Asesinato en Pamplona

Inquilinos de la bajera: "Nos decía que no dijéramos nada o nos haría lo mismo. Teníamos que haberla defendido, pero nos tenía amenazados"

Personas que convivían con el detenido por el asesinato de una joven y la víctima relatan el miedo vivido durante la agresión "encerrados en la habitación"

Testigos del asesinato de un joven en una bajera del barrio de la Rochapea de Pamplona
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Testigos del asesinato de una joven en una bajera del barrio de la Rochapea de Pamplona
Testigos del asesinato de un joven en una bajera del barrio de la Rochapea de Pamplona

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Iván BenítezCarmen Remírez

Actualizado el 22/10/2024 a las 17:17

El relato de la madrugada en la bajera de la calle Carmen Baroja del barrio de la Rochapea en Pamplona, en la que se ha producido el apuñalamiento de la joven de 20 años Kayle Villar Pons, transmite miedo e impotencia. Los inquilinos de este inmueble habilitado con pladur, con varias habitaciones, y una cocina y baño compartidos, rememoran la llegada del arrestado entre gritos y patadas

La víctima, cuya habitación queda al lado de la puerta, le preguntó qué le pasaba, a lo que él arremetió con gran violencia, clavándole un cuchillo en varias ocasiones. "Los demás oíamos lo que pasaba pero nos quedamos encerrados por miedo. Avisamos a la policía". 

Eran la 1.15 horas cuando el arrestado llegaba al inmueble. El resto de inquilinos ya estaban dentro. "Kayle le chilló que a ver qué quería, qué le pasaba. Él la atacó. Estaba muy sofocado. Teníamos que haberla defendido, pero nos tenía amenazados". Cuando la primera patrulla de Policía Municipal de Pamplona llegó al lugar, el detenido trató de ocultar lo que había pasado. "Nos dijo que no dijéramos nada, que si no lo mismo que le había hecho a ella nos lo haría a los demás". A la policía le respondió que se marcharan, que nadie había llamado. "Cuando ya iban a irse, una de las mujeres les avisó y lo acorralaron. La chica herida estaba en su habitación. Trataron de reanimarla". 

Luego los agentes les pidieron que se quedasen en sus habitaciones y esta mañana les han tomado declaración. "Hasta ahora los policías y el juzgado estaban muy ocupados y no nos han prestado atención cuando pedíamos una orden de alejamiento, una solución. Kayle era una buena persona. Ha sido todo una pena". 

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