Hostelería

Un bar pionero de fritos del Casco Antiguo de Pamplona reabre sus puertas

La cocinera Celia de Pedro se pasa de Casa Paco al bar Monasterio con una propuesta de "pinchos innovadores"

Celia de Pedro, en el bar Monasterio, de Espoz y Mina
AmpliarAmpliar
Celia de Pedro, en el bar Monasterio, de Espoz y Mina
Celia de Pedro, en el bar Monasterio, de Espoz y Mina

CerrarCerrar

Pedro Gómez

Publicado el 29/03/2025 a las 19:20

Es un bar pionero en Pamplona en ofrecer una barra de fritos calientes. Y 81 años después, sigue con el mismo espíritu, con más variedad y creatividad. El bar Monasterio, el ‘Monas’ para los clientes habituales, en la calle Espoz y Mina, reabre este martes 1 de abril con un nuevo equipo de cocina que lidera Celia de Pedro, joven pamplonesa de 29 años que lleva una década dedicada a la hostelería. “Me enteré que se traspasaba y vi la oportunidad de explorar el mundo de la alta cocina en miniatura”, explica esta cocinera, que proviene de Casa Paco. “Allí, lo normal es estar entre fogones con grandes cazuelas de guisos, donde lo que prima es ofrecer un menú del día rico y de precio ajustado. En el bar Monasterio se me abre un abanico de posibilidades”, expone. Este martes a las 18.00 horas será la inauguración con unos aperitivos que serán un “anticipo de la carta” y vino aportado por las bodegas con las que van a trabajar.

El bar Monasterio fue fundado en 1944 por Federico Monasterio y Felicitas Arraiza, matrimonio pamplonés. “Mi abuela fue la que tuvo la idea de sacar fritos a la barra”, recordaba en este periódico Amaya Monasterio hace unos años. Tenían fama los de bacalao. Felicitas falleció en 1956 a los 54 años pero dejó huella por su “amabilidad y generosidad”. Por el Monasterio pasó la segunda y tercera generación de la familia Monasterio hasta que fue traspasado a otros hosteleros que recientemente tomaron otros caminos profesionales. Después de Navidades, cerró.

Celia de Pedro no ha tenido que hacer reforma, así que la reapertura ha sido bastante ágil. Ha formado un equipo de cinco personas. Ya ha diseñado una carta de pinchos, “para hacer en el momento”. “Manitas rellenas de foie con caviar de manzana, gyozas caseras con guisos especiales que iremos cambiando, la típica tosta de foie con esferificaciones de vino dulce especiado, zamburiñas a la plancha…”, enumera. Admite que la competencia de la zona “es alta, pero es algo muy positivo”. También ha cuidado la selección de bodegas navarras y un proveedor de vinos que les va a ofrecer novedades todas las semanas. “Además tenemos vermú casero propio en barrica, además de los clásicos”, añade.

Esta cocinera admite que su tiempo libre lo dedica a leer e investigar cosas de cocina y ver vídeos de recetas. “Tengo una aplicación de chefs de estrellas Michelin que van sacando sus propuestas. También le gusta visitar otras ciudades para conocer las tendencias. “En Valladolid y Madrid he encontrado propuestas muy interesantes”, señala. Celia de Pedro, que estudió el grado de dirección de cocina en la Escuela de Hostelería de Burlada, ya ha logrado reconocimientos en la Semana de la Cazuelica y la Semana de la Tortilla. Asimismo, ha estado nominada como Joven Talento Gastronómico para el Premio a la Mejor Barra de Pintxos en 2022.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora