San Fermín 2025
Indalecio Fernández de Retana, 94 años y más de 20 carteles de San Fermín
Terminó su original para el concurso de este año “pocos días antes de que su salud se agravara de manera crítica”, ingresó en la UCI y sus hijos presentaron la obra a modo de homenaje. No ha ganado el concurso, pero sí salud


Publicado el 22/05/2025 a las 05:00
Lo primero que hizo Indalecio Fernández de Retana este martes 20 de mayo en cuanto supo que los Sanfermines de 2025 ya tenían cartel fue llamar a su hija para contárselo. Y trasladarle lo contento que estaba porque “al menos, en la obra ganadora hay una historia, la del portal de sus abuelos, y eso es algo muy bonito”. Indalecio suma 94 años y lleva más de 20 presentando sus originales al concurso del cartel que anuncia las fiestas de Pamplona. Nunca ha pasado la criba para la final, tampoco ha sucumbido ni se ha diluido su ilusión por intentarlo una y otra vez. Pero este 2025 ha sido especial. Indalecio cayó enfermo. Terminó el trabajo “pocos días antes de que su salud se agravara de forma crítica”.
Sus tres hijos decidieron en todo caso presentar el cartel en el Ayuntamiento de Pamplona, casi a modo de homenaje, “como despedida artística”. Porque no descartaban cualquier desenlace. “Pues bien, lo primero que hizo cuando despertó en la UCI fue preguntarnos si habíamos entregado el cartel, lo primero”, subraya su hijo Joseba. “Contra pronóstico, podemos decir con alivio que ha salido adelante, está en casa, va bien, ya se levanta de la cama y sale de paseo en silla de ruedas”, explica, al tiempo que comparte la imagen que acompaña este reportaje, tomada en el hospital, el 16 de abril, con su cartel en la mano. Lo tituló ‘Rojo eterno, el alma de Pamplona’ y recrea una silueta de la imagen de San Fermín. Llevaba la plica número 3.135 en el certamen, en el que finalmente ganó la obra de Sandra Nadal Vital, que ha gustado a Indalecio.
Apunta Joseba Fernández de Retana que su padre “no tiene una trayectoria profesional ligada a la pintura ni al diseño, pero sí una constancia admirable”. “San Fermín ha sido para él no solo una celebración, sino una inspiración creativa y emocional que le ha mantenido ilusionado y activo”, sostiene.


La historia de Indalecio arranca en Ordizia, en el Goierri guipuzcoano. Allí nació y se crió. Fue uno de los fundadores de Viscofan y el trabajo le condujo a Navarra. Primero a Alsasua y Cáseda, en Pamplona desde 1977. Casado, padre de tres hijos y abuelo de seis nietos, durante su vida laboral fue director técnico de Viscofán. Décadas en las que no cogió ni un día de vacaciones. La jubilación le permitió viajar con su mujer, disfrutar del deporte... Y los Sanfermines han sido para él la cuadrilla en la sociedad Gure Batasuna de la Milagrosa, las corridas de toros con su mujer... , “le ha gustado la fiesta, comer y cenar con los amigos y la música, tocaba varios instrumentos, el acordeón, la pandereta y tiene una batería en casa”. “Mi padre es mucho de sociedades gastronómicas, también en Iraizotz, en el valle de Ultzama, donde ha pasado tantas temporadas”, añade Joseba Fernández de Retana.
Destaca su familia que Indalecio es “un auténtico superviviente, que resurge como el Ave Fénix”. Pasó el covid, ha superado diferentes vicisitudes de salud y cada mañana se levanta a trabajar en su despacho en el próximo cartel. “Es un espíritu luchador, han sido siete hermanos, solo queda él y siempre con la compañía de nuestra madre, que es más joven”.
Seguro que ya le ronda alguna idea para 2026. Saben que “no hay premios ni reconocimientos oficiales en juego, solo el deseo de que este hombre, que ha vivido con devoción las fiestas y que este año ha rozado el adiós, sepa que su cartel ha dejado huella”, escriben en reconocimiento sus hijos.
172 obras de mayores de 50 años
Un tercio, un 35% de las obras presentadas este año al concurso de cartel de San Fermín convocado por el Ayuntamiento de Pamplona, estaban firmadas por personas mayores de 50 años. El consistorio ofreció las cifras por edades y la mayor participación la concentró la franja de entre 30 y 49 años, con 175 originales presentados. Solo tres más que el siguiente grueso, el de mayores de 50. Los jóvenes de 19 a 29 años presentaron 112 originales y los menores de 18 años han sido autores de 30 de las 490 obras recibidas. La de Indalecio Fernández de Retana Martínez de Estíbaliz habrá sido a buen seguro una de las firmas más veteranas. En noviembre cumplirá los 95 años. Y como no hay límite de edad y la ilusión tampoco tiene barreras, él puede seguir “con sus diseños, siempre más técnicos que pictóricos”.
