La Dolorosa, en volandas a la catedral
La persistente lluvia obligó a los portadores a aligerar el paso en el tradicional traslado de la figura religiosa desde la iglesia de San Lorenzo hasta la catedral para acercarla al recorrido de la procesión del Santo Entierro de este viernes. Bastó una hora

Actualizado el 12/04/2025 a las 09:33
Llovió este viernes 11 de abril con fuerza en Pamplona a las cuatro de la tarde; pero ni rastro de agua en las dos horas previas al traslado de la Dolorosa desde la iglesia de San Lorenzo hasta la catedral. Y a las nueve menos cuarto de la tarde -noche, cuando salía del que es su “hogar” todo el año, se mantenía la esperanza de que no se cumpliera la amenaza meteorológica. Pero el pronóstico era certero y apareció la lluvia.


El problema fue que no se había colocado el impermeable que, bajo las andas, se guarda para proteger a la Dolorosa de la lluvia. Ni tampoco era viable detener la procesión, sacar la escalera y tratar de poner el plástico sobre el manto que en la década de los cuarenta bordaron en oro sobre terciopelo negro las adoratrices. La única solución era acelerar el paso para menguar el daño del agua tanto al ropaje como a la madera de la talla religiosa. Bastó una hora para cubrir el recorrido entre la iglesia y la seo a través de la calle Mayor, San Saturnino, Plaza del Ayuntamiento, Mercaderes y Curía.
En otras ocasiones, se prolonga al menos treinta minutos más esta tradición que organiza la Hermandad de la Pasión y en la que la de Paz y Caridad se encarga de llevar en andas a la Dolorosa. Alrededor de 1.300 kilos de una imagen preparada por las Hermanas de la Soledad enmarcada por flores y velas
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El aguacero privó al traslado tanto de los tambores de la banda de percusión de la Hermandad de la Pasión como de La Pamplonesa; sí se mantuvo el canto que le dedica la cofradía de San Saturnino a mitad del recorrido. Como obliga el protocolo, el director de la banda pidió permiso a la autoridad municipal para retirarse. A falta de la edil de Cultura, Maider Beloki (EH Bildu), asumió la responsabilidad de concederlo el concejal del equipo de gobierno Javier Leoz (Geroa Bai). También acudieron al acto religiosos del PSN y en su totalidad, los grupos del PP y UPN. Sin paraguas y empapados, llegaron la catedral. Y entonces sí, volvió la música gracias a la Escolanía del Orfeón de Pamplona; medio centenar de voces bajo la dirección de Juan Gainza Berro. “Es una emoción que no se puede explicar. La viven incluso los portadores que no son creyentes”, aseguraba Jesús González Senosiáin, conocido como Chuchín y que lleva 14 años de sus 48 años llevando a la virgen. Para Rafa Fernández Rodríguez, de 20 años, era la primera vez. “Está muy nervioso y mi padre y mi tío que también son portadores, emocionados”, decía su hermana Ángela.