Pamplona, a pie de calle
Platos caseros contundentes para los más madrugadores: el restaurante de Pamplona que abre a las 4.30
Un matrimonio hostelero reabrió hace unos meses el restaurante Mercairuña: "Damos servicio a transportistas y comerciantes, pero está abierto a todo el que quiera venir"


Actualizado el 29/07/2025 a las 17:40
Es un restaurante con capacidad para un centenar de comensales, de comida casera tradicional, con vistas al monte San Cristóbal y precios populares. Además, a partir de las de la mañana está muy tranquilo. Es el restaurante Mercairuña, situado en una de las esquinas de este gran mercado central de frutas y verduras, en el polígono Agustinos de Pamplona. Su gran peculiaridad es que abre a las 4.30 de la madrugada. Mientras la mayoría de la ciudad duerme, la cocina y la barra del restaurante es un trasiego de bocadillos, raciones y platos contundentes, como callos, manitas, ajoarriero, entre otras delicias locales. Así dan servicio a los trabajadores de Mercairuña y de otras empresas que hacen turno de noche. Un matrimonio de hosteleros con amplia experiencia, Santos y Naiara, llevan cuatro meses al frente del restaurante Mercairuña, que en 2024 estuvo cerrado durante medio año.
El restaurante Mercairuña no es de uso exclusivo de comerciantes y clientes de la central sino que está abierto a todo el público. “Nos vienen trabajadores del polígono pero hay mucha gente que pasa por delante y no sabe que estamos abiertos. Nos gustaría darnos a conocer porque a partir de las nueve de la mañana los almacenes se quedan prácticamente sin actividad pero nosotros seguimos aquí al pie del cañón hasta las dos de la tarde”, señalan Santos y Naiara, que llevan 17 años trabajando en hostelería.
Aunque hay una cabina en la entrada del recinto, el acceso con vehículo es libre, como pasa con los clientes de la ITV. Además, delante del restaurante hay muchas plazas de aparcamiento. La gestión del restaurante salió a concurso en 2024 y Santos y Naiara decidieron presentarse. Comiruña realizó una profunda limpieza antes de que entraran los nuevos adjudicatarios. “Las primeras semanas nos dedicamos a darle un aire más fresco y alegre al comedor. Fue un cambio radical que nos han agradecido los clientes habituales”, señala.
Santos y Naiara han elaborado una carta “con precios ajustados porque los clientes son currelas”. “Como la mayoría van con prisas porque tienen poco tiempo de descanso, aquí prima la agilidad, así que en la barra hay siempre disponible gran cantidad de pinchos, tortillas caseras y bocadillos”. Además, hacen tortillas para llevar.