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El exprofesor del IES Zizur reconoce grabaciones y accesos a redes de alumnas, pero no las modificaciones con IA
Se enfrenta a 180 años de cárcel por grabar a dos vecinas, en probadores de tiendas, en el baño del centro y acceder a imágenes privadas de las menores, que niegan la versión del acusado


Publicado el 25/03/2026 a las 05:00
Está acusado de grabar a dos de sus vecinas de Ansoáin con una cámara oculta que descolgaba desde su ventana, a seis mujeres en distintos probadores de centros comerciales de la comarca de Pamplona, a cuatro docentes en el instituto IES Zizur donde impartía clases, y de hacerse con las claves de las redes sociales de 25 alumnas, menores de edad, para acceder a fotografías íntimas e incluso manipular otras con Inteligencia Artificial para darles un cariz sexual a las imágenes. Un profesor de Secundaria de 39 años es juzgado entre este martes y miércoles en el Sección Primera de la Audiencia de Navarra y se enfrenta a un total de 180 años de prisión por todos estos hechos. Su defensa reclama 3 años de cárcel.
El juicio se celebra a puerta cerrada, sin presencia de público en la sala. En la sesión de ayer, según fuentes consultadas, el acusado reconoció las grabaciones realizadas desde su casa, en probadores y en el baño del profesorado del instituto. También los accesos a las cuentas de las menores, pero negó las manipulaciones con Inteligencia Artificial. Relató a preguntas de la fiscal que cuando a su alumnado se le olvidaba el ordenador, él les permitía trabajar con el suyo en clase, y que ellas (todas las víctimas son chicas) se dejaban sus cuentas de Educación abiertas y él accedía después con la misma contraseña a sus cuentas de redes sociales, que según él estaban vinculadas o tenían la misma contraseña. Afirmó que entonces hacía descargas masivas y que después borraba los contenidos. Declaró que él no había realizado las manipulaciones de imágenes encontradas en sus dispositivos, pero no dio explicación alguna a estos hallazgos.
Las víctimas, menores cuando se produjeron los hechos, declararon en sala sin contacto visual con el acusado. Y desmintieron su versión. Negaron que se dejaran sus cuentas de Educación abierta en el ordenador del que entonces era su profesor y destacaron que las fotos encontradas en los dispositivos del procesado estaban en carpetas interiores de sus cuentas u ordenadores, sin subir a las redes. Del mismo modo, todas rechazaron haber dado las claves o autorizado al acusado la entrada a sus cuentas.
HA CONSIGNADO 273.000 EUROS
El escrito de la Fiscalía recoge que el procesado está diagnosticado de un trastorno del control de los impulsos en la esfera sexual, centrado en la actividad de observar la vida de los demás, cuadro que afectaría de un modo leve-moderado a sus capacidades. Ayer en el juicio, el inculpado afirmó que todos los comportamientos reconocidos se debían a impulsos que no podía controlar. Se encuentra de baja laboral de otro destino desde que fue arrestado.
Además de la atenuante de trastorno, ya contemplada por la Fiscalía en su escrito, en la condena que se le imponga se tendrá en cuenta otra, la de reparación del daño. Antes del inicio del juicio, el acusado consignó un total de 273.000 euros para indemnizar a las 41 víctimas de grabaciones y accesos.
Los hechos se destaparon en octubre de 2023. Una mujer, mientras se vestía una mañana en el dormitorio de su piso, en Ansoáin, descubrió en la ventana un dispositivo de grabación descolgado desde el piso del acusado, que vivía encima. Avisó a la Policía Municipal de la localidad, que estableció un dispositivo de vigilancia al día siguiente. Tras comprobar que volvía a hacerlo, fue arrestado al salir de su domicilio.
Con la incautación de sus dispositivos en la entrada y registro autorizada por el juzgado, se descubrió el resto de imputaciones. A su vecina, por ejemplo, la llevaba grabando desde julio con ese dispositivo que descolgaba atado a una pita y que escondía en una funda de gafas. También realizó grabaciones a una menor de su vecindario cuando ella estaba en su domicilio.
Ese mismo verano, había grabado a seis mujeres cuando se encontraban en probadores de centros comerciales. Y poco antes había colocado una cámara en el baño privado de docentes del IES Zizur, al que se solo se podía acceder con llave, tomando imágenes de tres profesoras y un profesor.
En cuanto a las 25 menores y sus cuentas, la fiscal resalta que se apoderó “sin su conocimiento ni consentimiento” de las claves de accesos a sus correos electrónicos y cuentas de redes sociales y aplicaciones como Instagram o Snapchat, causando “un innegable perjuicio a las menores” al acceder a todas sus fotos y archivos privados. Algunas de las imágenes, según constató la investigación, fueron retocadas con Inteligencia Artificial para que las menores que aparecían en ellas fueran representadas desnudas. En su teléfono móvil, se localizaron 25 cuentas de Instagram instaladas: 18 eran de alumnas suyas en años comprendidos entre 2017 y 2024.
INTENTO DE ACUERDO PREVIO
Antes del juicio, hubo un intento de llegar a un acuerdo. Sin embargo, no se alcanzó una conformidad porque cualquier intento de acuerdo previo pasaba por el ingreso en prisión del procesado, algo que la defensa no ha aceptado. En este tipo de casos, con una pluralidad de delitos, el cumplimiento efectivo de años de cárcel se calcula con una regla conocida como “el triple de la mayor”: es decir, no cumple el total de los años impuestos sino el triple de la pena más alta. El docente se enfrenta en este juicio a más de una cuarentena de delitos contra la intimidad-descubrimiento y revelación de secretos, la mayoría continuados en el tiempo y sobre menores, así como otros de tenencia y/o elaboración de pornografía infantil. La horquilla de penas que solicita la fiscalía va de los 2 años y 8 meses de uno de estos delitos a los 8 de los más graves. Por este motivo, según fuentes jurídicas, no era posible un acuerdo que evitara el ingreso en prisión.
OTROS CASOS DE GRABACIONES MASIVAS EN NAVARRA
2014-2015. Tafalla. Graba a 326 mujeres en el baño de un bar. El acusado, que regentaba el local y colocó cámaras tras un falso enchufe en el baño de mujeres, se enfrentaba a 333 años de prisión, pero fue condenado a 4. El juez consideró que a pesar de que había una pluralidad de afectadas, lo hizo con una sola acción. Huyó antes de que el fallo fuera firme y no entró en prisión.
2013-2015. Pamplona. Grabadas desnudas sin saberlo 129 modelos. El director de una agencia, al que la Fiscalía pedía 409 años de prisión, fue condenado a 115 tras un acuerdo en 2021. El pacto incluía un máximo de estancia en la cárcel de 5 años (el triple de la mayor pena por un caso, que eran 20 meses). El acusado alegó adicción sexual y se le aplicaron las atenuantes de retrasos y reparación del daño.
2021. Mutilva. Graba a 190 mujeres en los baños de un bar. La Fiscalía pedía para un camarero del local 30 años de prisión, pero se dio a la fuga antes de que el juzgado de instrucción le comunicara la apertura de juicio oral.
2023. Pamplona. Graba a 15 hombres en el vestuario de un club. La Fiscal pedía para él 39 años de prisión y se alcanzó un pacto con la Fiscalía por 17 años y 8 meses que incluía no pisar la cárcel, ya que ninguno de los delitos superaba los dos años. La jueza calificó la suspensión pactada de “absolutamente extraordinaria”. El pacto contemplaba indemnizaciones de 2.000 a 5.000 euros por víctima.