Sucesos
Condenado en Pamplona por tener cientos de archivos pedófilos tras ser descubierto por su hija
La Sección Primera de la Audiencia impone un año de prisión al acusado, que ya fue condenado en 2017 a 10 años por abuso sexual a una menor


Publicado el 05/07/2026 a las 05:00
Un vecino de Pamplona ha sido condenado a un año de prisión por almacenar en sus dispositivos un total de 1.671 vídeos y fotografías de pornografía infantil. El hombre, que se encuentra en libertad vigilada porque en 2017 ya fue condenado a 10 años de prisión por un delito continuado de abuso sexual a una menor, reclamó la absolución en el juicio al desvincularse de esos contenidos, pero la Sección Primera de la Audiencia Provincial ha rechazado sus alegaciones y estima la tesis de la Fiscalía, que pedía para él un año de cárcel, la pena máxima para este delito, ya que no había compartido el material ni lo había elaborado.
La investigación arrancó a raíz de un hallazgo de la hija del procesado. Según el escrito de acusación del fiscal, el encausado le facilitó las claves de acceso a su cuenta de Microsoft para que pudiera jugar a un juego en la plataforma X-Box. Cuando la hija trataba de liberar espacio del equipo, descubrió diversos archivos de pornografía infantil. Los hechos fueron comunicados a las autoridades por la exmujer e hijos del procesado.
El 22 de septiembre de 2025, el Juzgado de Instrucción nº 4 de Pamplona autorizó la entrada y registro del domicilio del acusado. Allí se incautaron de un teléfono móvil, un ordenador portátil, un ordenador de sobremesa y un disco duro externo. Entre todos los dispositivos, se hallaron casi 1.700 archivos con pornografía infantil, en algunos de los cuales aparecían incluso bebés. Según declararon en el juicio agentes de la Policía Foral, si la gravedad de estos archivos se valora en una escala del 1 al 7, en esos archivos había material de las siete categorías.
UNA CONDENA POR ABUSOS PREVIA
El acusado se encuentra en situación de libertad vigilada. En 2017, fue condenado por la Sección Primera de la Audiencia Provincial a 10 años de prisión por dos delitos continuados de abuso sexual sobre una menor de menos de 13 años, hija de unos amigos en cuya casa se hospedó en dos ocasiones, en 2012 y 2014.
En el juicio por el material de pornografía infantil, celebrado hace tres semanas, pidió la absolución. Alegó que conoció la existencia de esos archivos cuando lo intervino la policía. Sobre cómo habrían llegado hasta sus dispositivos, dijo que era aficionado al gaming, que alguien se lo habría enviado sin él darse cuenta a través de algún enlace. También planteó la posibilidad de haber sufrido un hackeo. El fiscal descartó ambas hipótesis por no sustentarse en prueba alguna y pidió su condena por tenencia de pornografía infantil.