Pamplona
El viaje circular del paseo de Sarasate: de Maya a Asiron
La reurbanización del céntrico paseo deja dos proyectos muy similares: el que defendía Maya (UPN) en 2021 y el de ahora de Asiron (EH Bildu). La gran diferencia, el juego de mayorías políticas


Publicado el 05/01/2025 a las 05:00
Podría ser un bonito y esclarecedor ejercicio de urbanismo: jugar a las diferencias entre los dos alzados de la reurbanización del paseo de Sarasate que acompañan a este texto. El de arriba es el que terminará por ejecutarse, ‘Isolíneas’, fruto del concurso que ha promovido en este 2024 el equipo de gobierno de Joseba Asiron (EH Bildu), actual alcalde de Pamplona.
El jurado del certamen, que presidía el propio Asiron, concedió el primer premio al equipo formado por Vi17 Arquitectura, Office of Architecture in Barcelona y Okra Landscape Architecten. Cada uno de los cinco equipos recibió 30.000 euros para desarrollar su anteproyecto. El ganador sumará 254.100 para redactar el proyecto y otros 254.100, en su caso, por la dirección de obra.
La sección de abajo corresponde al proyecto que redactaron los arquitectos municipales a partir de las ideas finalistas del concurso —también para la reurbanización del paseo de Sarasate— que se celebró en 2019. A diferencia del de 2024, restringido a equipos de enorme solvencia técnica, el de 2019 fue de participación libre.
Los tres finalistas recibieron unos honorarios de 10.000 euros. El concurso quedó sin un ganador y Enrique Maya presentó en agosto de 2021 un proyecto -la imagen de abajo- que redactaron los técnicos municipales, recogiendo ideas de los tres finalistas y muy inspirado en uno de ellos, ‘Zapateando’, de un equipo liderado por el arquitecto pamplonés Ramón Garitano.
¿La gran diferencia de fondo entre ambos? Que Maya estaba en minoría en el ayuntamiento, mientras que Asiron -consolidado el viraje del PSN en su apoyo a EH Bildu- goza de una mayoría suficiente para gobernar y para aprobar grandes proyectos de ciudad. Porque es ahí donde reside la clave para que ahora el proyecto salga adelante, en una cuestión política, de apoyos.
DOS ALZADOS, UN PASEO
Volvamos a los dos alzados del paseo de Sarasate. Como se aprecia, en un primer vistazo, casi podría decirse que pertenecen al mismo proyecto. En realidad, tiene sentido que una sección que pretende mostrar cómo van a quedar las cotas, el nivel del suelo de Sarasate, aparezca el monumento a los Fueros como referencia física del paseo.
Joseba Asiron presentó en enero de 2024 -tres años después de Maya- el proyecto para la reurbanización del paseo de Sarasate con dos premisas inamovibles y un elemento nuevo. Las premisas: un paseo en plataforma única, “sin rampas ni escalones”, según aseguró Asiron en la presentación, y que conserve las alineaciones de árboles. El tercer elemento, la incorporación de una escultura dedicada al violinista Pablo Sarasate (1844-1908) junto a los Fueros, y finalmente, una más de Jorge Oteiza, su “Monumento al prisionero político desconocido”, que se instalará frente al Parlamento.
¿Va a lograr ‘Isolíneas’ todo lo prometido por el alcalde? Sí y no. De momento, ya se ha anunciado el trasplante de tres árboles. Los del paseo son ejemplares de gran porte. Si el trasplante es un éxito, sí, se habrán conservado todos los árboles, que quedarán en unos parterres en altura, por encima de la cota 0 que tendrá el paseo. Y aquí entra la plataforma única. Para entender en qué consiste, tenemos dos ejemplos próximos al paseo de intervenciones con el suelo a la misma cota: la plaza del Castillo y la avenida de Carlos III. Antes de las obras, la plaza y la avenida tenían aceras y calzadas para el tráfico rodado. Ahora todo está a la misma altura, sin escalones ni desniveles (más allá de la conducción de pluviales).
¿PLATAFORMA ÚNICA?
