Movilidad
El modelo de Pío XII, un carril bici por sentido, exportable a otras avenidas de Pamplona
Es una de las posibilidades que ha planteado el alcalde durante la inauguración oficial de este corredor sostenible, cuyas obras arrancaron en 2015


Publicado el 25/09/2025 a las 12:44
El nuevo corredor sostenible de la avenida de Pío XII es ya una realidad. El Ayuntamiento de Pamplona ha transformado esta arteria principal de la ciudad con un nuevo concepto urbanístico: apostar por poner en el centro a personas, bicicletas y villavesas. Y es que a lo largo de la avenida se han creado 2.500 metros cuadrados de zonas verdes, se han modificado una veintena de pasos peatonales, se han reforzado los 2,5 kilómetros de carril bici para desplazamientos más sostenibles y se han reducido los carriles de circulación y las dimensiones de la calzada para calmar el tráfico. Todo para que la calle seamás amable.
Tal es la satisfacción que, este mismo jueves, el alcalde Joseba Asiron llegó a adelantar que el modelo recién inaugurado de este corredor bien podría exportarse a otras grandes calles de la capital; poniendo como posibilidad encima de la mesa la transformación de la avenida de Sancho el Fuerte. "Se trata del único carril bici que mantiene un vial para cada sentido y evidentemente que nos gustaría caminar en esa dirección, que el carril bici de Pío XII fuera el símbolo de Pamplona en cuanto a movilidad sostenible", señaló el primer edil.
Recordar que los trabajos para llegar hasta aquí se han realizado en dos fases: una ejecutada de 2015 a 2018; y la segunda desde octubre de 2024 hasta julio de 2025. Construida en los años 70, la avenida tenía tres carriles de circulación por sentido; una banda colindante con aparcamientos, paradas de bus, carga y descarga y plazas especiales de aparcamiento; y amplias aceras a ambos lados con arbolado de porte medio junto al bordillo y una ancha mediana ajardinadas. La inversión total de esta transformación ha alcanzado casi los 4.375.000 euros.
Dice el equipo de gobierno que el primer corredor sostenible de Pamplona ha servido como ejemplo práctico para repensar, repartir y distribuir espacios de la vía pública de forma equitativa entre peatón, modos de transporte sostenible y tráfico rodado. Ha sido, además, ejemplo de colaboración y participación ciudadana, pues el origen de la idea, allá por 2018, se compartió con vecindario y agentes del tejido social y económico del barrio.


El alcalde Joseba Asiron, el concejal de Ciudad Habitable y Sostenible, Borja Izagirre, y miembros de la corporación municipal han recorrido parte de la avenida de Pío XII (desde su confluencia con la Vuelta del Castillo hasta su intersección con la calle Iturrama) para conocer los cambios que se han llevado a cabo en la vía.
La responsable de Movilidad, Alexia Canto Álvarez, ha guiado la visita a un corredor sostenible que se incluye dentro del proyecto Marca Pamplona, una marca-ciudad que busca involucrar a la ciudadanía en la proyección de la misma.
PRIMERA FASE
El Ayuntamiento de Pamplona propuso en 2017 la reforma de la avenida de Pío XII con el objetivo de crear un corredor sostenible, que repartiera el espacio de manera más equitativa entre todos los modos de transporte, reduciendo el destinado al tráfico motorizado en vehículo privado y ampliando el destinado a los modos sostenibles (peatón, bicicleta y transporte colectivo). Previamente a la redacción del proyecto, se llevó a cabo un proceso participativo con agentes implicados para consensuar los criterios y actuaciones más importantes.
Las líneas generales del proyecto establecían, entre otros aspectos, la eliminación de la banda de aparcamiento y otros usos para convertirla en un carril bici unidireccional en cada sentido. Además, el carril derecho de la calzada se transformaba en un espacio multifuncional para contenedores, reserva de estacionamiento para personas con movilidad reducido, carga y descarga o plataformas de espera para el transporte público. El tráfico rodado quedaba entonces reducido a dos carriles por sentido.
Además, se actuaba eliminando giros a la izquierda desde Pío XII a las calles Iturrama y La Rioja, así como los cambios de sentido en esas intersecciones; se reubicaban pasos peatonales para favorecer la caminabilidad; y se ampliaban paradas de villavesas. Se preveía también la construcción de zonas ajardinadas en aceras exteriores de la intersección con avenida de Sancho el Fuerte, una actuación junto a otras similares, que no pudieron llevar a cabo entonces, pero que se han acometido en la segunda fase de los trabajos.
Las obras de la primera fase para llevar a cabo esas modificaciones se ejecutaron a lo largo de 2018 con un presupuesto de 1.950.000 euros.
Durante 2024 se retomaron las actuaciones para completar el corredor sostenible y revertir cambios realizados en la legislatura anterior, con el regreso de las plazas de aparcamiento en algunos puntos de la avenida. En octubre del pasado año, comenzaron los trabajos, que finalizaron en el mes de julio de 2025. La inversión de esta segunda fase ha ascendido a 2.424.921 euros, de los que 450.000 ha aportado el departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra.
En los seis años transcurridos desde el inicio del proyecto, el Ayuntamiento de Pamplona ha definido diversas estrategias y ha llevado a cabo intervenciones urbanísticas encaminadas a la renaturalización del espacio urbano.


En este último año, los trabajos ejecutados en la avenida de Pío XII para ampliar y completar su reconversión en corredor sostenible han incrementado las zonas verdes a lo largo de la vía. Se han construido jardines de lluvia en diferentes tramos del espacio multifuncional y se han reemplazado zonas pavimentadas sin uso por espacios ajardinados, con vegetación y un sistema de riego automático en esos espacios renaturalizados.
Se ha plantado un total 24 ejemplares de tres especies de árboles, 19 variedades de arbustos con 3.625 unidades plantadas y 17 plantas vivaces de las que se han plantado 3.487 ejemplares.
En cuanto a la movilidad como tal, se ha aprovechado para ampliar a 2 metros la anchura de rodadura de los carriles bici bidireccionales, se ha disminuido la anchura de las dos semicalzadas para el tráfico motorizado y se han eliminado la mayoría de las plazas de aparcamiento en línea existentes, dejando solo alguna plaza concreta de carga y descarga y para personas con movilidad reducida. Esos cambios de dimensiones en la calzada han obligado a reordenar las inserciones, mejorar los pasos peatonales y construir aceras continuas en los accesos a las bolsas de aparcamiento adyacentes.
Las obras han incluido la reposición del pavimento asfáltico de los carriles bici y de la calzada de toda la avenida y la mejora de la señalización horizontal en los carriles bici y de los pasos ciclistas.