Tribunales
Condenado por insultos racistas a la médica que le iba a atender en la revisión del carné de conducir
El acusado ha aceptado 1 año y 11 meses de prisión por un delito de odio por la violencia verbal empleada y otro de obstrucción a la justicia en la comarca de Pamplona


Publicado el 07/05/2025 a las 05:00
Un hombre ha sido condenado a 1 año y 11 meses de cárcel por los numerosos insultos racistas y xenófobos que profirió contra la médica que le iba a atender para el reconocimiento para renovar el carné de conducir en un centro de la comarca de Pamplona. Con posterioridad, además, acudió en dos ocasiones al local para amenazar a la mujer si no retiraba la denuncia.
La sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, por un delito de odio y otro de obstrucción a la justicia, ha sido dictada de conformidad, ya que el acusado reconoció los hechos y llegó a un acuerdo con las acusaciones. En ella se recogen numerosos y graves insultos hacia la mujer, “únicamente por su el color de su piel y su origen extranjero”.
Todo ocurrió en el interior de la consulta a las 18.30 horas del 24 de octubre de 2022. El conductor acudió a renovar el permiso y tras pasar por la consulta de la psicóloga, “donde se comportó con total normalidad”, pasó con la médica, de piel negra, y comenzó a “increparle y recriminarle que era una irresponsable y que no sabía hacer su trabajo”. El tono fue a más, recoge la sentencia, por lo que la doctora fue a la consulta de la psicóloga y le dijo que no podía seguir con ese cliente. El acusado subió el tono de sus insultos y empezó a gritarle expresiones como “¿qué estás diciendo puta negra, vete a tu país, ¿qué haces aquí, muerta de hambre”.
La psicóloga recriminó al acusado su actitud, pero este volvió a insistir en las mismas expresiones racistas y xenófobas. Debido a la agresividad que mostraba el hombre, que continuaba con los insultos, la psicóloga decidió ponerse entre ambos “con el fin de evitar una agresión a su compañera”.
Mientras las profesionales pedían al acusado que se marchara, este accedió a la sala de espera, donde había dos personas que ya ha habían escuchado los insultos racistas. Una vez allí, el acusado continuó con las mismas expresiones racistas. La tensión fue a más y la psicóloga pidió a la víctima que llamara a la policía, pero esta, debido “al gran estado de miedo y nerviosismo no pudo reaccionar”. Uno de los clientes también tuvo que intervenir ante la tensión y lo “desmesurado” de las reiteradas expresiones racistas que vertía el acusado contra la médica Finalmente, el procesado se marchó.
La sentencia, que suspende el ingreso en prisión, incluye una orden de alejamiento e indemnizaciones a las dos profesionales.