Pamplona
La cuarta generación de castañeros de Pamplona tiene nombre de mujer
Leyre Martínez Aguinaga se ha estrenado este 17 de octubre asando castañas en la locomotora de la calle Comedias: como su bisabuelo José, su abuelo Miguel y su tío Andoni, a quien toma el relevo


Actualizado el 18/10/2025 a las 09:56
La cuarta generación de castañeros de Pamplona tiene nombre de mujer. Leyre Martínez Aguinaga, profesora de 25 años, se ha estrenado este viernes 17 de octubre al frente de la popular locomotora de la calle Comedias, la misma de su bisabuelo José Martínez Llorente, de su querido y recordado abuelo Miguel Martínez Ochoa, fallecido hace cuatro meses, y de su tío Andoni Martínez Chocarro, a quien ella toma el relevo. La vida de Leyre se ha cincelado en inviernos entre castañas. De la mano de su madre, Marian, y de su hermano, Iñigo, cuando los fines de semana hacían la ruta de los castañeros. Primero visitaban a su tío Andoni en la Taconera, luego al abuelo Miguel en la calle Comedias y para acabar a su padre, Miguel, en la plaza de Merindades.
De ellos ha aprendido el oficio que ella quiere compaginar con la enseñanza que tanto le gusta. Ahora prepara oposiciones y viernes, sábados y domingos por la tarde abrirá el puesto de Comedias. Ha sido algo farragoso el proceso burocrático, pero ya dispone de todos los permisos, también de la infraestructura para poder remolcar todos los días la locomotora con su coche. “La traeré cada tarde, la llevaré por la noche, cuando cierre a eso de las diez. Nunca la dejamos en la calle, no se podría tampoco”, matiza. Ha contado en todo momento con el apoyo de su familia, en especial de su padre y de su tío.
No tendrá lejos a Miguel, en Merindades. Él abrió su puesto hace tres semanas ya, en este otoño que no se acaba de quitar el traje de verano. Extraño sostener entre las manos un puñado de castañas asadas en manga corta. “Pero apetecen ya mucho y están buenísimas este año”, avanza Leyre. Ella las ha traído de la sierra de Gredos. “Para mi gusto son las más ricas”. Leyre sonríe casi todo el rato y se emociona a ratos. Mucho cuando recuerda a su abuelo Miguel, fallecido el pasado 7 de junio. “Cuando me despedí de él le prometí que la locomotora iba a salir a la calle en Comedias. Llevaba el puesto dos años cerrado y la esquina vacía y como sé la importancia que tiene en nuestra familia esta tradición, le dije que volvería a sacar la locomotora, me parecía una manera bonita de despedirme de él y de que él se fuese tranquilo, sabiendo que habría una cuarta generación en la calle”, concede.
Es consciente Leyre de que continuar con esa tradición supone un esfuerzo. Ella reside ahora con su pareja en Ejea de los Caballeros, a unos 100 kilómetros de Pamplona, a donde regresará cada fin de semana. “Es esfuerzo, pero tengo muchísima ilusión, ganas y estoy muy contenta, la verdad”, subraya.
El trabajo en la trastienda lo compartirá con su padre, pero en el puesto estará sola, así que espera coger pronto el punto al asado de las castañas con la brasa del carbón. “Haré todo lo mejor que sé y daré lo mejor de mí”. Y este fin de semana tendrá cerca a su tío Andoni, que le contará esos pequeños grandes trucos. Sabe que llegarán días duros en estos inviernos más livianos de Pamplona. “Mi abuelo pasó más frío, eran otros inviernos”, recorre la historia que le han contado.


ONCE PUESTOS EN PAMPLONA
Pamplona cuenta este otoño con once puestos de venta de castañas autorizados por el ayuntamiento. Estarán en Plaza de San Nicolás, calle Comedias, chaflán de calle Estafeta y calle Duque de Ahumada, calle Mercaderes (a la altura del número 8), esquina de calle Yanguas y Miranda con avenida Conde Oliveto (fuera de los porches), confluencia de calle Monasterio de Urdax con avenida de Bayona (junto al bordillo de la acera), zona de cines Yamaguchi, plaza de Merindades, confluencia entre la calle Francisco Bergamín y avenida Roncesvalles, paseo Anelier (Rochapea), mercadillo de Landaben.
En la relación hay cuatro novedades o cambios: Mercaderes en lugar de Casa Consistorial; el puesto de San Ignacio se traslada a la esquina Bergamín con Avenida de Roncesvalles; desaparece el de la bajada del Portal Nuevo y está en el paseo Anelier de la Rochapea; el del entorno de los Golem se sitúa en Yamaguchi.