Pleno
Tripartito y PSN dan un paso más para trasladar las estatuas reales
Echeverría (UPN) acusa a Asiron de actuar de "forma caciquil" y muestra su temor ante una futura modificación que convierta las esculturas "en grava"


Publicado el 12/09/2025 a las 05:00
El primer pleno del curso del Ayuntamiento de Pamplona dejó debates extensos, en espiral, perifrásticos, repetitivos y previsibles. Parte de la actualidad del pleno se centró en las esculturas de los reyes del paseo de Sarasate y su traslado a la Taconera. El tripartito en el gobierno -EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin-, gracias al apoyo del PSN, salvó uno de los escollos para dar cobertura legal al traslado de las estatuas con la modificación del Plan Municipal, que también desplaza la protección de las piezas a su futura ubicación, en el parque de la Taconera. El otro “escollo”, la modificación del PEPRI, ya tiene una aprobación inicial de la Junta de Gobierno.
Juan José Echeverría (UPN) calificó de “chapuza” los trámites -agilísimos, en este caso- para modificar el Plan Municipal, el documento que protege las esculturas por su valor patrimonial, solo que ahora en su futura nueva ubicación, el parque de la Taconera. Porque las esculturas siguen en su sitio, de momento, en el paseo de Sarasate, y, al menos esta semana, no ha habido visos de actividad a pesar de lo anunciado.
Echeverría deslizó la idea de que era un cambio arbitrario, que podría producirse en un futuro en un sentido diferente. “Porque mañana las descatalogan y las mandan a la escombrera. Si todo se puede catalogar y descatalogar y volver a catalogar, pues cuando quieran descatalogarlas, cogen la mayoría de este pleno, las descatalogan, las pican y hacen grava con ellas”, adujo.
ACTUACIÓN "CACIQUIL"
El concejal regionalista apeló al PEPRI, aprobado por el pleno en 2001, y que dice que “las esculturas se integrarán en el nuevo diseño” del paseo. Acusó al alcalde Asiron de actuar “de forma caciquil” y estableció un símil con la misma situación, pero de un particular. “¿Ustedes se imaginan a un particular que quite un escudo heráldico de su casa en la calle Mayor, por ejemplo, y se lo lleve a su chalet en Beloso?”, preguntó. Consideró una “felonía” la actuación del tripartito -con el apoyo necesario del PSN- y llevó después, al final del pleno, una declaración para paralizar el traslado. No salió adelante.
La réplica se la dio el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea (EH Bildu), quien defendió el cambio de ubicación y la restauración de unas esculturas que, según un análisis realizado, presentan “ costra negra, depósitos subterráneos y suciedad generalizada”. Defendió la legalidad de los trámites -pese a que inicialmente el equipo de gobierno defendió el cambio de ubicación sin modificar las normas- , que avaló la Institución Príncipe de Viana en tres informes, “los técnicos de la Gerencia, de Urbanismo, de sus servicios jurídicos y del secretario del pleno”. Calificó el embrollo en torno a las esculturas de “tormenta en un vaso de agua”.
Por parte del PSN, Xabier Sagardoy consideró que la reurbanización de Sarasate es “un proyecto necesario, transformador y con una clara vocación de modernidad y alta calidad arquitectónica”. En el debate posterior, desmintió que haya intención alguna de “desterrar” las figuras de los reyes, solo dos de ellas acreditadas a monarcas navarros, Felipe III y García Ramírez.
Y es la postura que fijó Carmen Alba para su partido, el PP, que declaró que las esculturas el paseo de Sarasate “constituyen un ejemplo claro de paisaje urbano histórico que debe ser conservado en su totalidad”, con una alusión a una recomendación de la UNESCO. Y añadió: “Aquí lo único claro es que el verdadero motivo de trasladar esas estatuas es lo que representan”.
Leoz (Geroa Bai) abundó en la idea de que las esculturas estaban abandonadas y defendió la posibilidad de trasladarlas por ser “elementos no vinculados a la edificación”. Txema Mauleón (Contigo-Zurekin) hizo un alegato en favor de un proyecto para revitalizar un paseo “ahora con un uso residual”.