Transporte urbano comarcal
Una caravana de chóferes de villavesa "presiona" en Pamplona
Un centenar de empleados de TCC con unos 60 vehículos participan en la marcha por el centro de la ciudad, que se repetirá este viernes a las 8 de la mañana


Publicado el 14/11/2025 a las 05:00
Era extraña la escena este jueves 13 de noviembre por la tarde en las cocheras de Ezkaba. Decenas de chóferes reunidos en la campa exterior, pero ninguno camino del volante de una villavesa. Respondían a la llamada del comité de empresa de TCC para participar en una caravana de coches por el centro de Pamplona, una manera más de “presionar” en sus reivindicaciones laborables “por un convenio digno”. Cerca de 60 vehículos y un centenar de personas se sumaron a la marcha, en la que se cruzaron con varias de las 124 villavesas que cubrían el turno de tarde.
La caravana partió de las cocheras de Ezkaba para dirigirse por la ronda norte a la Txantrea, Magdalena, cuesta de Labrit, Vergel, calle Amaya, plaza Merindades, Príncipe de Viana, San Ignacio, Cortes de Navarra y vuelta a cocheras.
El recorrido duró algo más de una hora y se repite este viernes 14, a las 8 de la mañana. La marcha se hizo oír con el sonido de las bocinas y se dejó ver con los carteles pegados en las puertas y lunas de los vehículos, así como las banderas de algunos sindicatos, al menos ELA y ATTU. Un agente de la Policía Municipal de Pamplona desplazado hasta las cocheras les indicó que el máximo de vehículos permitidos en la caravana, al menos de los identificados con carteles, era de 50. El resto participó a modo particular. También les pidió la matrícula del primer coche y del último. En el exterior controlaba la salida una furgoneta de la Policía Nacional, mientras que un vehículo de la Guardia Civil se situaba al otro lado de la ronda norte.
Javier Perú, representante de ELA en el comité de empresa, aseguraba poco antes de arrancar que “la empresa nunca ha negociado”: “Y reivindicamos condiciones laborables. Es una vergüenza que en pleno siglo XXI no tengamos tiempo para tomar un café, estirar las piernas, todo el mundo en su trabajo tiene un tiempo, aunque sea para respirar hondo”.
En esos descansos tienen incidencia directa los tiempos de expedición y, en ellos, el incremento de viajeros, la congestión del tráfico... Es una de las peticiones a la Mancomunidad. El miércoles se reunieron con el presidente, David Campión (Independientes) y Aritz Ayesa, de EH Bildu. “Les pedimos que no se pongan de lado, tienen competencia en los tiempos de expedición y en las frecuencias, orden de líneas, autobuses... saben cómo andamos, que no tenemos descanso, y es una de nuestras primeras pretensiones”, indica Perú y se refiere también a “las 24.000 horas extras de 2024, frente a los contratos precarios de cuatro horas diarias o a los que superan las diez”.
Hay líneas más conflictivas para los descansos, mencionan la 18, la 4, la 5, la 1 o la 7. Pero Javier Perú subraya que de las 25 diurnas, hay 22 problemáticas. “Solo hay tres buenas, la 2, la 8 y la 10, son las que, entre comillas, nos permiten descanso y atender bien a la gente, queremos que todas funcionen así”, sostiene. Apelan a la Mancomunidad, pero también a los 18 ayuntamientos que comparten y financian el servicio y pedirán reunirse con todos, de mayor a menor en número de habitantes. Empezarán por Pamplona, que les recibirá la semana próxima. También quieren reunirse con el Gobierno de Navarra, la otra pata que sostiene económicamente el servicio. Pero de momento no les han abierto la puerta.
LAS NUEVE CLAVES PARA DESBLOQUEAR EL CONFLICTO
Según el comité. Estos son los nueve puntos “de los que TCC evita hablar y son fundamentales para desbloquear el conflicto”.
1 Recuperación salarial. del 5,38%
2 Bajas. Una mejora real en el tratamiento de las bajas.
3 Jornada. Reducción real en la jornada laboral anual
4 Máximas y mínimas. Establecimiento de jornadas
5 Descansos. Durante la jornada
6 Cadencia de descansos. La misma para toda la plantilla
7 Contrataciones. Que sean a jornada completa
8 Plus nocturno. 10 euros por hora
9 Convenio. Modernizar la redacción eliminando coletillas que lo limitan