Pleno
El Ayuntamiento de Pamplona ya es el dueño al completo de los cines Guelbenzu
El debate, sobre todo entre UPN y PSN, giró al futuro uso del inmueble del que se habló como Civivox para Arrosadía, Milagrosa y Santa María la Real


Publicado el 13/12/2024 a las 05:00
El pleno ha dado luz verde por unanimidad al expediente de expropiación forzosa para la ejecución del Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) de la Milagrosa, que permitirá al Ayuntamiento hacerse con la propiedad completa de los cines Guelbenzu. El concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea (EH Bildu), ha avanzado que para el próximo año se podrá licitar la redacción del proyecto que convierta en un Civivox el inmueble destinado a los vecinos de Arrosadía, Milagrosa y Santa María la Real. Como el edil de PSN Xabier Sagardoy se ha alegrado por el acuerdo que permitirá regenerar la Milagrosa, desde UPN Juan José Echeverría le ha recriminado que en la anterior legislatura gobernada por NA+ se oponían a que los antiguos cines Guelbenzu fueran un Civivox por falta de dimensiones. “Ustedes querían un edificio nuevo en un solar al sur de Arrosadía”. Ahora, ha añadido, era EH Bildu quien marcaba su compás. Sagardoy ha replicado que no habían descartado esa idea, que sólo se hacían eco de uno de los usos dotacionales del inmueble, para el que también proponían un lugar de artes escénicas o un espacio juvenil. Javier Leoz (Geroa Bai) ha dicho que su partido no renunciaba a que el antiguo colegio Víctor Pradera fuera Civivox. “Hable con ‘la Chivite’, que es la que no se quiere ir”, le ha contestado Echeverría.
FIN A LOS PISOS TURÍSTICOS EN EL CASCO VIEJO
El voto mayoritario del tripartito y PSN ha logrado aprobar definitivamente la modificación del Pepri del Casco Antiguo y desde hoy este plan urbano que rige el barrio incluye la prohibición de apertura de apartamentos turísticos. El equipo de gobierno y PSN defienden la medida para evitar una masificación de este tipo de alojamientos en lo viejo que, además de molestias, provoca el encarecimiento de la vivienda. UPN y PP han votado en contra porque dijeron que así se ahuyentará al turismo con las consiguientes mermas económicas en la hostelería y comercios. Además, alegaron, el veto traerá apartamentos ilegales.