Pamplona
San Lorenzo, fiesta a pie de calle
Cada 10 de agosto, coincidiendo con el día de su patrón, esta calle del Casco Antiguo de Pamplona celebra sus fiestas con su propio cohete, danzas y misa


Publicado el 11/08/2024 a las 05:00
Aunque duran menos de 24 horas, las fiestas de San Lorenzo se viven igual de intensamente. Ubicada en el corazón del Casco Antiguo de Pamplona, esta calle celebra cada 10 de agosto, día del santo que le da nombre, su propia festividad. Con un denso programa de actividades, la jornada comenzó a las 8.30 con las dianas y continuó con el concurso de tortillas y la actuación de Kalderilla trikitilari taldea. Pero el momento más esperado tenía lugar unas horas más tarde con el estallido del cohete.
Pasada la una, una multitud de vecinos y curiosos se reunió frente a la iglesia de San Lorenzo a la espera del paseillo de la corporación. El calor sofocante, muy presente a lo largo de toda la mañana, no frenó las ganas de fiesta. Los kilikis de San Lorenzo y los bailes de Ortzadar también tuvieron lugar a mediodía. Ana Urtasun, vecina y ex “alcaldesa” de San Lorenzo, recordaba con emoción los primeros años en los que se desarrollaron las fiestas. “Creo que empezaron en 1900 aunque hubo momentos de parón, eso sí. El más reciente el de la pandemia”, explicó Urtasun. Ya entrada la tarde, estaba previsto el turno de los bailes. El primero a cargo de Iruña Taldea que interpretó un Ingurutxo y a las siete los Danzantes de San Lorenzo para llenar de alegría y emoción las calles del Casco Antiguo acompañados por las gaitas de Iruñako Gaitariak. El grupo, que ya ha cumplido más de 25 años de andadura y de su incorporación a la procesión del Corpus, por Jesús Mª Pomares Esparza en 1999, baila también ese día y en San Fermín.
EUCARISTÍA DEL PATRÓN
Uno de los momentos más solemnes y significativos del día fue la misa en la parroquia de San Lorenzo. Durante la ceremonia, participó el coro parroquial y los danzantes, que bailaron en honor al santo y se ofreció la reliquia para venerar. El acto culminó con el tradicional reparto popular de panecillos bendecidos y los campaneros de la catedral de Pamplona hicieron sonar las campanas de la parroquia.
A las ocho de la tarde, el programa acogía el tradicional relleno y vino que repartía la comisión de fiestas. Con la caída de la noche, llegó la hora de la cena autogestionada y los bailes, que se prolongaban hasta las 4 de la mañana con la jotica a San Lorenzo.