Homenaje
Agradecimiento en forma de plaza en Beriáin
La plaza Larre suma a su nombre el de Faustino Gallego. Una forma de reconocer en el municipio su dedicación a la vida social y cultural del pueblo


Publicado el 20/01/2026 a las 14:09
Una vida de trabajo en la mina y consagrada a la música, al teatro, a la parroquia y a la familia y que destacó por su entrega y dedicación a la vida social y cultural de su pueblo de acogida. Así resumen conocidos y familia a Faustino Gallego Suárez (Turón, Asturias, 22-12-1936-Beriáin, Navarra, 21-11-2025) y así se recordará en Beriáin. En la plaza Larre ahora bautizada también como plaza Larre-Faustino Gallego. El epicentro festivo, cultural y comercial de la localidad cambia su denominación por decisión de toda la corporación días después del fallecimiento de Gallego a punto de cumplir 89 años. El domingo se hizo oficial, con el descubrimiento de una placa junto al portal en el que residió, con su familia, gran parte de sus décadas en Beriáin tras haber pasado por El Bosquecillo al tiempo de llegar a trabajar en Potasas.
Familia, amistades y la corporación municipal participaron en el homenaje. El alcalde, José Manuel Menéndez , recordó el aprecio y respeto por su figura. El protocolo incluyó también la interpretación del himno de Asturias a cargo del gaitero Carlos Antón y no faltaron la rondalla y el coro de la parroquia del Santo Cristo del Perdón, contaba ayer el técnico de cultura, Marino Pérez. Los primeros con “Aires navarros” y los segundos con “Los amigos así”. Los dos conjuntos funcionaron bajo la batuta de Faustino Gallego durante años. La cogió al fallecer el que fuera párroco, Felipe Marco, como recordaba cuando en 2008 fue elegido para abrir las fiestas. Más tarde centraría su inquietud artística en el teatro. En el grupo local refundado y que en el homenaje dominical también tuvo parte con la lectura de dos poemas por parte de Fermín Simón, integrante de la asociación Amigos del Teatro. Allí interpretó algunos de los papeles con más texto con los que disfrutó y demostró sus dotes.
Olivia, una de las hijas de los cinco que tuvo con Olivia Tuñón Álvarez, también fallecida, descubrió la placa. Una nieta, hija a su vez de Juan Carlos, el mayor de los descendientes del matrimonio, glosó la figura de su abuelo, que dejó cinco biznietos. En un día especial para la familia al coincidir con el aniversario de nacimiento de Olivia Tuñón. “Para nosotros ha sido muy emocionante y estamos muy agradecidos. Tanto por el cariño que se le ha demostrado siempre como porque al ver la placa podrán recordar y seguir sus pasos. Si todos fuéramos como él el mundo sería mucho mejor. Por su entrega, cuidando a nuestra madre cuando lo necesitó después de que ella luchara por mantener a la familia e hiciera posible que él siguiera con la música. Pero también dispuesto a echar una mano y subir al tejado de la parroquia si le avisaban de alguna gotera”, recordaba ayer.