Semana Santa
Concurrido traslado del Cristo Alzado en Pamplona
La Hermandad de la Pasión abre el tiempo de procesiones el miércoles de Ceniza, con una de las más madrugadoras de España
Publicado el 05/03/2025 a las 21:41
Veinte días más tarde en el calendario que en 2024, el miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma este 2025 y con ella los actos de la Semana Santa en Pamplona, con el traslado del Cristo Alzado, una de las procesiones más madrugadoras de España, de manos de la Hermandad de la Pasión del Señor. Acompañaron al paso mozorros y mozorritos, romanos y hachones y la banda de tambores, dirigida por Jaime Bragado Embid, pamplonés de 20 años.
La imagen, obra del roncalés Fructuoso Orduna, se traslada desde la calle Dormitalería 13 a la catedral, pasando por Javier, Compañía y Curia. Al acceder al atrio de la seo se abre la puerta y le recibe el arzobispo. Este miércoles 5 de marzo, Florencio Roselló, con el deán Carlos Ayerra, parte del cabildo catedralicio y el capellán de la Hermandad, José Luis Lorda. Entretanto, con la entrada se cantaron las letanías dirigidas por Aurelio Sagaseta. Y dio inicio la eucaristía.
Muchas personas siguieron la procesión durante todo el recorrido y llenaron la catedral. El Traslado gana público y también la atención de las cámaras y de quienes se llevan un trocito de la misma en sus teléfonos móviles. El paso permanecerá en la catedral donde este viernes se inician los vía crucis de Cuaresma.
Arantxa Arraiza Larrea es una de las cuatro mujeres portadoras en el paso del Cristo Alzado. El de este miércoles fue un Traslado especial para ella. Había dos ausencias notables. Su padre, Rufino, falleció en septiembre. Él también fue portador en el Cristo Alzado, como lo fue Mari Ganuza. “Con él empecé en esto y con mi padre coincidí dos años”, se emocionaba. De 52 años, suma dos décadas de andadura en el paso. Su madre, Elisa, pertenece también a la Hermandad y sale en la procesión de Viernes Santo.
Cory Iriarte Nuin, de 61 años, compartía con ella los minutos previos al inicio de la procesión en la casa de la Hermandad de la Pasión. Su historia es diferente. Es la mujer que menos tiempo lleva de portadora en el Cristo Alzado. “Entré más o menos en la pandemia, porque antes estuve en la Junta y estoy muy contenta, muy a gusto, es un grupo encantador, hay buen ambiente, el jefe de paso, Ángel Sánchez Hortelano, ha sabido hacer un grupo cohesionado y hermanado y es una gozada”, apuntaba y expresaba qué supone para ella llevar el paso: “Desde luego es vivir la Pasión de Cristo de otra manera y es la satisfacción de llevarla al público en la calle, por un lado es sacrificado porque sobre todo físicamente cada vez puedes menos, pero hago lo que puedo”, explicaba en todo caso que ya llegaba algo entrenada porque hace años llevó el paso de la Entrada en Jerusalén. “Pero aquel era más pesado, requería aún mayor fuerza física y ya me gustaría tener 40 años menos”, sonreía. Carmen y Saray son las otras dos mujeres portadoras en este paso que precisa de dos relevos de 16 personas cada uno. Aunque el día de Viernes Santo, al ser una procesión larga suman más de 50 portadores.


