Vivienda
La promotora de Maristas intenta ahorrar costes para hacer viables las VPO y VPT
Los presupuestos que maneja el Grupo Arrasate para rehabilitar el antiguo colegio superan los costes máximos del módulo de vivienda protegida


Actualizado el 23/01/2025 a las 08:58
El aumento de costes en la construcción y la singularidad del proyecto arquitectónico están poniendo en dificultades la promoción de 108 viviendas de protección oficial y precio tasado del colegio de Maristas en el Segundo Ensanche de Pamplona. Los presupuestos solicitados por la promotora, Grupo Arrasate, a dos constructoras están por encima de los costes máximos establecidos por el módulo de vivienda protegida. Por este motivo, la promotora ha trasladado al Departamento de Vivienda del Gobierno de Navarra un serie de modificaciones en el proyecto de ejecución para poder abaratar la rehabilitación del antiguo colegio de Santa María la Real.
Principalmente, se plantea reducir derribos de soleras y tabiques y simplificar acabados, sobre todo de las zonas comunes. Los cambios no afectan ni a las superficies de las viviendas ni a la exigencias de habitabilidad y por tanto no está previsto solicitar una modificación de la calificación provisional de vivienda protegida obtenida en 2023, según fuentes cercanas.
Estas cuestiones han sido abordadas en reuniones y contactos entre responsables de Grupo Arrasate y personal técnico del Departamento de Vivienda. A lo largo del último año, los contactos entre la promotora y el Gobierno de Navarra han sido casi permanentes, según fuentes cercanas, para trasladarles su “preocupación” y con continuos requerimientos a Grupo Arrasate para que informen de los avances en la búsqueda de una constructora.
Maristas es la primera promoción de viviendas en Navarra en régimen de cooperativa. Así, los adjudicatarios se constituyen en cooperativistas con un papel de autopromotores. Esta peculiaridad genera un círculo peligroso. La promoción está sometida a unos costes máximos fijados (módulos) fijados por el Gobierno de Navarra que no se deben superar. Sin embargo, en caso de sobrecostes o imprevistos son los propios cooperativistas quienes deberían asumirlos.
La inquietud entre los adjudicatarios ha ido en aumento conforme la promotora, que actúa como gestora, incumplía los plazos anunciados para el comienzo de las obras y les explicaba las dificultades para encontrar una constructora que se ajuste a los costes marcados por el módulo.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pamplona también ha mantenido reuniones con la promotora y la cooperativa. Así lo desveló este miércoles el concejal de urbanismo, Joxe Abaurrea (EH Bildu), en la comparecencia solicitada por UPN para hablar exclusivamente de Maristas. Sin embargo, el equipo de Asiron muestra una aparente tranquilidad y atribuye la controversia generada a las “ganas de UPN de alborotar”. Abaurrea afirmó que la promotora les ha trasladado que prevé adjudicar las obras y comenzar los trabajos en febrero o marzo.