Edificios con historia
¿En qué precio se subastará Casa Abaigar?
La asamblea de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona respaldará este jueves la desafectación de su antigua sede, con un precio de salida menor a los 5,6 millones en que se tasó el edificio en 2010


Actualizado el 09/10/2024 a las 09:24
La asamblea de la Mancomunidad, donde confluyen todas las formaciones políticas con representación municipal en la Comarca de Pamplona, respaldará, salvo sorpresas, este jueves, la desafectación de su antigua sede, Casa Abaigar, para poder sacarla a subasta. Ya está fijado el precio de salida: 4,299 millones de euros y sigue candente el interés por el edificio, situado en el corazón del primer Ensanche de Pamplona, en una manzana apetecible, entre las calles Padre Moret, Marqués de Rozalejo y General Chinchilla; de vecinos tienen de un lado el palacio de congresos Baluarte; del otro el Parlamento y por Chinchilla la comisaría de la Policía Municipal; en Marqués de Rozalejo continúan otros inmuebles de viviendas, hasta Navas de Tolosa. Codician el edificio tanto grupos o empresas hoteleras, como firmas constructoras. Los primeros con el fin de convertirlo en hotel y los segundos para habilitar viviendas. En todos los casos han pedido información en la Mancomunidad de las características y la protección de la conocida como Casa Abaigar.
Catorce años
El precio de salida no aparece en el informe jurídico que la asamblea someterá a votación mañana, pero sí se refleja en el proyecto de presupuesto general, dentro del capítulo de ingresos de la Mancomunidad, como enajenación. Y llama la atención que la cantidad económica es 1,3 millones más baja que la tasación de 2010. Ese año la Mancomunidad cerró la compra del edificio de Salesas, luego reformado y ya inaugurado como nueva sede, y tasó sus bienes con el propósito de iniciar posteriormente la venta. Han pasado catorce años. El dinero obtenido por la venta mediante subasta se destinará a la sociedad pública SCPSA, que es la que asumió el coste de la rehabilitación del antiguo convento de Salesas como nueva sede.
Una vez aprobada la desafección, la comisión Permanente tendrá que respaldar el pliego el último lunes de este mes. Se trata de una documentación y un proceso complejos que indica, entre otros puntos, la opción de los Gobiernos de Navarra y de España de quedarse con la propiedad en el precio de salida al tratarse de un BIC, bien de interés cultural. De momento no han manifestado interés. Una vez superado el escalón de la Permanente el último paso es el visto bueno del departamento de Administración Local del Gobierno de Navarra. Se entiende que la respuesta será rápida y desde entonces se abrirá un periodo de entre dos y tres meses para recibir ofertas.
Uso residencial y comercial
La subasta se planteó inicialmente para finales de 2023, los trámites se han alargado, también porque iban de la mano de otro edificio propiedad de la Mancomunidad, un local en la cercana calle Julián Arteaga. En este caso no se ha podía desafectar porque en la planta baja estaba el centro de cálculo y era necesario trasladar el archivo.
El edificio tuvo uso público y dotacional, lo que limitaba las opciones de venta, dirigida a instituciones. Pero se solicitó la modificación al Plan Municipal que el Ayuntamiento de Pamplona aprobó y desde 2015 cuenta con un uso residencial, comercial, en este caso en la planta baja. Podría albergar viviendas o un hotel, pero también una residencia de estudiantes, de personas mayores u otros usos.
UN MAGNOLIO EN EL JARDÍN
En el registro Casa Abaigar se sitúa oficialmente en el número 7 de la calle General Chinchilla. Sin embargo, la Mancomunidad no utilizaba ese acceso y habilitó otro desde el patio, con una pasarela flotante y escaleras, a través del jardín, donde hay un singular magnolio de alto porte, por la calle Marqués de Rozalejo. Es en el paseo peatonal situado frente al Parlamento.
La Mancomunidad apoyó la compra de Salesas a Caja Navarra, entonces con el socialista Javier Torrens en la presidencia, en una compleja operación financiera que incluía la venta de inmuebles y diferentes parcelas y también el ahorro en alquileres, por ejemplo de un local en la calle Julián Arteaga, antes Hermanos Imaz, y de otro en la calle Navas de Tolosa. También encargó a una empresa privada la conservación de documentos por no contar con espacio ni archivo propio.