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Críticas a la decisión de suprimir la cocina de la escuela infantil pública de Ansoáin
Familias temen que sea el primero de los recortes y cuestionan que la decisión se tomara sin consultar y el PSN, en la oposición, exige que se mantenga el servicio en el centro


Publicado el 25/03/2026 a las 05:00
Familias con menores de 0 a 3 años usuarias del centro San Cristóbal de Ansoáin y el grupo socialista en el Ayuntamiento se han posicionado en contra de la decisión del gobierno local (EH Bildu, Contigo Zurekin y Geroa Bai) de suprimir la cocina en la escuela infantil pública y unificar el servicio con el del colegio público Ezkaba. La medida la encajan en el proyecto “Ansoáin, comunidad que cuida”, impulsado dentro del plan estratégico en marcha y que entre otros servicios puso en marcha un comedor comunitario para personas mayores. Las denuncias públicas se han sucedido y trasladado a través de notas de prensa tras la comunicación por parte del Consistorio. Primero la de las familias, que llegaron a concentrarse junto a trabajadores del centro a modo de protesta. Después del grupo socialista, el segundo en número de votos tras EH Bildu que ocupa la alcaldía. Exigió al equipo de gobierno dar marcha atrás y trabajar con la comunidad educativa decisiones que afecten al funcionamiento del centro.
Las familias expresaron su malestar por la decisión de suprimir la cocina propia del centro y centralizar el cocinado en las instalaciones del colegio público Ezkaba. Allí se elaboraban también las comidas del comedor para personas mayores del proyecto de cuidados. Recriminaron además que la decisión se tomara sin contar con la opinión de la comunidad educativa “y pese al desacuerdo manifestado por el equipo docente y la dirección de la escuela”. Explicaron que una vez tomada se reunió con educadoras primeros y con familias después “únicamente para informar del proyecto”. Subrayaron que no existió posibilidad real de participar en la decisión.
Al hacer pública su oposición defendieron que la cocina es la escuela infantil era más que un servicio de comedor. “Es una parte fundamental del centro que, además de ofrecer un menú saludable y adaptado a las necesidades y características de nuestros hijos e hijas, tiene también un importante valor pedagógico. Su externalización aleja un servicio esencial del entorno inmediato y de confianza que representa el escuela”, sostuvieron en su nota.
En ese punto alertaron de que “bajo el argumento de optimizar recursos se debilite un servicio público esencial y se pierda una parte importante de la identidad del centro”. “No podemos evitar sentir temor de que esta medida sea el inicio de otros recortes que afecten al futuro de la escuela infantil en nuestro municipio”, concluyeron antes de anunciarlas movilizaciones. “Apostar por la primera infancia no es un gasto, es una inversión en el presente y en el futuro de la comunidad”.
RECLAMACIÓN DEL PSN
Desde el PSN de Ansoáin, por su parte, junto a la exigencia de dar marcha atrás en la decisión se reclamó la apertura de un proceso de participación real con la comunidad educativa antes de adoptar cualquier medida que afecte al funcionamiento del centro.
El portavoz socialista, Iván Cacho, consideró que la medida no contribuye a reforzar el servicio sino un “retroceso en su modelo educativo y en la calidad del servicio ofrecido a las familias”. Subrayó que la decisión del gobierno local no contaba con el respaldo de la comunidad educativa y obedecía únicamente a criterios de eficiencia económica y habló de la cocina y del servicio público como un referente en Ansoáin.
“La cocina de la escuela infantil no es solo un servicio logístico, es un espacio educativo de primer orden que forma parte del proyecto pedagógico del centro y que aporta valor en términos de salud, aprendizaje y convivencia. Gestionar este recurso únicamente desde una mirada económica supone empobrecer la educación que ofrecemos a nuestros niños y niñas”. Añadió otra derivada de la decisión respecto a la cocina de la escuela infantil.
Advirtió posibles consecuencias “negativas para el empleo y para el tejido económico local”. “No podemos permitir que decisiones de este tipo supongan precarización laboral ni un deterioro del comercio local que actualmente presta este servicio en nuestro pueblo. Los servicios públicos deben fortalecerse, no debilitarse mediante procesos que puedan derivar en privatizaciones”, advirtió.