Semana Santa
El arzobispo de Pamplona insta al ayuntamiento a "gobernar para todos"
Quince de los 27 concejales, sin BIldu ni Contigo Zurekin y con Javier Leoz (Geroa Bai) con la vara de mando, acuden en cuerpo de ciudad al voto de las Cinco Llagas
Actualizado el 02/04/2026 a las 18:50
El arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, ha instado al Ayuntamiento de la ciudad este 2 de abril Jueves Santo a "gobernar para todos, independientemente del signo o color político". Ha sido en su plática en el Voto de las Cinco Llagas, en la iglesia de San Agustín, en el que han participado quince de los 27 concejales de la Corporación pamplonesa, sin Bildu y sin Contigo Zurekin y con Javier Leoz (Geroa Bai), con la vara de mando de la alcaldía. Junto a él, ediles de UPN, PP y PSN. Entre los socialistas, Miguel Matellanes ejerció de abanderado, en el único día en que la corporación desfila con bandera negra de luto.
"Si en 1599, en 1601, salíamos juntos de esta peste, en 2026 estamos llamados también a superar juntos las llagas que asolan la ciudad de Pamplona, llagas de pobreza, llagas de soledad, de suicidio, del futuro de migrantes, del derecho a la vida, a nacer. Lo que pido al ayuntamiento lo pido también a la Iglesia, que sea abierta todos, con mano tendida con todas las instituciones para mejorar la vida de Pamplona", expresó y añadió: "Ante este ayuntamiento que nos representa a todos los ciudadanos y a ante este pueblo aquí reunido en la fe quiero reafirmar que nuestra historia nos llama a la unidad, a la comunidad, a caminar juntos en este ciudad que, incluso en la diversidad que en ocasiones la etiqueta, sabe reconocerse en los momentos complicados como una sola familia". "El voto de las Cinco LLagas no es una tradición solo, es un acto de memoria viva, agradecida".
Recordó que "por encima de cualquier diferencia todos somos vulnerables, la enfermedad nos iguala, como se vio en la pandemia". Pero recordó que "nuestros antepasados se unieron, el ayuntamiento de aquella época invocó la ayuda de Dios, sin privilegios, ni divisiones, solo con un clamor común. Pero hoy parece que las diferencias se acentúan, de todo tipo, culturales políticas y hasta religiosas. Y, sin embargo, el voto de las Cinco Llagas nos recuerda que las diferencias las creamos los humanos, y las distancias".
El voto es una tradición secular pamplonesa, instaurada en 1601, que agradece, desde la fe, la liberación de la ciudad de la peste bubónica, la peste negra de Camus que sí asoló a localidades del entorno. Incluye una breve procesión por el templo precedida por la cruz con cirios, la junta de gobierno de la Hermandad de la Pasión, bandera de luto, paso de las Cinco Llagas, arzobispo con los ministros, maceros y libreas, corporación municipal, jefe de la policía municipal y guardia de gala.
El paso de las Cinco Llagas, fechado entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, representa las cinco heridas de Cristo: una en la frente, una en cada mano y una en cada pie. Los concejales llevan la medalla corporativa por el reverso, que muestra las cinco llagas.
El arzobispo había estado por la mañana en la cárcel de Pamplona, en el lavatorio de pies a doce presos del centro penitenciario. Desde su ordenación en Pamplona en enero de 2024 cada Jueves Santo ha acudido a la prisión.
