Infraestructuras
El Baluarte necesitará 2,6 millones para arreglar las losas de la fachada: el sistema de anclaje no era adecuado
Un informe concluye que hay un problema generalizado de fisuras en la piedra que recubre el auditorio


Publicado el 22/04/2026 a las 05:00
El palacio de congresos y auditorio Baluarte va a ser sometido a una importante intervención para revisar y solucionar los problemas de fisuras de las losetas que recubren su fachada. El presupuesto estimado de esta obra ronda los 2,6 millones aunque la cifra podría incrementarse una vez que se compruebe una a una el estado de las piezas. De momento, ha salido a a licitación la redacción del proyecto y dirección de obra por 248.000 euros.
La sociedad pública Nicdo, dueña y gestora del Baluarte, ya llevó a cabo en 2022 unas obras de revisión y sustitución de las losetas fisuradas en la fachada sur, en la avenida del Ejército, por ser la más expuesta al sol y a las variaciones de temperatura. Entonces se sustituyeron 54 losas y se reforzaron otras 281.
La preocupación por las losetas de granito de Zimbabue viene de lejos, en concreto de 2015. La madrugada del 5 de febrero se desprendió una loseta de la calle Padre Moret. Los servicios de mantenimiento del Baluarte hicieron una inspección visual de las fachadas y se decidió sustituir diez piezas. Además, Laboratorios de Ensayos de Navarra (Labensa) analizó un trozo de piedra fisurada y la empresa Tenada hizo un estudio detallado y un informe técnico indicando todas las losas con algún problema. Eran 171 en total.
El año pasado, Nicdo solicitó a Nasuvinsa un estudio del resto de fachadas. El arquitecto Ramón García Astiz y Jacar realizaron una serie de catas y concluyeron que la piedra sufre los mismos problemas detectados en la fachada sur.
En concreto se han detectado tres problemas. En primer lugar, el sistema de soporte de las piezas de piedra “no se entendió bien y consecuentemente se instaló mal en obra”, dice el informe realizado por el arquitecto y la empresa. Explican que el sistema de soporte de las losas está diseñado para formar parte de un sistema de fachada ventilada. Sin embargo, la cámara de aire en buena parte de la fachada no existe o tiene un espesor mínimo que no permite que el aire circule por su interior. El sistema de anclaje actual no permite la dilatación térmica de sus elementos.
En las obras de la fachada sur, fue necesario sustituir los perfiles horizontales de los soportes a la pared, que estaban deformados, por otro sistema de perfilería que facilita su dilatación. Además, se colocó una entrada de aire para la ventilación inferior de la cámara. El personal técnico no colocó una salida de ventilación superior para no alterar la estética del edificio, aunque comprobaron que a través de las piezas de la coronación de la fachada circulaba un mínimo de aire. Ahora sí que se plantea diseñar un nuevo remate superior para aumentar el caudal de aire.
En segundo lugar el informe explica que las losas, de cuarzo monzogabro, tienen microfisuras de origen natural que con los ciclos hielo-deshielo no sufren mermas de resistencia a flexión pero las fisuradas transversalmente sí sufren pérdidas de capacidad mecánica. “Esta circunstancia podría hacer que las piedras pudieran sufrir roturas con velocidades de viento de 70 km/h según su situación y que una vez rotas, podrían darse situaciones de desequilibrio y desprendimiento de partes de las piezas con vientos de baja velocidad”, señala el informe.
Los técnicos proponen una inspección de todas las piezas de la fachada para comprobar su estado de fisuración. Platean la sustitución de las piedras macrofisuradas. Las que tengan un menor grado de fisuración, se propone reforzar la piedra con fibra de vidrio y resina de altas prestaciones.
El tercer problema de la fachada es el material aislante de la cámara exterior, espuma de poliuretano, que en su momento cumplía la normativa contraincendios pero que actualmente no se considera apto. En las obras de la fachada sur se eliminó la espuma de poliuretano de la parte baja y se colocó lana de roca.
Como solución a estos tres problemas, el informe técnico plantea replicar las obras de la fachada sur en el resto del edificio. El Baluarte tiene 10.000 metros m2 de superficie cubierta de loseta. Existe un presupuesto, de 2,6 millones, realizado con el informe que elaboró Tenada hace una década. La partida más elevada (600.000 euros) corresponde al cambio del sistema de anclaje. Además, la colocación del andamiaje tiene un coste de 465.000 euros. Aunque cada losa de piedra tiene un coste de 171 euros, lo que más encarece el precio es el desmontaje (234.000 euros) y la recolocación de las piedras (324.000 euros).