Emprendedores

Relevo y savia joven para un pequeño bar de la calle Olite de Pamplona: "Voy a darlo todo"

Formado en el bar Savoy del II Ensanche, el joven de 19 años Pablo García-Ochoa asume el bar Verduri Hall 

Pablo García-Ochoa, en la puerta del bar Verduri Hall de la calle Olite
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Pablo García-Ochoa, en la puerta del bar Verduri Hall de la calle Olite 22Ruperto Mendiri
Pablo García-Ochoa, en la puerta del bar Verduri Hall de la calle Olite

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Ruperto Mendiri

Publicado el 30/04/2026 a las 05:00

La clientela del bar Savoy conoce bien a Pablo García-Ochoa Urdániz, pamplonés de 19 años, que hasta el pasado sábado trabajaba tras la barra del bar Savoy, un clásico del II Ensanche pamplonés. Ahora, tras lo aprendido por el que dice que es su mentor, Kike -barman en el sentido más clásico del término- del Savoy, Pablo emprende una nueva aventura en solitario con el bar Verduri Hall de la calle Olite 22, cuya propietaria, Tere, se jubila ahora. 

"Ahora mismo estoy acabando un grado superior de Imagen y Sonido y llevo en la hostelería un año y medio. Acabé el pasado sábado en el Savoy después de trabajar durante un año y medio. Ellos me lo enseñaron todo y debido a ese aprendizaje me ha empezado a gustar y a enamorar la hostelería", explica en la puerta del bar Verduri Hall.

Pablo cuenta que su padre, representante de una marca de cerveza, mantenía una buena relación con la anterior propietaria del Verduri Hall. "La verdad es que todo han sido facilidades. Yo tenía un colchón económico del trabajo en el Savoy y también porque trabajé en Hipercor. He pedido un pequeño préstamo al banco para empezar. Pero voy a darlo todo", asegura convencido. 

ESENCIA Y CLIENTELA

El nuevo responsable del Verduri Hall dice que va a apostar por mantener "la esencia y la clientela" que ya tenía se había creado con la anterior propietaria. "Viene gente jubilada, cuadrillas, que hacen la ruta con el Ksual y el Milán. La idea es mantener ese tipo de clientela", declara. El Verduri está decorado con motivos de rock'n'roll, "con alguna imagen de Elvis y alguna guitarra", precisa Pablo. 

Dado que el bar carece de salida de humos, Pablo García-Ochoa asegura que mantendrá los pinchos fríos, tortilla de patata, gildas y también lo que denomina, pinchos vascos. Todo ello, desde un trato cercano con el cliente, aprendido de su experiencia en el Savoy. "Me costó al principio porque soy muy tímido. Pero me gusta el trato con el cliente", reconoce. 

El martes, 5 de mayo, abrirá por fin las puertas del bar enteramente a su cargo. "Me gustaría, si es posible en el futuro, adquirir otro local. Pero lo primero, asentarme en la hostelería de Pamplona y trabajar mucho. De momento, tengo una apuesta fuerte", concluye. El bar abre de martes a sábado de 11.30 a 16 horas y de 19 a 23 horas. Los domingos, de 11 a 16 horas. 

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