Pamplona
Las aves de la Taconera que escaparon del confinamiento por la gripe aviar: "No las pudieron capturar"
La mayoría de las 270 aves están enjauladas desde final de noviembre por las medidas contra la gripe aviar, pero hay una veintena que permanecen libres en los fosos del minizoo


Actualizado el 04/03/2026 a las 23:25
Hace tres meses que las aves de la Taconera de Pamplona están confinadas, cumpliendo la indicación del decreto aprobado por el Ministerio de Agricultura con el fin de evitar los contagios por gripe aviar. Pero las personas habituales de este pulmón verde de la ciudad repararon en que el cierre no es igual para todas las aves del entorno. Efectivamente, hay muchas enjauladas en las dos zonas que se han perimetrado con este fin en el revellín de San Roque, pero también otras que permanecen libres en los fosos, por ejemplo pavos reales, varias gallinas, patos... Algunas de estas últimas pertenecen al censo de animales del minizoo y otros suben desde el río, pero se alimentan en la zona. Pues bien, el ayuntamiento explica la razón: “En el momento del confinamiento no se pudieron capturar todas las aves para meterlas en las jaulas. Quedaron fuera el cisne, cuatro o cinco patos y unas diez gallináceas, después de múltiples intentos para capturarlos. Pero no fue posible”, reitera el consistorio en una escueta respuesta.
PATOS 'QUE VIENEN Y VAN'
En cuanto al resto de los animales, “que son la mayoría de los patos que hay en los estanques, son ánades reales (azulones) y algún pato mandarín y criollo, que vienen y van”, apuntan desde el ayuntamiento, es decir, que se desplazan desde el río o de otros entornos fluviales.
Recuerdan que los estanques de la Taconera se vaciaron, también dentro de las medidas para evitar la enfermedad, pero esas aves itinerantes “se alimentan, además, de una fuente propia, de la recogida de agua de lluvia proveniente de la Ciudadela que se filtra y canaliza por el túnel que une el edificio singular con el estanque de Antoniutti, por lo que es imposible mantenerlo seco mientras llueva”.
Y subrayan que el último boletín sobre incidencia de gripe aviar sigue manteniendo (y sin fecha prevista) el confinamiento, pese a que los brotes en aves de corral y silvestres han disminuido.
'ERA TODO UN BARRIZAL'
Antonio es un pamplonés que pasea por la Taconera "el 90% de los días del año". Prefiere no identificarse, pero lamenta el estado de las aves que considera “deplorable”. Pide al ayuntamiento que tome medidas para al menos flexibilizar el confinamiento de las aves o dotarles de unos espacios dignos.
“Ha sido un invierno especialmente lluvioso y era todo un barrizal, viven entre sus propios excrementos y llenos de barro, es penoso”, critica este vecino, que conoce bien a los animales de la Taconera. “Creo que conozco a todos los que hay y también a los empleados y a los que trabajan por cuidarlos bien, pero en esta situación, poco pueden hacer porque las condiciones son infames”, sostiene. “Antes se alimentaban de la hierba, ahora no pueden, así que comen el grano que les echan”, explica y muestra también cómo desde las medidas adoptadas por la gripe aviar han vaciado los estanques para que no lleguen los patos del exterior, medida que parece, no ha resultado del todo efectiva.


Según el último censo publicado por el ayuntamiento en la Taconera, conviven 281 animales entre rumiantes (ocho ciervas, hace años que no hay machos), 148 ejemplares de diversas especies anátidas, 123 gallináceas y el grupo de roedores representado por tres ardillas.
Son animales supervisados desde el punto de vista veterinario y a los que se cuida y alimenta desde el servicio de Inspección Alimentaria y Zoonosis del consistorio
. El ayuntamiento explicaba en un nota de prensa en 2023 (antes de las medidas por gripe aviar) que las aves comen cereal dos veces al día, aunque a cada tipo de animal se le presenta el alimento de forma diferente: hay quien come en tierra y quien prefiere pescarla remojada en el agua del estanque. Muchas de las aves complementan su dieta con algas y pequeños crustáceos que nacen en el fondo de los estanques, algo que la mayoría no puede hacer en los últimos meses.