Los fieles llenan la catedral de Pamplona en el funeral por el Papa
El arzobispo Roselló destacó al Papa como “un pastor que olía a oveja” y pidió que el elegido en el cónclave “pueda continuar el camino iniciado por él”


Actualizado el 07/05/2025 a las 07:52
Las campanas de la catedral de Pamplona volvieron a tocar este martes a difunto por el papa Francisco. A las 8 comenzó el funeral en su memoria y dos horas antes ya había asientos ocupados en los bancos de las naves, que se llenaron para el comienzo de la eucaristía, presidida por el arzobispo Florencio Roselló y concelebrada por 102 sacerdotes, entre ellos Jesús Esteban Sádaba, obispo emérito de Aguarico (Ecuador) y el abad del monasterio de la Oliva, Javier Uros, además del Cabildo catedralicio y su deán, Carlos Ayerra. Se colocó una imagen de Francisco en el presbiterio, junto a una bandera del Vaticano con un crespón negro. Asistieron autoridades civiles y militares, encabezadas por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.
Glosó el arzobispo la figura del santo padre e incidió en su cercanía. “Un sentimiento de soledad se ha instalado en mucha gente. Ese carácter cercano, campechano y humano de Francisco lo hacía como de casa”, inició su homilía el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló. Subrayó que Francisco “fue altavoz de los derechos humanos” y reparó en que “ha vivido su pontificado entre dos viajes que marcaron su compromiso pastoral”. “Llevaba apenas cuatro meses como obispo de Roma cuando el 8 de julio de 2013 viajó a la isla de Lampedusa y denunció a la puerta de Europa cuerpos de jóvenes migrantes que flotan en las aguas del Mediterráneo; su último viaje, el 17 de abril de 2025, Jueves Santo, fue a la cárcel de Regina Coeli, ... parece que necesitó ir a la cárcel para dormirse definitivamente”, expresó el prelado. El arzobispo, religioso mercedario, se detuvo a lo largo de la homilía de manera especial en las cárceles, recordó que el Papa visitó 23 prisiones en distintos países y animó a “trabajar por una Iglesia de puertas abiertas ...”. “No es una fortaleza cerrada, sino un hospital de campaña”, dijo y reparó en la labor “de los sacerdotes en todo tipo de terreno, en Navarra en tantos pueblecitos pequeños”.
Señaló que el Papa “supo abrazar y besar unas llagas de dolor muy duras, las llagas de las víctimas de abusos de la Iglesia. Francisco recibió, escuchó y pidió perdón a las víctimas de abusos”.


“En el funeral de Francisco hubo muchos políticos, esta tarde también están entre nosotros políticos y políticas de Navarra. Me gustaría rescatar unas palabras del Papa: trabajen por el bien común, si bien la política no tiene buena fama, es mucho más noble de lo que aparenta, no está encerrada en grandes edificios con largos pasillos”, dijo al tiempo que invitó, en palabras del Papa a “agradecer a los muchos políticos que desempeñan su tarea con voluntad de servicio y no de poder”. Dejó entrever el titular de la Iglesia Navarra su deseo ante el cónclave que empieza hoy en Roma: “Que nos conceda un padre y pastor que la Iglesia necesita en este momento y pueda continuar el camino iniciado por Francisco. Que así sea”, finalizó.
Cantó la Capilla de Música de la catedral, dirigida por el maestro de capilla Ricardo Zoco Lampreabe, con un cuarteto de metal y Julián Ayesa al órgano. En el programa, entre otras, ‘Requiem aeterna’ (Gregoriano), ‘Haec es die’ (J. Peris), Kyrie (Gregoriano), ‘Guarda mi alma en la paz’ (Aurelio Sagaseta), ‘Tu es Petrus’ (Hilarión Eslava), ‘Sanctus Agnus’ (Gregoriano), ‘Adoramus te, Christe’ (Th. Dubois), para terminar con el ‘Himno Pontificio’ de Gounod, que dirigió Aurelio Sagaseta con el cuarteto de metales y el órgano.
Minutos antes de la eucaristía reparaba Aurelio Sagaseta en la especial relevancia de otra de las obras interpretadas ayer ‘Allleluia, ¡Qué hermosos, Señor!’ de la que es autor y que cantaron “en Roma 170 estudiantes de curas y monjas en la canonización de San Juan de Ávila. “Y que en 2017 volvimos a cantar, estaba don Francisco, ya con la Capilla, cantamos donde ahora está enterrado, y el texto parece del Papa, como dedicado a él. Dice, qué hermosos los pies del mensajero que sobre los montes anuncia la paz”, describió Sagaseta, canónigo y maestro de capilla durante más de seis décadas en la catedral de Pamplona.
AUTORIDADES ASISTENTES
Maria Chivite, presidenta del Gobierno de Navarra
Felix Taberna, vicepresidente del Gobierno foral
Unai Hualde, presidente del Parlamento de Navarra
Alicia Echeverría, delegada del Gobierno central
Joaquín Galve, presidente del TSJN.
Jaime Goyena, fiscal del TSJN
Cristina Ibarrola, presidenta de UPN y concejala en el Ayuntamiento de Pamplona
Marina Curiel, concejala del PSN en Pamplona
Carmen Alba, concejala del PP en Pamplona
Javier Leoz, concejal de Geroa Bai en Pamplona
Jesús Mª Ezponda, secretario general Universidad de Navarra
Antonio Ortiz, coronel comandante militar en Navarra
Manuel Collado, jefe superior de la Policía Nacional en Navarra
José Miguel Barbero, coronel de la Guardia Civil en Navarra
José Manuel Bellido, coronel del Ejército del Aire del Acuartelamiento de Bardenas
Antonio Sánchez, jefe de Policía Municipal de Pamplona, así como otros comisarios del cuerpo
Asistieron también otros concejales del Ayuntamiento de Pamplona y Javier Esparza, portavoz de UPN en el Parlamento foral, en otros