El proyecto ‘Isolíneas’, según reconoció el equipo de Asiron en la presentación, tendrá rampas de un 1%. No habrá escalones, pero sí rampas. Y es evidente que los jardines en altura, en la cota actual, rompen con la idea de un paseo sin barreras. Es cierto que los parterres se van a rodear de bancos que, sin duda, van a amabilizar el paseo, pero no se podrá atravesar el paseo por cualquier punto. El proyecto abre nuevos pasos en diagonal cada 25 metros, entre los parterres, para lograr una mayor permeabilidad, ahora obstaculizada por los muretes de acero cortén que separan los jardines de las calzadas. Pero la cota 0 en todo el paseo, como sí ocurre en la plaza del Castillo y sus jardines, no será posible.
El proyecto de 2021, el de Enrique Maya, tampoco lograba la plataforma única. Al igual que ‘Isolíneas’, abría nuevos accesos al paseo —en aquel caso transversales, no diagonales—, a través de los árboles —también se preveía la eliminación de tres ejemplares— y salvaba la diferencia de cota con escalones, a modo de gradas, que también pretendían ser puntos de descanso para los peatones. Además, incorporaba rampas para facilitar el acceso universal a personas con movilidad reducida. En los dos casos, el futuro paseo contará con zonas de esparcimiento y de descanso, una de ellas frente a la iglesia de San Nicolás.
Una diferencia evidente entre ambos proyectos es que ‘Isolíneas’, el que finalmente se va a ejecutar, rebaja la cota del andén central para salvar los 90 cm de desnivel. Como se aprecia en el alzado, la relación del andén con los jardines es más permeable, al quedar a la misma altura. En ambos casos, el peatón se encontrará con bancos delimitando los jardines. Al final, son proyectos que difieren en pequeños detalles. La pregunta es: ¿eran necesarias las alforjas para este viaje casi al mismo punto?
CLAVES DE CADA PROYECTO
1 El proyecto que transformará Sarasate (2024). “El proyecto ‘Isolíneas’, un diseño basado en líneas diagonales, permeable al tránsito peatonal, que preserva el arbolado y que comunica las aceras norte y sur en una plataforma única sin apenas pendiente, es el seleccionado por el jurado como ganador del concurso. El proyecto, elegido entre las 5 propuestas finalistas, plantea una intervención valorada en 9,13 millones de euros y viene firmado por el equipo Vi17 Arquitectura, en conjunto con OAB Office of Architecture in Barcelona y OKRA Landscape Architecten”. Así lo presentó el Ayuntamiento de Pamplona.
2 El proyecto de los técnicos (2021). “El paseo de Sarasate cambiará de cara y reforzará su concepto de bulevar, con una reurbanización que tiene como objetivo poner en valor las cualidades de uno de los espacios emblemáticos de la ciudad. El proyecto mantiene el andén central con parterres ajardinados y las alineaciones arboladas, y generará nuevos pasos transversales para dotar al espacio de una permeabilidad más natural entre el Casco Antiguo y el Segundo Ensanche. El desnivel entre el paseo central y la zona norte se salvará mediante gradas - escaleras y nuevas rampas”.
Las estatuas de los reyes se reubicarán en la Taconera
Otra de las diferencias entre el proyecto ‘Isolíneas’ (2024) y el de los técnicos municipales (2021) es que el primero, el del alcalde Asiron, contempla el traslado de las estatuas de los reyes a los jardines de la Taconera. Se trata de las seis estatuas -dos atribuidas a monarcas navarros- que se encuentran en los jardines laterales y que se crearon en 1759 para adornar el palacio real de Madrid.
El equipo de Asiron baraja dos posibles ubicaciones dentro del jardín pamplonés: en la entrada al parque, a lo largo de la calle Bosquecillo, o en el interior de los jardines, “dando valor a las terrazas que, como miradores, coronan los fosos”, según el consistorio. El equipo de Asiron defiende la nueva ubicación por cuanto considera que las estatuas regias encajan mejor en el entorno de los jardines románticos decimonónicos. Cabe señalar que en época medieval, lo que ahora es Sarasate formaba parte del campo de la Taconera, extramuros.
El proyecto que defendía Enrique Maya preveía la reubicación de cuatro de las seis esculturas. Lo que sí recogen ambos proyectos es la eliminación de los baños públicos situados frente a los Fueros.