Vivienda
Nasuvinsa disuade a los okupas con puertas antivandálicas en sus pisos vacíos
La gestora de la vivienda social de Navarra cuenta con los servicios de una empresa especializada de seguridad, que coloca una media de 50 puertas de acero al año


Publicado el 27/08/2025 a las 05:00
La empresa pública Nasuvinsa, que gestiona el parque de viviendas protegidas del Gobierno de Navarra, coloca cada año medio centenar de puertas antivandálicas en las viviendas de su propiedad o gestión que están vacías con la finalidad de evitar actos de ocupación. Una empresa especializada se encarga de este servicio de colocación de las hojas blindadas y su retirada cuando la vivienda ya tienen propietario o inquilino. Esta medida tienen un coste anual de unos 25.000 euros. Este mes ha salido a licitación en contrato para los próximos cinco años. En 2024 se instalaron 53 puertas blindadas.
Nasuvinsa lleva más de 5 años contratando los servicios de una empresa especializa en seguridad que se encarga de la colocación de las puertas de seguridad en régimen de alquiler. Según la especificaciones técnicas, son puertas de chapa de acero, pintadas al esmalte para cuidar el aspecto estético, con al menos tres puntos de anclaje y posibilidad de incorporar dos cerraduras más. Están fijadas al marco mediante un sistema de barras de presión y están a aprueba de ataques por apalancamiento.
La empresa pública de vivienda recurre a esta empresa cuando uno de sus pisos se queda vacío de forma temporal. Los profesionales desmontan la puerta original, que es de madera y es fácilmente vandalizable, y la dejan en el interior de la vivienda para colocar la puerta de hoja de acero. Entregan copias de las llaves a Nasuvinsa por si su personal necesita acceder a la vivienda. Cuando Nasuvinsa vuelve a adjudicar la vivienda, esta empresa acude a retirar la puerta antivandálica y a colocar de nuevo la puerta original. Estos profesionales se encargan también de la sustitución de bombines y cerraduras en caso necesario.
Una de las exigencias del contrato es la disponibilidad de la empresa para acudir en el plazo de 24 horas a la vivienda y terminar la colocación en el mismo día, con la finalidad de evitar sorpresas. Además, se comprometen a extremar los cuidados para no dañar el inmueble.
Esta empresa factura a Nasuvinsa por servicio de colocación y retirada y alquiler de puerta, que suele ser de una media de cuatro meses. El coste medio ronda los 500 euros. La empresa pública se evita así los perjuicios económicos y burocráticos de eventuales casos de ocupación.
El nuevo contrato ahora licitado incluye también un servicio añadido, el suministro e instalación de cepos o mecanismos similares para prevenir la ocupación de plazas de garaje gestionadas por la empresa pública.
Nasuvinsa inició en 2016 el plan Navarra Social Housing para la promoción de vivienda de alquiler social. Este año se alcanzará un parque de 500 viviendas en distintas localidades de Navarra y en una segunda fase está prevista la construcción de 700 en los próximos años con una inversión de 160 millones. Al igual que otros operadores del sector, Nasuvinsa también sufre impagos de inquilinos y en ocasiones se ve en la necesidad de impulsar procesos de desahucio, con una media de 4 o 5 casos por año y unos gastos de procurador de unos 4.000 euros anuales.