Mancomunidad
¿Cuántas fugas de agua hay en Pamplona y la Comarca?
En 2025 se detectaron y repararon 906 fugas, 228 más que un año antes, y el agua no registrada es solo del 9,4%


Actualizado el 07/03/2026 a las 11:15
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona detectó y reparó este año pasado 906 fugas de agua en otros tantos puntos de los 1.529,27 kilómetros de la red de abastecimiento que comparten medio centenar de localidades, en el área urbana y también en las zonas rurales que rodean el anillo metropolitano. Son 228 fugas más que las registradas en 2024. En todo caso, destaca el dato del agua no registrada que fue del 9,46%. La cifra es similar a la de los últimos años y está “muy por debajo de la media del 18% para ciudades de España”.
La referencia la aporta un estudio nacional de 2024 llevado a cabo por la Asociación Española de Agua Urbana (DAQUAS). Este coeficiente de agua no registrada es un parámetro que “expresa la eficiencia de una red de abastecimiento”.
En definitiva, en 2025 la producción de agua sumó 30,5 millones de metros cúbicos. Pues bien, los que se denominan balance hídrico del agua producida en las tres estaciones de tratamiento de agua potable se dividen por un lado en el agua registrada (un 90,54% del total), que es el consumo de agua que ha pasado por contadores de facturación, así como otros usos que no se facturan, pero se calculan matemáticamente , como el volumen de agua que se elimina en la limpieza de depósitos o el vaciado programado de una tubería”.
Por otro lado está el agua no registrada, ese 9,46% restante que es, a su vez, la suma de varios términos: de una parte las pérdidas reales, es decir, las fugas en conducciones, acometidas y depósitos. Son las 906 mencionadas y se estima que se llevan el 3,78% del agua producida; de otra parte están las “pérdidas aparentes”, que tienen en cuenta la imprecisión de medida de los contadores de facturación y el fraude y se calcula que supone un 5,1%; y en tercer lugar está el consumo autorizado, pero no registrado que corresponde a usos como la extinción de incendios, tomas de muestras, limpieza viaria... Y estiman que esta cantidad supone un 0,58% del total.
A pesar de los buenos datos, la Mancomunidad lleva a cabo diferentes acciones con el fin de reducir el porcentaje de agua no registrada. Y en las pérdidas reales, los principales factores que hacen posible minimizarlas es la manera de adecuar la presión, el control de caudales, la búsqueda y reparación de fugas y la incorporación de nuevas tecnologías para detectarlas.
Por otro lado, la Mancomunidad repara en que “la edad media actual de los más de 1.500 kilómetros de tuberías de abastecimiento es de 33 años, por lo que se dispone de una infraestructura relativamente actualizada y en buen estado”, si bien incide en que “a medio y largo plazo será necesario un plan sostenido de renovación sistemática” de la red.
Y para combatir las pérdidas aparentes la principal iniciativa es la renovación del parque de contadores, con dispositivos provistos de telelectura, que tienen una calidad metrológica mayor a los sustituidos y con la capacidad de envío automático diario de los consumos horarios”. De este modo, además de reducir las pérdidas aparentes, se propicia una detección más precisa y rápida de las fugas. Y por último instalan nuevos contadores para reducir los consumos no registrados.
LA TELELECTURA Y LOS 180.000 CONTADORES
SCPSA, la sociedad pública de la Mancomunidad, dispone de un parque de más de 180.000 contadores y su lectura es manual. Los que tienen un calibre igual o mayor de 25 mm (el 2% del total) se leen con periodicidad mensual y el resto cada cuatro meses. El proyecto de telelectura forma parte del Plan Estratégico 2017-2030 de la Mancomunidad.
El reto es integrar la telelectura de los contadores domiciliarios de agua con una gestión avanzada de eficiencia de la red y mejorar el indicador de Agua No Registrada, además de ser un vínculo de relación instantánea con los usuarios.
El objetivo final se fijó en alcanzar el 95% del consumo total con telelectura para 2030. Entre 2017 y 2020 se realizaron estudios de mercado y experiencias piloto con resultados satisfactorios, apostando finalmente por soluciones de conectividad Narrow Band-Internet of Things (NB-IoT).
En sendas convocatorias PERTE, SCPSA fue adjudicataria de ayudas para los proyectos ADNa y ADUR y una de las acciones más destacadas fue la implantación de la telelectura de contadores. Con el primer proyecto , al que llaman ADN se acometen los contadores de grandes consumidores con calibre igual o mayor de 25 mm. Son aproximadamente 4.100 y el plan contempla la renovación de 1.400 unidades que ya ha sido ejecutada.
Con el segundo proyecto, denominado ADUR, se ejecuta la renovación de 36.000 contadores pequeños, principalmente domiciliarios, y ya se han instalado 17.000 unidades.
Una vez finalicen los proyectos PERTE en junio de este 2026, el plan contempla continuar con la renovación con contadores hasta cubrir todo el parque. Además de posibilitar un control dinámico de la red para la mejora de la eficiencia hidráulica, la telelectura permitirá el desarrollo de nuevos servicios a los usuarios, como la consulta de consumos horarios o alertas tempranas de fugas, entre otros.