Padrón
Pamplona crece por la población extranjera, que representa el 15,6%
En la Milagrosa, Echavacoiz, Buztintxuri y San Jorge los empadronados inmigrantes suponen más del 20% del total


Actualizado el 29/01/2026 a las 21:29
Pamplona crece en población y lo hace gracias al fenómeno de la inmigración. La capital navarra tenía a fecha de 1 de enero 33.258 personas empadronadas de procedencia extranjera, lo que supone el 15,67% de la población total (213.526).
En el último año, la población extranjera ha crecido un 3,81% al pasar de 32.031 a 33.258 personas. Por el contrario, la población autóctona ha descendido un 0,15%, con 288 personas menos. Hay cuatro barrios donde al menos uno de cada cinco residentes es extranjero: La Milagrosa-Arrosadía (24,8%), Echavacoiz (24,6%), Buztintxuri (22,9%) y San Jorge (22,6%). Por contra, sólo hay dos barrios donde la tasa de población extranjera está por debajo del 10%, Lezkairu (9,5%) y Mendillorri-Erripagaña (9,6%).
El padrón municipal tiene registrados 17.015 hombres extranjeros y 16.443 mujeres. Así, el fenómeno de la inmigración amortigua en parte el desequilibrio de la población española (84.460 hombres y 95.611 mujeres).
La pirámide de población también ofrece una imagen muy diferente de los residentes extranjeros y cómputo global. La población española está mucho más envejecida ya que casi una cuarta parte tiene más de 65 años. Sin embargo, la mitad de la población extranjera de Pamplona tiene entre 20 y 40 años, es decir, está en plena edad laboral. Sólo 2.000 extranjeros han superado los 65 años.
De los gráficos también se puede deducir que la esperanza de vida es mayor entre los españoles que en los extranjeros. De los 158 centenarios empadronados todos son de nacionalidad española. Sólo hay 35 extranjeros en la franja de 90 a 99 años. Por otro lado, sólo hay empadronados 5.000 menores extranjeros, lo que supone el 15% de la población inmigrante.
En números absolutos, la población inmigrante reside en mayor medida en los barrios de Rochapea (4.411 personas) y Milagrosa-Arrosadía (4.040). Los incrementos porcentuales, eso sí, no son los más representativos. En Rochapea ha aumentado un 0,48% y en Milagrosa-Arrosadía, un 2,51%.
En este sentido, los mayores incrementos porcentuales se han dado en Lezkairu (un 15,9%) y Mendillorri-Erripagaña, con un 13,1% más de población inmigrante. Teniendo en cuenta la comparativa con un año antes, los únicos barrios que pierden población inmigrante son San Juan (-1,10%), Azpilagaña (-0,52%) y Txantrea (-0,50%).


Lezkairu, Mendillorri-Erripagaña y Echavacoiz, los que más crecen
El barrio de Lezkairu va escalando posiciones entre los barrios de mayor población de Pamplona, según los datos del padrón municipal con fecha de 1 de enero. El soto empezó a aparecer en la estadística municipal en mayo de 2021 con 6.186 empadronados y ya está en 10.393. Ha crecido prácticamente a un ritmo de mil residentes al año, aunque en 2025 se moderó a 644 personas.
El motivo es claro, la construcción de viviendas que atrae a familias jóvenes. Por eso también han crecido Mendillorri (332 nuevos vecinos), que computa la parte pamplonesa de Erripagaña, y Echavacoiz (217 más), con nuevas promociones junto a Barañáin. En el resto de barrios, los incrementos han sido de entre el 0,20 y el 0,70%, con entre 20 y 131 personas más empadronadas. Es el caso, por ejemplo, de los Ensanches (131 personas más; un 0,62%) y Milagrosa-Arrosadía (116 más; un 0,72%).
Hay, eso sí, seis barrios que pierden población. El que más ha notado este descenso ha sido el barrio de Rochapea, con 231 personas menos, lo que supone un descenso del 0,86%. También cae la población de Iturrama, donde hay 165 personas menos, es decir, un 0,75% menos; y de Txantrea, con 158 personas menos, lo que supone un descenso del 0,78%.
Los números negativos se extienden, aunque en menor medida, a San Juan (-0,37% con 71 vecinos menos), Ermitagaña-Mendebaldea (-0,24%, con una caída en el empadronamiento de 40 personas) y Azpilagaña (-0,21%, con 15 empadronados menos).
En cuanto al Casco Viejo, los datos desmienten que se esté produciendo un proceso de gentrificación. El centro histórico ha tenido en los últimos cinco años y lento pero sostenido crecimiento hasta llegar a los 11.840 empadronados. En 2020 la cifra se situaba en 11.529. Eso sí, destaca la franja de edad entre los 25 y 35 años.