número 1, y así vio reducida la pena en un tercio: fue condenado a sendas multas de 1.440 euros por un delito contra la seguridad vial y otro de hurto de uso de vehículo policial. Además, no podrá conducir durante un año.
Los hechos ocurrieron la tarde del Chupinazo. Según el relato de la condena aceptada por el acusado, el agente municipal acudió a las dependencias policiales fuera de su jornada laboral y cogió las llaves de una patrulla, una Mercedes Benz modelo Vito Tourer. Salió con ella del garaje hacia la Cuesta de la Reina y regresó al garaje policial poco después. Al ir a aparcar, golpeó una columna con la parte trasera del vehículo, sin causar daños aparentes. "Todo ello, tras haber ingerido sustancias alcohólicas en cantidad suficiente como para quedar incapacitado para conducir, con grave riesgo para la circulación", dice la sentencia aceptada. Además, en el vehículo se encontraban como ocupantes cuatro menores de edad, sin los sistemas de retención y uno de ellos, de muy corta edad, situado encima del acusado.
Los agentes de la Policía Municipal sometieron a su compañero a la prueba de alcoholemia y arrojó una tasa penal: 0,79 mg/l en la primera y 0,74 media horas después. Además, sigue la sentencia, "la incapacidad para conducir correctamente era patente": presentaba halitosis alcohólica notoria a distancia, ojos brillantes y habla pastosa y repetitiva.
Fiscalía pedía para él dos multas por un delito de hurto de uso de vehículo policial y otro contra la seguridad vial. Al reconocer los hechos y conformarse en el juzgado de guardia el pasado 10 de julio, vio reducida la condena a la mitad.