Vivienda
Nueva "sorpresa" en las VPO de Maristas: los adjudicatarios tienen que avalar las obras
Los cooperativistas denuncian que la gestora les ocultó las condiciones del préstamo promotor y los riesgos que asumen si fracasa el proyecto


Publicado el 03/06/2025 a las 19:18
Los cooperativistas de la promoción de viviendas protegidas de Maristas, en el Segundo Ensanche de Pamplona, han sido informados recientemente de que deben contratar un aval individual para la obtención del préstamo promotor que permita iniciar las obras. Este hecho ha causado malestar en un grupo de cooperativistas porque sienten que se le ha ocultado esta información hasta ahora y porque consideran que debe ser el grupo Arrasate quien asuma dicho aval por ser la “promotora y gestora” del proyecto. “Arrasate-Ekogi conocía desde hace meses que esta cláusula iba a ser impuesta, pero nunca lo comunicó abiertamente”, denuncia un grupo de cooperativistas en un escrito.
Los cooperativistas han tenido conocimiento de la necesidad de un aval a través de un correo electrónico de la junta rectora, en el que se les informa de que la entidad bancaria con la que han negociado el préstamo promotor se va a poner en contacto “con todos los socios para actualizar los datos personales”. “Esta actualización es necesaria de cara al afianzamiento que los socios tendréis que firmar y a la estructuración del préstamo promotor que esperamos poder firmar en la tercera semana de junio”, decía el texto.
Tras las dudas expresadas por varios cooperativistas, el consejo rector les ha asegurado que se trata de un “trámite habitual” en todas las cooperativas para suscribir un préstamo promotor. “El objetivo de este afianzamiento no es otro que distribuir la responsabilidad de ese préstamo entre todos los socios cooperativistas en proporción al pendiente de pago que tienen a escrituras. En definitiva, lo que persigue es que cada socio cumpla su obligación de pago a fecha de escrituras”, dice el email del consejo rector.
La duda que albergan los cooperativistas es qué pasa si esta promoción, que suma una larga lista de contrariedades y polémicas, fracasa y no llega a buen puerto. “En este caso, además de quedarnos sin vivienda, nos arriesgamos a que el banco ejecute el aval y tengamos que responder con el patrimonio personal o familiar”, señala un cooperativista.
Ante esta situación, un grupo de adjudicatarias ha difundido un escrito para denunciar públicamente “una situación injusta que, lamentablemente, se repite”. “Una vez más, nos vemos en una posición de indefensión y con el proyecto paralizado, esta vez por la exigencia de firmar un afianzamiento individual del préstamo promotor”, afirman en la nota.
“¿Tiene sentido que, en una promoción de vivienda protegida, el riesgo financiero recaiga sobre las propias familias adjudicatarias? ¿No debería ser responsabilidad de quien promueve y gestiona el proyecto? Las familias ya hemos adelantado alrededor del 20% del valor de nuestras viviendas. Ahora, además, se nos traslada un riesgo financiero que no nos corresponde asumir, en una situación en la que ni siquiera tenemos garantías básicas sobre precios finales, plazos, ni control efectivo sobre las decisiones”, prosiguen.
Denuncian un modelo de gestión “profundamente desequilibrado y carente de transparencia”. “Cualquier opinión que no implique agachar la cabeza y aceptar sus condiciones se castiga automáticamente con un ‘si no estás de acuerdo, te bajas del barco’. Así funciona la lógica impuesta por Grupo Arrasate-Ekogi”, añaden.
A VUELTAS CON LA DESVINCULACIÓN DE LICENCIAS
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pamplona aseguró este martes que las licencias de las viviendas libres y las protegidas de Maristas van a seguir vinculadas “mientras no haya garantías de que las VPO y VPT se van a construir”. Esta vinculación, que figura en el plan especial (PEAU), impide que las viviendas libres se entreguen antes que las protegidas. Las obras de los dos bloques de 48 pisos libres siguen a buen ritmo, por lo que estarán terminadas en el segundo semestre, mientras que la rehabilitación del antiguo colegio, que albergará los pisos protegidos, no ha comenzado. Para el inicio de los derribos se está a la espera de que el ayuntamiento resuelva una solicitud de subvención para envolventes térmicas y eficiencia energética. El consistorio ha prometido “celeridad”.
Según un escrito difundido por un grupo de cooperativistas, el consistorio tiene previsto llevar a pleno este mes de junio la desvinculación de licencias. Fuentes del equipo de gobierno lo negaron. Este jueves 5 de junio hay pleno y este asunto no figura en el orden del día. El 3 de julio será el siguiente pleno.
En su escrito, los adjudicatarios de Maristas reclaman al Ayuntamiento de Pamplona que no someta a votación la modificación del PEAU hasta que se cumplan dos condiciones, que sea el Grupo Arrasate quien firme el afianzamiento del préstamo promotor y que el Gobierno de Navarra “establezca un límite legal y efectivo a los sobrecostes, conforme a la Ley Foral de Vivienda”.
“Si esta desvinculación sale adelante sin condiciones claras, se enviaría un mensaje profundamente preocupante: que una promotora privada puede operar al margen del marco legal que regula la vivienda protegida en Navarra y que las familias adjudicatarias queden desprotegidas, sin herramientas legales ni apoyo institucional”, dice el escrito.