Urbanismo
Luz verde a 20 pisos turísticos que alegaron tras el veto municipal de Pamplona a esta actividad en el Casco Antiguo
El Ayuntamiento admite el recurso porque se tramitaron las licencias antes de la suspensión temporal de permisos establecida en septiembre y que ya es definitiva este mes


Publicado el 08/01/2025 a las 05:00
Al Ayuntamiento de Pamplona no le ha quedado más remedio que dar luz verde a 20 apartamentos turísticos en el Casco Antiguo de Pamplona; en septiembre se habían suspendido temporalmente las licencias en el barrio y en el pleno del 12 de diciembre se aprobó una prohibición definitiva de esta actividad en lo viejo de la capital navarra. El motivo, se esgrimió desde el equipo de gobierno, la saturación que hay en la zona de este tipo de alojamientos: 186 pisos, lo que supone el 2,8% del total de viviendas del barrio y más del 55% de pisos turísticos en la ciudad (337). En 5 años han abierto 90.
Ante este veto temporal, acordado el 9 de septiembre por la Junta de Gobierno Local que integra el tripartito (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin), se presentaron dos recursos; uno en nombre de los propietarios del bloque número 13 de la calle Hilarión Eslava, donde se proyectan 19 apartamentos turísticos en lo que era un antiguo hostal, y otra por el titular de la vivienda del número 10 de la calle Tejería. Y la junta ha admitido las dos.
En el caso de Hilarión Eslava porque el 4 de febrero de 2024, el concejal de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030 Joxe Abaurrea (EH Bildu) había resuelto conceder la licencia de obras para la reconversión de este inmueble de planta baja más cuatro y entrecubierta. Determinar ahora una supresión de la actividad sería incurrir en prevaricación puesto que los propietarios han cumplimentado cada uno de los pasos exigidos por el Ayuntamiento para obtener el permiso que les hizo iniciar ya los trabajos. La apertura se espera para este agosto.
En Tejería también se tenía licencia, esta vez de uso como alojamiento turístico. Y prohibirlo cuando cuenta con todas las bendiciones municipales sería dictaminar a sabiendas una resolución injusta porque no hay nada que vaya contra la ley;es decir, sería igualmente prevaricación. Aquí no hubo un acuerdo desde el Ayuntamiento para conceder la transformación del piso en vivienda para visitantes, sino que al no resolverse la petición en dos meses ese silencio administrativo se interpreta como aprobación.
ACUERDO CON PSN
La queja de los vecinos del Casco Antiguo por las molestias que ocasionaban los pisos turísticos -recogida por la asociación vecinal Alde Zaharra- sumaba ya más de una década. En los foros de barrio de lo viejo se criticaba también que este tipo de alojamientos provocan un turismo de masificación que no beneficiaba al comercio de cercanía y, además, se incrementan los precios de alquiler y de venta de las viviendas en la zona. El motivo, argumentaban, era que la oferta de pisos disminuía- lo que contribuye a su encarecimiento- ante la posibilidad de un nuevo negocio. Un argumento compartido por el tripartito que el 7 de septiembre anunciaba un acuerdo con el PSN para impedir la implantación de más pisos turísticos en el Casco Antiguo.
Era necesario el apoyo de los socialistas para tener mayoría de votos frente a UPN y PP que se habían mostrado reticentes ante la medida. Ambas formaciones coincidían en señalar que el problema venía de la falta de control de los numerosos alojamientos ilegales, que el turismo de los pisos sí hacía gasto en el barrio y que, además, suponía una nueva fuente de ingresos para las familias. Cuando el 12 de diciembre la prohibición llegó al pleno para darle carácter definitivo, los populares votaron en contra y los regionalistas se abstuvieron, por lo que la iniciativa salió adelante.
Una media que, para hacerse realidad, ha obligado a modificar el PEPRI ( Plan Especial de Protección y Reforma Interior ) del Casco Antiguo, la herramienta urbanística que regula los usos, permisos y construcciones del barrio. En concreto, se han modificado los artículos 87 y 88 para que el procedimiento de otorgamiento de licencias haya quedado suspendido desde el primer día del nuevo año.
EN LOS TRIBUNALES
Cuando el 9 septiembre, la Junta de Gobierno Local inició esta modificación del PEPRI y suspendió temporalmente la concesión de licencias, se anunció que se habían recibido 21 solicitudes de obras y permisos de uso para pisos turísticos. “Se estudiarán de una en una”, dijo el edil Joxe Abaurrea.
De momento, en las actas de la junta figuran estas dos admitidas -Eslava y Tejería- y el anuncio de denegación de otras dos. En ambos casos, los impulsores de la actividad han llevado la negativa ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 3. No ha transcendido ni la dirección donde se pretendía abrir ni el número de pisos;al ser uno de los demandantes una constructora se presupone que, como Hilarión Eslava, será un bloque entero.
Sobre este último proyecto sí se conocen los detalles:los propietarios han cedido la gestión de los pisos turísticos a la franquicia Limehome y para el proyecto de obra contrataron al estudio navarro Arista Arquitectos junto a Marta Gómez. El inmueble, del que apenas se alterará su actual fachada, albergará 16 estudios de unos 25 metros cuadrados cada uno aproximadamente y, en la zona de entrecubiertas, se construirán 3 apartamentos dúplex. En principio, se anunció que el bajo se convertiría en un restaurante pero parece que se descarta la explotación hostelera gastronómica.
EL PRIMER VETO LLEGÓ EN 2018
En enero de 2018 se aprobaba inicialmente las primeras medidas para frenar la apertura masiva de pisos turísticos en el Casco Antiguo y que, un año después, se ratificaban en el pleno entonces presidido por EH Bildu. Desde entonces, en lo viejo sólo se podrían abrir este tipo de alojamientos en el primer piso. Y para toda a ciudad se determinaba que las viviendas para visitantes no podrían superar los 200 metros cuadrados. Parecía que así llegaba la concordia al equipo de gobierno ante la tensión entre EH Bildu y Geroa Bai por un lado y Aranzadi e I-E por el otro, con estos últimos pidiendo acciones contundentes para obstaculizar los pisos turísticos en el Casco Antiguo. Pero no fue así;a este pleno de 2019 se llegó con un cuatripartito roto en julio de 2018 entre otros temas, por el hostal de 227 en los antiguos almacenes de Unzu. Aranzadi e I-E habían pedido que se retiraba el proyecto. La negativa de EH Bildu y Geroa Bai, unida a otros desencuentros como el diseño de Pío XII, desembocó en esta ruptura cuando se abstuvieron en la votación de la propuesta de 9 millones de inversiones, lo que propició que no saliera adelante porque se quedaron en minoría ante la negativa de UPN y PSN.