Movilidad
7 millones de euros para conectar Rochapea, Aranzadi y Txantrea
El proyecto, presentado hace casi un año, desarrollará un eje peatonal y ciclista a través de una pasarela de casi 100 metros sobre el río Arga; además de reurbanizar la calle Vergel


Publicado el 14/01/2025 a las 13:37
Dos carriles por sentido de circulación que el propio Ayuntamiento de Pamplona admite que se encuentra "sobredimensionado y con una conexión a la calle Vergel muy brusca". Por ello, ya está sobre la mesa y a punto de recibir luz verde (lo hará este mismo miércoles) el proyecto básico de la nueva pasarela sobre el río Arga. Un eje, anunciado hace casi un año, que por fin conectará Aranzadi y Txantrea, y que reurbanizará también el entorno de la calle Vergel, incluido el puente.
La futura pasarela peatonal y ciclista, de 95 metros de largo y siete de ancho, generará en ambas orillas espacios de estancia que unirán el parque fluvial del Arga con el nuevo rediseño de la calle Vergel y Txantrea Sur.
Así las cosas, parte del puente del Vergel se renaturalizará desde el parque del Runa hasta la pasarela, con idea de incrementar los flujos peatonales y ciclistas. Es por este motivo por el que la iniciativa, que busca generar un trazado "más lógico", se realizará mayor amplitud para que sea más seguro. Asimismo, con idea de respetar el arbolado, gran parte del diseño se plantea con trazo curvo en el entorno natural del meandro de Aranzadi y las dependencias del Centro de Educación Especial El Molino y la residencia El Vergel.
El proyecto básico que se aprobará se basa en la propuesta realizada por Raúl Escrivá Peyró e Iriarte Mariñelarena Arquitectos Urbanistas SLP, adjudicatarios del contrato para la redacción del proyecto y, en su caso la dirección de obras, licitado por la Gerencia de Urbanismo por un importe de 164.580,57 euros. Este proyecto ha tenido en consideración las indicaciones señaladas tanto por la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana, como por la Confederación Hidrográfica del Ebro. No obstante, previa a la aprobación del proyecto de ejecución, necesitará a autorización preceptiva. El presupuesto de la obra recogido en el proyecto básico asciende a casi 7 millones de euros.
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Para hacerse una idea de cómo quedará la iniciativa urbanística, recordar que uno de los sentidos del puente del Vergel, el que dirige hacia la Rochapea, eliminará parte del tráfico rodado con el objetivo de que funcione como un bulevar que comunique el parque del Runa, el meandro de Aranzadi y la nueva pasarela sobre el río Arga. La circulación de vehículos, por tanto, se reducirá a un carril por sentido (en lugar de los dos actuales) con la necesaria adaptación de los accesos desde la plaza de Pompeyo.
La reducción de estos carriles, como es obvio, conllevará modificaciones en el actual trazado de la carretera de la calle Vergel. En definitiva, la nueva carretera ganará unos metros hacia la zona verde para ampliar al otro lado el espacio de carril bici y conexión peatonal que llevará hasta la pasarela. La solución minimizará la afección visual; y, a su vez, los parterres permitirán ampliar la visión vegetal junto a las murallas.
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Conexión peatonal con el Casco Antiguo y nuevo acceso a El Molino
La conexión peatonal con el Casco Antiguo se llevará a cabo mediante rampas que intercalarán zonas verdes de manera que se integren en el glacis como un camino con escasa presencia visual y no se perciba como una acera o elemento urbano en continuidad con el viario. Las rampas se separarán del límite de la carretera, de modo que se dé continuidad al glacis hasta el nuevo paso de peatones previsto en el tramo final del puente del Vergel. Los pavimentos y elementos de esa conexión peatonal con el Casco Antiguo se plantean en piedra o en la solución que Príncipe de Viana considerase más adecuada. El proyecto mantiene la actual conexión con la carretera de acceso al portal de Francia y al Casco Antiguo.
Justo en la curva y enfrentado a la punta del baluarte inferior de la muralla, el espacio peatonal configura una pequeña plaza que sirve para recibir la conexión de la pasarela y para resolver el nuevo acceso de las instalaciones del Centro de Educación Especial El Molino. Esta nueva pequeña plaza resuelve también el acceso al edificio de la parcela del Vergel que se usa como centro de jóvenes, generando un patio inglés frente al mismo que permita el acceso por los huecos de su fachada sur.


Por último, explicar que la reurbanización de la zona llegará hasta el cruce con la calle Labrit, con una solución que logra mantener todo el arbolado. Se desplaza de este modo la acera que baja desde el centro de la ciudad, integrándola como un camino de parque. Una manera de ampliar el nudo viario, mejorando la visibilidad.
La nueva disposición plantea a su vez modificar el actual acceso al Centro de Educación Especial El Molino, desplazándolo para alejarlo del cruce. Eso permite crear un carril exento en el giro a la derecha desde Labrit a Vergel cuando se circula desde la Txantrea, sin necesidad de llegar al actual cruce. Este nuevo trazado obligará a desplazar la posición de los pasos de peatones actuales alejando el embarque del de la calle Labrit del que ya existe junto al camino que parte del crucero del puente de la Magdalena.
Dice el consistorio que se plantea la ejecución de un camino elevado que comunique la plaza del crucero con la nueva posición del paso de peatones eliminando la actual acera y camino (que no cumple con criterios de accesibilidad), de manera que se renaturaliza el entorno; salvando un pequeño desnivel y cumpliendo con las exigencias de accesibilidad. Se conseguiría dar continuidad al recorrido del Camino de Santiago.
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PASARELA
Finalmente, en cuanto a los detalles de la nueva pasarela peatonal y ciclista de Aranzadi, afirmar que tendrá una superficie curva de 95 metros de longitud que dará continuidad a los carriles peatonal y ciclista que unen los barrios de la Txantrea, a la altura de la rotonda de Irubide, con Rochapea en el entorno de la calle del Vergel y y con los caminos del parque fluvial en el meandro.
Como criterios de diseño, se ha apostado por una solución atirantada de dos mástiles, de acero cortén y cables de acero galvanizado, que permiten reducir el canto y salvar el nivel del agua. Los dos mástiles potencian la idea de continuidad longitudinal de la pasarela armonizando su escala con su entorno. La propia forma de cada conjunto de mástiles y tirantes recrea la idea de un gran portal de acceso tridimensional por el que se atraviesa en su recorrido, tanto en bici como andando, desde y hacia los distintos caminos.
El trazado se adapta tanto en alzado como en planta a los condicionantes de la obra, marcados por las curvas de inundabilibidad y las afecciones a espacios del Centro de Educación Especial El Molino y de la residencia El Vergel. La pasarela tiene las mismas características que el recorrido perimetral exterior del parque de Aranzadi. Sigue y completa su trazado curvo hasta la calle del Vergel, utilizando el mismo pavimento de hormigón lavado del parque con una barandilla de corten con diseño de evocación vegetal. Se separan los usos entre el recorrido peatonal y el carril bici mediante una jardinera que naturaliza ambos caminos, con un banco unido en la parte central que salva el río.
En la margen izquierda, Txantrea, se creará una plaza trapezoidal que entronque el desembarco de la pasarela con la acera peatonal a la altura de la rotonda. En la otra orilla, en el entorno del molino de Ciganda se generará también una pequeña plaza que sirve para enlazar y recibir la solución peatonal desde la calle Vergel.