Hostelería
El arroz de la Tomasa, emprendimiento joven en Lezkairu con homenaje a la bisabuela
Dos hermanos de Pamplona, estudiantes universitarios, abren un local que prepara paellas y fideuás para llevar


Publicado el 05/03/2026 a las 12:55
Un establecimiento dedicado a la bisabuela Tomasa, valenciana de pro que hacía unas paellas espectaculares. Lo que no se imaginaba la buena señora es que sus recetas se iban a degustar en Lezkairu y en otros barrios de Pamplona. El sábado 28 de febrero fue la inauguración de El arroz de la Tomasa, en la calle María Lacunza número 3, local de arroces y fideuas para llevar. “Vinieron algunos valencianos, castellonenses y alicantinos y nos dieron su aprobado”, explican los hermanos Pablo y Mario Núñez, estudiantes universitarios de Pamplona que han montado este negocio con ayuda de su padre.
Pablo y Mario no conocieron a Tomasa, pero su padre sí. “Nos ha contado muchas cosas de ella, sobre todo cuando estamos todos a la mesa dando buena cuenta de los arroces que hace mi padre y que aprendió de ella”, explican. Ellos han hecho muchas veces de pinches de cocina. Y entre sofritos y hervores fueron dando forma al negocio.


“Al principio pensamos en montar un restaurante, en algo distinto que no hubiera en Pamplona, muy visual. Pero se nos iba de presupuesto”, señala Pablo, que ha aplicado sus conocimientos universitarios en esta aventura emprendedora. Así que han decidido empezar con un local de comida para llevar, complementado con la venta de productos gourmet, incluido el arroz bomba que utilizan, de Molino Roca, cultivados en la Albufera. “Un arroz excelente”, señalan.
Una gran cristalera permite ver desde la calle los seis fuegos y paelleras de distintos tamaños de acero pulido, “que reparten el calor de forma uniforme” y que facilitan el socarrat. “Hacemos arroces de capa fina, la clave para que no se quede crudo, absorba todos los sabores y tenga ese punto crujiente”, comentan. Añaden que este es el motivo por el que los precios son más elevados que en otros sitios. Van desde los 19.50 euros por persona del arroz de montaña hasta los 33 euros del arroz de carabinero.
De momento trabajan por encargo y con recogida en local. Los arroces se llevan en la propia paellera en un embalaje que conserva el calor, de tal forma que aguanta bastante tiempo. Si se enfría, se le puede dar un toque en el horno. Se cobra una fianza por la paellera.
Además, tienen un servicio de cocina de arroces para eventos. “Ya tenemos tres reservas para el mes de junio. Nos desplazamos a viviendas, sociedades gastronómicas, fincas y otros espacios con el equipo de cocina y les hacemos in situ paellas para los comensales que sean”, explican.
Pablo y Mario estudiaron en el colegio Irabia-Izaga y ahora están en la Universidad de Navarra. Pablo, que hace Derecho y Económicas, estuvo una temporada en Philadelphia (Estados Unidos). “Allí descubrí que todas las casas tienen unas cocinas inmensas pero apenas las utilizan porque tiran mucho de delivery y take away. Es una tendencia que ha llegado aquí y creemos que va a seguir creciendo”, opina.