Transporte público
Huelga de las villavesas: la reunión entre el comité y la empresa vuelve a pinchar
Moventis TCC se ha reunido este martes con el comité, pero las posiciones siguen igual y la empresa afirma que su última propuesta "es la definitiva"


Actualizado el 21/10/2025 a las 14:24
La reunión este martes 21 de octubre entre la empresa y el comité de las villavesas ha vuelto a pinchar y la negociación se mantiene prácticamente en punto muerto. Moventis TCC llamó este lunes al comité para reunirse esta mañana y respondía así a la petición de la parte social. Lo hacía a pesar de haber asegurado que no se sentaría a negociar mientras se mantenga el escenario de huelgas, después de la ajustada votación de la plantilla en la que se rechazó la última propuesta de la empresa.
Al término de la reunión, la dirección de Moventis TCC ha afirmado que "la propuesta actual que está sobre la mesa constituye su oferta definitiva en el marco de la negociación del convenio colectivo".
"Se trata de un acuerdo sólido, equilibrado y altamente competitivo, que sitúa a la plantilla del transporte urbano Comarcal entre las mejor valoradas del sector en España. La propuesta contempla salarios iniciales superiores a los 36.000 euros anuales, con un promedio de 40.000 euros, además de incrementos vinculados al IPC general, abono de atrasos desde la finalización del anterior convenio, subida de pluses festivos y nocturnos, reducción de jornada, ampliación de días de asuntos propios y mejoras en conciliación familiar. En su conjunto, estas condiciones suponen una mejora económica del entorno del 30% y cien horas menos de trabajo con respecto al convenio provincial del transporte", asegura la compañía.
"Moventis TCC lamenta que, pese a la relevancia de estas mejoras, el comité de empresa haya decidido mantener el conflicto abierto. En las últimas semanas, se han planteado reivindicaciones que exceden el ámbito de la negociación colectiva entre empresa y plantilla, y que corresponden a otras instancias", asevera. Entiende que ya no tiene margen de maniobra para colmar las aspiraciones del comité.
Desde el inicio del conflicto laboral por el convenio colectivo hace ya más de ocho meses, la Mancomunidad, gestora del servicio público, ha insistido en que no puede intervenir en el conflicto laboral por el convenio, si bien ha tratado de acometer mejoras en el servicio, sobre situaciones que también ha venido denunciado la plantilla, compuesta por cerca de 600 personas.
LA POSTURA DEL COMITÉ
Por su parte, el comité de empresa sostiene que "tras más de nueve años sin avances significativos en materia laboral, las negociaciones del nuevo convenio colectivo entre la empresa y el comité de empresa continúan bloqueadas". Afirman que "las diferencias entre ambas partes son profundas, especialmente en cuestiones salariales y de condiciones laborales". Respecto a la primera indican "una deuda pendiente desde 2012". "La parte social ha puesto sobre la mesa una reivindicación clara: la recuperación del 5,38% del poder adquisitivo perdido desde 2012. Aquel año, amparada en la reforma laboral y ante la previsión de pérdidas económicas, la empresa decidió congelar los salarios. Sin embargo, desde entonces —y ya han pasado 13 años—, la realidad ha sido muy diferente: la empresa ha obtenido beneficios constantes, ha visto cómo se equilibraban sus cuentas gracias al apoyo del MCP, mientras la plantilla ha soportado un aumento sostenido de las cargas de trabajo. A ello se suman récords de viajeros, la implantación del modelo de “Ciudad 30” y unos horarios obsoletos, pero ni un solo euro destinado a compensar esa pérdida salarial", señalan.
Otro punto clave de la negociación, indican, "es el tratamiento" de las bajas laborales. "El comité ha planteado una propuesta razonable: un complemento del 60% del salario entre los días 1 y 20 de la baja, y del 100% a partir del día 45. La empresa, por su parte, no plantea medidas con impacto económico ni ofrece una alternativa que mejore las condiciones actuales, dejando a la plantilla en una situación de vulnerabilidad ante una enfermedad o accidente".
"En materias que la parte social considera fundamentales —jornada diaria, descansos durante la jornada o contratación— la empresa no ofrece absolutamente nada. Estos son aspectos directamente relacionados con la salud, la conciliación y la dignidad en el trabajo, pero siguen sin recibir la atención que merecen en la mesa de negociación. Datos que hablan por sí solos Las cifras actuales reflejan claramente la situación de precariedad: La hora nocturna se paga a 3,58 euros brutos, y la empresa propone una subida de solo 17 céntimos. El día festivo se retribuye a 7,20 euros brutos. Resulta difícil comprender cómo en un servicio tan exigente y esencial se mantienen estas condiciones económicas, alejadas de la realidad de otras empresas del sector", añaden en el comunicado hecho público tras la reunión.
"Después de casi 9 meses de huelga, la plantilla no está dispuesta a renunciar a unas condiciones de trabajo dignas. Este Comité sigue abierto a la negociación", concluyen.
Los paros, si no hay cambios de última hora, se reanudan este jueves 23 de octubre y el viernes 24. En las semanas sucesivas también serán los jueves y los viernes: 30 y 31,de octubre y 6 y 7 de noviembre. El horario se mantiene, de 6 a 8.30, si bien los retrasos se pueden prolongar más allá de las 10 de la mañana.