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Berlín Dublín Gastrobar: un lugar de encuentro para los vecinos de Ripagaina
Un gastrobar que se encuentra entre la calle Berlín y la calle Dublín, en una zona discreta de Ripagaina, y cuyo objetivo es crear un vínculo con el cliente y hacer de él un establecimiento propio de barrio de toda la vida


Publicado el 25/08/2025 a las 05:00
El Berlín Dublín es un gastrobar que se encuentra entre la calle Berlín y la calle Dublín, en una zona discreta de Ripagaina, y cuyo objetivo es crear un vínculo con el cliente y hacer de él un establecimiento propio de barrio de toda la vida. “La historia de hacerlo más familiar viene del hecho de que tengas un lugar de confianza y disfrutes del poteo. Es tener un sitio de referencia donde al menos el que te atiende sepa cómo te llamas. Eso te hace sentir un poco como en casa”, afirma Guillermo Colmenero Muñoz, que junto con su socia Rosana Vicente Condori, llevan juntos al frente del negocio desde abril del 2022. Al jubilarse el anterior dueño, esta pareja de socios decidieron sacar el bar adelante. Pero no empezaron juntos, sino que Vicente Condori, original de Bolivia, inició el negocio con otros tres socios. Tras ver que no funcionaban en conjunto a la hora de trabajar, decidieron tomar caminos separados, por lo que la boliviana decidió juntarse profesionalmente con su empleado, Colmenero.
Este gastrobar, situado en la periferia pamplonesa, suele dar conciertos de música. “Los dueños anteriores hicieron una instalación muy buena de sonido y tiene la posibilidad de tener música en directo. Algo que también atrae a la gente. Para mí, escuchar música en vivo es algo precioso, sobre todo cuando el músico viene a tocar con gusto” comenta el pamplonés de 39 años y vecino de la zona. También, al ser un local considerado “familiar”, los vecinos del barrio son los que más lo frecuentan. Por eso, los dueños organizan otras actividades como cenas vecinales o catas de vinos.
En cuanto a la clientela, casi todos son vecinos de la zona o conocidos y amigos de los mismos. Normalmente “la mayoría tiene entre 30 y 60 años. Los fines de semana, el ochenta por ciento de los clientes están en esa franja de edad y el veinte por ciento son más jóvenes”, dice Colmenero. Los usuarios más recurrentes, también participan en la elaboración de la carta, porque al tener una relación tan estrecha con ambos socios hace que se cree una confianza que les permite decir a los dueños que es lo que funciona más o menos. “En base a las conversaciones que hemos tenido con ellos, hemos decidido introducir un bocadillo de tortilla de jamón”, dice el hostelero.
Lo que más se vende en este local son los platos de picoteo, como las patatas bravas, los nachos o las rabas. También, otros de los productos que se consumen mucho son las hamburguesas, las tostadas o los cachopos. Pero en las próximas semanas, van a haber modificaciones: “Vamos a ampliar nuestra carta”, señala.