Pamplona
La lucha de un histórico comercio pamplonés para no bajar la persiana
En Alimentación Garijo buscan la cuarta generación para esta tienda de cercanía del II Ensanche, ya que su dueño Aurelio Pérez Ramos se jubila


Actualizado el 21/01/2026 a las 08:57
Aurelio Pérez Ramos se ha ganado la jubilación tras 42 años trabajando en establecimientos de cercanía dedicados a la fruta y verdura. Y podría marcharse a su casa sin mirar atrás mientras se baja la persiana de Alimenación Garijo, donde cogió las riendas en 2017. Con él, llegaba el tercer relevo de esta tienda de fruta y verdura, junto a productos culinarios de "alta gama" que en la década de los sesenta abrió en el número 7 de la calle Padre Calatud María Garijo, a la que después sucedieron sus hijos antes de llegar Aurelio. Él ya conocía de sobra el sector porque al terminar la mili decidió dedicarse al comercio. Era 1984 y no había muchas perspectivas laborales por lo que se lió la manta a la cabeza, bajó a Mercairuña para empaparse de la compra del producto de cercanía y en la cooperativa de viviendas Gure Iltzar abrió su frutería hasta que la tentación de Garijo le hizo mudarse al II Ensanche. A ese negocio se unió en 2005 otra frutería, Sagar, que en Sancho el Mayor gestionaba hasta hace año y medi su mujer Mª José Ruiz Ameztoy, que decidió retirarse.
Pero no quiere que a tienda se jubile también. Por eso no se va dando la espalda a un negocio que describe como rentable, de cercanía, de calidad y con una clientela que se convierte en amiga. "Me da una pena terrible que no haya nadie interesado en sumar una cuarta generación. El sitio lo merece, de verdad. Además, así se contribuye a mantener las tiendas de toda la vida porque este barrio, como el resto, se están cuajando de supermercados de grandes cadenas".
Habla Aurelio de clientes mayores, de esos a los que salir a comprar todos los días productos frescos les sirve también para socializar con otros clientes o con Aurelio y su empleada, Estefanía García Arlegui. Y también habla de esos jóvenes que siguen la estela de sus padres o incluso abuelos que cada vez más valoran el producto de la tierra, que sea de temporada y de calidad. "Y uno de nuestros fuertes es que también vendemos la verdura pelada", para dar facilidades a aquellos que por las prisas a veces tiran de una cadena comercial con producto de origen no precisamente de Navarra o de huertas limítrofes a nuestra Comunidad foral, como sí hace Garijo.
"La tienda es una buena oportunidad para una pareja o un padre o una madre con alguno de sus hijos porque da para que vivan dos personas. Además, el horario es muy cómodo, de 8 a 2 de la tarde", describe Aurelio, que le gustaría que ese cuarto relevo llegara el próximo febrero o marzo. "Así podría estar con él un par de meses para que cogiera ritmo y presentarlo a los clientes y yo en junio ya poder jubilarme". Pero insiste, no quiere un adiós doble. "Alimentación Garijo merece seguir. Es las pocas tiendas de proximidad tanto a la gente como del producto que quedan en el Ensanche".