Piden cárcel a 3 porteros de discoteca de Pamplona por quitar el móvil a un cliente, revisarlo y borrar un vídeo
La Fiscalía pide hasta 4 años y 4 meses por haber quitado el teléfono a un hombre con el que habían tenido un incidente


Actualizado el 07/02/2025 a las 08:21
La Fiscalía pide hasta 4 años y 4 meses de prisión a tres porteros de una discoteca de Pamplona a los que acusa de haber quitado el móvil a un cliente que estaba grabando hacia su zona tras un incidente, para después revisar su contenido y borrar el vídeo. Están acusados de un delito contra la intimidad y otro de daños informáticos. También reclama que indemnicen al denunciante con 1.200 euros.
Todo duró apenas siete minutos. A finales del año 2022, relata la fiscal, el cliente fue expulsado de la discoteca por el personal de seguridad. Eran las 2.20 horas del 17 de diciembre. El hombre pidió explicaciones a los miembros de seguridad, que “comenzaron a golpearle en el cuello en repetidas ocasiones, le empujaron para que saliera del local y le amenazaron”. Una vez fuera, y para poder acreditar esas amenazas, sigue la fiscal, el cliente sacó su teléfono y comenzó a grabar un vídeo hacia la zona en la que se encontraban los tres acusados.
En ese momento, uno de los porteros “empujó al cliente, forcejeó con él y le quitó el móvil” realizando accidentalmente una foto ‘pantallazo’. Eran las 2.25 horas. El portero volvió hacia la discoteca y, “vulnerando la intimidad y los secretos del propietario”, manipuló y accedió al terminal “de manera arbitraria”, con intención de conocer el contenido. El móvil reflejó seis registros de uso.
Posteriormente, este portero entregó el aparato a otro miembro del personal de seguridad, que a su vez, ya dentro de la discoteca, se lo dio a un tercero. Este acusado, mientras el cliente se encontraba fuera del establecimiento “sin tener acceso a su terminal ni saber qué estaban haciendo dentro con él”, comenzó a visualizar el móvil y lo manipuló, “cambiando así las imágenes de la pantalla”. Asimismo, y sin contar con autorización alguna, y consciente de que así el cliente perdía toda forma de acreditar las amenazas, resalta la Fiscalía, eliminó el vídeo que el denunciante estaba grabando instantes antes de que el primer portero se lo quitara. Una vez eliminado el vídeo, le devolvieron el móvil. Eran las 2.27 horas.
Durante esos dos minutos, la fiscal concluye que el tercer acusado “accedió ilimitada e indiscriminadamente al contenido del móvil”. En el terminal se registraron 57 registros de actividad en las aplicaciones, 26 de ellas en la aplicación Google Photos y 6 a la cámara del teléfono. La fiscal pide un total de 3 años al primer portero, 15 meses al segundo y 4 años y 4 meses al tercero.