Homenaje
Aplausos y jota por 30 años de alcaldía
Parte de sus antiguos compañeros y "rivales" se sumaron al homenaje a Manuel Romero Pardo (Candidatura Popular), que cumplía este martes tres décadas al frente de la corporación, el alcalde con más años en el cargo en Navarra


Publicado el 18/06/2025 a las 05:00
Un 17 de junio, de 1995, era elegido alcalde de Aranguren, Manuel Romero Pardo (Oliva de la Frontera, Badajoz). Con los seis votos de la Candidatura Popular que encabezaba por primera vez . Hasta entonces concejal en el Valle de Aranguren y unos años antes último presidente del concejo de Mutilva Baja, hace ya dos años que se había convertido en la persona que más tiempo ha presidido una corporación en Navarra en democracia. Y este martes, con la presencia de parte de aquel grupo y de los otros 16 ediles actuales, entre aplausos, recibió un peculiar homenaje. Con jota incluida. La improvisó el que fuera compañero en la Candidatura durante varios mandatos, Rubén Ibero. Sin acompañamiento musical y con cierta emoción atribuyó su “longevidad” a la “honestidad” del edil. Romero compagina el cargo en el Consistorio de Aranguren con su trabajo como albañil y que es además portavoz de los independientes en la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y parte de la ejecutiva de la Federación Navarra de Municipios y Concejos.
La corporación se reunía este martes veinticuatro horas antes del cohete que encenderá la Fundación Ilundáin por su 40 aniversario. Con música de fondo de los últimos ensayos de las txarangas y espacios ocupados por carpas, escenario, vallado para la suelta de vacas y ese ambiente de las últimas tardes de primavera. Era una sesión extraordinaria y adelantada al calendario habitual para cerrar asuntos, como la gestión directa de la conserjería de las instalaciones deportivas. Romero llegó rodeado de sus papeles y con las gafas que, a diferencia de hace treinta años, necesita ahora para leerlos. Pero a diferencia de los saludos habituales en días de sesión recibió aplausos y se encontró con el que fuera secretario, Juan Manuel Sarasibar, con sus compañeros de grupo en 1995 y mandatos sucesivos, Tere Garatea y Rubén Ibero, y con Carlos Goñi, de CDN. Más tarde llegó Miguel Larrea, también de la extinta formación. Ya en su sitio, flanqueado por la secretaria actual, Raquel Asiáin, y la teniente de alcalde, Consuelo Gallego, apenas acertó a dar gracias por la sorpresa. Tere Garatea se adelantó frente a su puesto en el salón de plenos, antes el coro de la parroquia de San Pedro, para abrazarle y darle un obsequio. Un cuadro de una de sus ocho tomas de posesión. De una de las que recibió ya la vara de mando que antes no se estilaba en el Ayuntamiento compuesto que “recogió” con 1.500 habitantes y supera los 13.500. En su mano llevaba el acta de la sesión de hacía 30 años, que personal actual se había encargado de rescatar semanas antes para el homenaje. Recordó a los que estaban aquel día y disculpó algunas ausencias por viajes.
Antes de que terminara el homenaje y Romero diera paso, agradecido de nuevo, a la sesión, pidió la palabra Rubén Ibero. No habló esta vez, de vuelta a un salón de plenos que ya dejó hace unos años. Cantó una jota. “Pero qué barbaridad, que lleva 30 años, pero qué barbaridad. Yo así lo entiendo, sólo por tu grado de honestidad, Manuel Romero Pardo”. La copla fue recibida por aplausos de nuevo. Y el agradecimiento del alcalde. Al término del pleno, entre abrazos, recordaba aquel día. Entonces con seis apoyos de once. Ahora son once de 17. Y a los ausentes, como José Antonio Villamayor, al que relevó como alcalde y fallecido en 2018 y a Marino Abardia, que aquel día, ya fuera de la corporación, fue a apoyarles.