Barrios
Incumplimientos y sinsentidos en Erripagaña
El barrio en cuatro municipios está también en dos merindades, dos partidos judiciales y dos áreas diferentes de la Navarra 2000 según denuncian en el vecindario, que aguarda dotaciones, aunque sea repartidas, y que sigue sin respuestas


Actualizado el 11/03/2026 a las 07:52
En Erripagaña calculan que unas 5.500 de las 6.500 viviendas que se proyectaron en el barrio de los cuatro municipios están habitadas y que unas 14.000 personas residen allí. Una buena parte en Burlada, algo menos en Pamplona y en Valle de Egüés y en Huarte en proporción a su porción de terreno, la más reducida. Ajenas en muchos casos a los procedimientos administrativos pero cansadas de sin sentidos y de falta de respuestas otras tantas ocasiones. Lo han escenificado en varias ocasiones en la asociación vecinal y en manifestaciones para reclamar dotaciones, como las que llegan con cuentagotas de la mano de algún ayuntamiento.
El último anuncio, el pabellón deportivo cubierto al que Burlada destinará 1,2 millones de euros del presupuesto municipal de 2026, ha sido considerado la primera dotación de envergadura. Antes se hizo el campo de fútbol construido en su término municipal pero pensado para los clubes locales y la escuela infantil, que sustituyó a la inundada en una crecida del río y propiedad del Gobierno foral. Y en esa espera de nuevas respuestas y con el horizonte del centro de salud en 2028 si finalmente comienzan las obras este año como se ha anunciado, las ideas brotan entre el descontento. De nuevo la asociación llama a la reflexión sobre un barrio con 6.500 viviendas en dos merindades (Pamplona y Sangüesa), dos partidos judiciales (Pamplona y Aoiz) y dos áreas de la Navarra 2000 (cuenca centro y Egüés).
Alberto Errea, secretario de la asociación y portavoz en muchas de las fases, también pone voz y se pregunta hasta cuándo va a durar una situación que ha llevado a que para instalar una grúa frente a una vivienda de Burlada el permiso se haya tenido que solicitar al Valle de Egüés, ya que la ubicación se localizaba allí. O que los aparcamientos asociados a un bloque de Burlada estén también en término del Valle de Egüés, como ocurre con la calle La Valeta.
PARQUE INFANTIL DIVIDIDO
Y pone más ejemplos. Como el de un pequeño parque infantil separado en dos municipios en el que se encuentran con la dificultad añadida de quién lo cubre. En un tiempo en el que se destinan enmiendas nominativas de los presupuestos de Navarra para estas inversiones, en Erripagaña no han encontrado quien les proteja de días de lluvia y de sol.
Algunos cambios introducidos desde que en 2004 se aprobara el PSIS inicial afectaron a los límites. Como el llevado a cabo entre Huarte y Burlada que ha dejado un terreno dotacional educativo (previsto inicialmente para albergar el nuevo euskaltegi del Gobierno de Navarra) en término de Burlada, pero que es de titularidad del Ayuntamiento de Huarte. “Se cedió a Educación, pero sigue sin resolverse la titularidad y por ahora no se hace porque además en Huarte han acordado que el euskaltegi siga en su municipio”, evidencia.
A TRES BANDAS
Y otro ejemplo más “sangrante” para el vecindario. Una parcela dotacional que está entre tres ayuntamientos: Burlada, Valle de Egüés y Huarte. “Parece difícil que se desarrolle nada mientras no se aclare el futuro administrativo. Allí la asociación proponía una pista polideportiva en el Valle de Egüés y se nos dijo que no hacían nada si afecta a Burlada y Huarte también”, detalla.
Desde hace algo más de un año, las máquinas trabajan en el último gran desarrollo, en Burlada. Donde inicialmente se preveía una zona comercial, que se ha acotado para hacer más viviendas que podrían empezar en breve a edificarse. “Tenemos un barrio, Erripagaña, 22 años planificado, 15 años habitado. Un plan que ha desarrollado ilimitadas viviendas y limitadísimas dotaciones. Un despropósito político que sigue sin propósito de enmienda. ¿Hasta cuándo?, se lamentan desde la asociación, que sigue sin respuestas del Gobierno que lo promovió en su día y de los municipios en los que viven.
Reunión entre ayuntamientos y gobierno medio año después
Seis meses después de que solicitaran una reunión con el Gobierno foral, las alcaldesas de Burlada y Valle de Egüés y los alcaldes de Pamplona y Huarte, Berta Arizkun, Xuriñe Peñas, Joseba Asiron y Alfredo Arruiz, están convocados finalmente a ese encuentro. Será la semana que viene. Poco más se ha avanzado después de que solicitaran la cita al tiempo que la dirección general de Administración Local se avenía a estudiar la situación en que quedaría cada municipio en caso de tener que desprenderse de su parte de Erripagaña y de que adelantaran que no entraba en su planes compensaciones como las que, por ejemplo, exigía Burlada. Este municipio, con el 60% del terreno, vería en juego su sostenibilidad y viabilidad si se decidiera que el barrio pasase a Pamplona. Esa opción era la primera valorada por Comptos en un informe sobre el futuro, que, en su defecto, también recogía la idea de que se compartiera entre Burlada y la capital. Un asunto que tampoco se ha abordado ni resuelto, como el sondeo que acordaron los municipios regidos por Bildu (Pamplona, Burlada y Huarte) y que sigue sin fecha.